jueves 16 de febrero de 2012
A Eve
Su cuerpo herido
conmovió mi alma
y abrió en mis manos
huecos de dolor y amor
Hubo palabras que nunca se dijeron
y la danza fue todo lo impronunciable
total humanidad
y cuidado absoluto
Ella se adueñó de una ternura
como pájaros volando se adueñan del cielo
Ella curó sus alas y quise con mi aliento
darle aquella sensación de vuelo...
Simplemente desplegó una esperanza
y bailó con el viento y con las hojas secas
también se enfrentó con las tormentas;
y hoy la veo infinita y suave
con dos lunas en sus ojos tan brillantes....
Hoy no beso sus heridas
sino sus alas...
sábado 31 de diciembre de 2011
DECLARACION DE AMOR
...Hoy me he despertado en los brazos del amor de mi vida, del hombre más sensible y maravilloso; y me dijo que los humanos "le tenemos TERROR al AMOR, eso es todo"...entonces decidí que hoy, mañana… y cada día de mi vida han encontrado su razón de ser: sentir amor, generar ternura, echar luz sobre tanta oscuridad...empezando por uno mismo...construyendo con el arte motivos para amar la vida...
Motivos para creer en las utopías…para confiar en el poder del afecto, en lo que se dá de modo desinteresado y genuino…
Arte para inventar esperanzas y para que los cuerpos se encuentren con ternura…esperanzas para ir al encuentro de abrazos y caricias…abrazos y caricias que sean puertas abiertas para llegar al alma de otros…
Deseo profundamente vibrar en esta búsqueda, en la cual no estoy sola… en la cual he descubierto un compañero maravilloso, dispuesto desde hace mucho ya a a arriesgarse… a derrotar el terror… a suscitar situaciones de extrema ternura y amorosidad sin esperar nada y dándolo todo…
¿Amar la vida? ¿Generar ternura? ¿Inventar esperanzas? ¿Confiar en el afecto?
Podrían ser sólo palabras, podría tratarse de una trampa para cegar dolores y muertes, sin embargo, con vos mi amor son más que garabatos en una hoja o sonidos en el viento; son un camino en el que quiero andar tomada de tu mano, en el que quiero extender mis brazos hacia el mundo…yo voy bailando… a veces me verás marearme e incluso caer, pero no hay caída sin recuperación, no hay desequilibrio que no halle tarde o temprano su centro, y no habrá vacío que no me encuentre repleta de amor por vos…
Esta es mi más sincera declaración de amor… y mi fiel compromiso con vos, con la vida, para armarme de ternura… y poderte mirar a los ojos tan profundamente hasta que nos llegue el final.
TE AMO PATRICIO MONTESANO...MI AMOR MÁGICO
Motivos para creer en las utopías…para confiar en el poder del afecto, en lo que se dá de modo desinteresado y genuino…
Arte para inventar esperanzas y para que los cuerpos se encuentren con ternura…esperanzas para ir al encuentro de abrazos y caricias…abrazos y caricias que sean puertas abiertas para llegar al alma de otros…
Deseo profundamente vibrar en esta búsqueda, en la cual no estoy sola… en la cual he descubierto un compañero maravilloso, dispuesto desde hace mucho ya a a arriesgarse… a derrotar el terror… a suscitar situaciones de extrema ternura y amorosidad sin esperar nada y dándolo todo…
¿Amar la vida? ¿Generar ternura? ¿Inventar esperanzas? ¿Confiar en el afecto?
Podrían ser sólo palabras, podría tratarse de una trampa para cegar dolores y muertes, sin embargo, con vos mi amor son más que garabatos en una hoja o sonidos en el viento; son un camino en el que quiero andar tomada de tu mano, en el que quiero extender mis brazos hacia el mundo…yo voy bailando… a veces me verás marearme e incluso caer, pero no hay caída sin recuperación, no hay desequilibrio que no halle tarde o temprano su centro, y no habrá vacío que no me encuentre repleta de amor por vos…
Esta es mi más sincera declaración de amor… y mi fiel compromiso con vos, con la vida, para armarme de ternura… y poderte mirar a los ojos tan profundamente hasta que nos llegue el final.
TE AMO PATRICIO MONTESANO...MI AMOR MÁGICO
domingo 18 de diciembre de 2011
Vos...en Ellos y en Mi...
y entre sueños y dudas sólo supe
que ahí estarías hoy y siempre
conmigo en cada abrazo
conmigo en la ternura
conmigo caminando hacia todo lo que amo
conmigo y con ellos
bailando...
te amo tío...dije
te amo...me respondiste...
fue tan honda tu presencia
y tu voz alucinada relajando
mi inconciencia
tu mano sobre mi hombro
tu mano sobre mi pelo
sólo una cosa pude darte:
MI SONRISA
que ya no es mía
sino de cada cuerpo al que han dañado
humillado y maltratado
para ellos mi sonrisa, mi amor y mis abrazos;
para ellos...y en ellos para VOS.
7 de diciembre de 2011, luego de haberte soñado...luego de volver a ver a Alan...
jueves 22 de septiembre de 2011
...La Ternura, Siempre...
Otra vez aquí, escribiendo, sintiendo, después de tanto tiempo de no volcar sensaciones y pensamientos en este raro conjunto de relatos que me conocen y describen, que me buscan y me sostienen cada vez que dudo (¿?) de algunos de mis caminos hace tiempo ya tomados...
Lo más hermoso, es que ahora estoy viviendo experiencias que más que nunca me atraviesan de lado a lado, me conmocionan, me arrasan y me desnudan para volver a insistir en mis pequeñas pruebas de que la ternura desembarque allí donde me pare, camine, baile, mire.........abrace..........
"siento ganas de llorar con todo mi corazón; no quiero que piensen que quiero dar lástima...yo quiero que me abraces y me digas hijita de corazón"
Frente a tanto dolor creo sentirme madre de una posibilidad para ser feliz...me gusta ser refugio, sostén.......ser una honda presencia para el amor.
"pensamos que reímos, pero lloramos en silencio por miedo a no tener jamás una palabra, esa caricia de una mamá...ese hogar...un futuro...Mientras tanto prefiero fingir que río y llorar sin que nadie me vea"
Y yo no pude dejar de sentir que esa caricia era la mía, que yo tenía que derrotar aquel miedo, que ya no habría mas silencio para ese llanto porque ahí estaba yo, para verlo, para abrazarlo, para soñar con su futuro y devolverle las ganas de vivir.......y entonces ellos me hicieron sentir viva a mí....
Manos que duelen
Caricias humildes
Oídos que no aguantan
Boca muda
Los pasos que siguen
Pies descalzos
Manos que obran un futuro
Miradas invisibles
Ojos que sufren
"Violentas infancias habituales"
Para todos ellos, exalto mi ternura, mi cuerpo, mi danza...y así vivo y me despierto cada día....
lunes 18 de abril de 2011
...en un constante estado de pregunta...
Quiero implorarle para que sea paciente con todo lo que no está resuelto en su corazón e intente amar. Las preguntas son como habitaciones cerradas y como libros escritos en idioma extranjero. No busque respuestas que no pueden ser dadas porque no sería capaz de vivirlas. Y la cuestión es vivir todo. Viva las preguntas ahora. Talvez así, usted, gradualmente, sin darse cuenta, vivirá la respuesta un día distante.
Poema de Rilke
Foto de la bailarina Silvina Cortéz
martes 27 de julio de 2010

busco una caricia que sea danza
y un encuentro sin desvelo…
que suceda lo inenarrable de aquel cuento
y que un abrazo sin presagios
me sorprenda en este espacio de mis días
que no se pierda el aire aquel
tras los suspiros de algún olvido
borrando sueños sin besos
o besos sin sueños
de algún amor
real
intento seguirte los pasos
en esta noche sin estrellas
sin guías sin escapes sin pistas
sin atajos…tan sólo un 'hilito
de alegría' en medio del ocaso
ya sin dioses ya sin tiempo
he aquí mi alma
girando libre
he aquí
el misterio
de un cuerpo
develado
a través
de su danza
y un encuentro sin desvelo…
que suceda lo inenarrable de aquel cuento
y que un abrazo sin presagios
me sorprenda en este espacio de mis días
que no se pierda el aire aquel
tras los suspiros de algún olvido
borrando sueños sin besos
o besos sin sueños
de algún amor
real
intento seguirte los pasos
en esta noche sin estrellas
sin guías sin escapes sin pistas
sin atajos…tan sólo un 'hilito
de alegría' en medio del ocaso
ya sin dioses ya sin tiempo
he aquí mi alma
girando libre
he aquí
el misterio
de un cuerpo
develado
a través
de su danza
viernes 25 de junio de 2010
anduve caminando detrás de la esperanzatanto tiempo
hasta que ella misma
entrelazada a mis pies
me llevó por la vida
anduvo camino adentro de mí
encontró hondas presencias
y un corazon abierto
la vi
me vio
nos reconocimos
ahora somos una danza
de luminosos vuelos
para siempre vivas
sumando almas ojos risas
otros y otras que se animan
a recorrer caminos
a volar amando
lunes 24 de mayo de 2010
Tu Primer Poema...Selene

bastó con tu frágil
contorno entre
mis brazos
para abrir
mundos
impensados
tu luz pequeñita
dibujando horizontes
ojos de agua
con colores de vida
y un color
por sobre todos
encendiendo
una emoción
un futuro para vos
ella se entrega
a la maravilla
de tu piel
y la sonrisa
siempre nueva
de saberte
bebé
ambas
se viven
y se abrazan
como milagro
de un amor tan esperado
tan sorpresivo
siempre reunido
en un cuerpecito
y su abrazo
pequeños gestos
que tus manos
y tus labios
regalan como
esbozos
de un futuro
grande
humano
y tierno
y tu contorno
siempre aquí
desbordante de colores
y sonrisas
de caricias y de llantos
que con mis brazos
y mis besos
calmo y amo
porque la vida
nos ha unido
con ansias de soltarnos
y salir volando
como pájaros
o mariposas
en la cumbre
de esa mujer
que hoy te nutre
con amor de flores
nuevas, siempre violetas
tantas veces secreta
pero hoy más que nunca
despierta
por amor a vos…
luna que brillás
en lo alto de sus sueños
y mi noche se vuelve día
a tu lado…así dormida
o bien
nacida, de una flor
que es de vida…
contorno entre
mis brazos
para abrir
mundos
impensados
tu luz pequeñita
dibujando horizontes
ojos de agua
con colores de vida
y un color
por sobre todos
encendiendo
una emoción
un futuro para vos
ella se entrega
a la maravilla
de tu piel
y la sonrisa
siempre nueva
de saberte
bebé
ambas
se viven
y se abrazan
como milagro
de un amor tan esperado
tan sorpresivo
siempre reunido
en un cuerpecito
y su abrazo
pequeños gestos
que tus manos
y tus labios
regalan como
esbozos
de un futuro
grande
humano
y tierno
y tu contorno
siempre aquí
desbordante de colores
y sonrisas
de caricias y de llantos
que con mis brazos
y mis besos
calmo y amo
porque la vida
nos ha unido
con ansias de soltarnos
y salir volando
como pájaros
o mariposas
en la cumbre
de esa mujer
que hoy te nutre
con amor de flores
nuevas, siempre violetas
tantas veces secreta
pero hoy más que nunca
despierta
por amor a vos…
luna que brillás
en lo alto de sus sueños
y mi noche se vuelve día
a tu lado…así dormida
o bien
nacida, de una flor
que es de vida…
viernes 2 de abril de 2010
"No me puedo permitir morir : tengo que encontrar a mi nieta"
"Clara Anahí, mi chiquita, hoy 12 de agosto es tu cumpleaños. Cumples 5 años, mi vida, y yo solo puedo imaginarte".
"Hace cuatro años y nueve meses, oscuras fuerzas te llevaron. Eras apenas un bebé con batita rosa, con una boca grandota que reía y reía, y unos ojitos espiones que buscaban ansiosos las caras de papá y mamá, para reír al estar llena de amor. ¡Y cómo reías cuando yo te cantaba el arrorró, tan desafinada como siempre! La familia, gozosa, opinaba que demostrabas muy buen oído y gran inteligencia".
"El espanto, el horror, aquél 24 de noviembre de 1976. Los tiros, la muerte…y desapareciste. Te llevaron solita. Tenías tres meses. El tiempo se detuvo. Nunca más la vida".
"Te he buscado, mi Anahí, sin descanso. Por sobre el desgarrante dolor de mis muertes, ignorando las armas, las amenazas y las injurias, te busqué un día y otro día y otro, y un mes y muchos meses. Un año y muchos años. Apretando los dientes, quemándome las lágrimas, con rabia y desesperación; estallando el corazón, pensaba en tu primer dientito, en tus primeros pasos. Crecías y yo debía encontrarte ya mismo, enseguida".
"Fui imaginando tus primeros vestiditos y tus muñecos y el Jardín de Infantes. Y no te puedo encontrar, mi chiquitita: ‘Se ignora tu paradero’".
"Te compro muñecas, ¿sabes? Las tengo en cajas que ya tuve que cambiar por otras más grandes. Se acumulan muñecas, y no te encuentro. Te busco sin descanso, ¿Qué hicieron con mi bebita, con mi Anahí? ¿Dónde estás? Tengo que apurarme, tengo que encontrarte antes que sigas creciendo lejos de mí, de lo que queda de mi familia. Todo mi tiempo y las energías que me quedan, son para buscarte. Te encontraré un día, pero por Dios, que sea pronto".
"Te encontraré, Anahí mía, no temas. Tu abuelita te reconocerá porque te lleva en la sangre. Sos la hija de mi hijo muerto".
"Y sus ojitos, mi amor. ¡Quisiera tanto que no guardes la visión del horror! Que no haya quedado en tu interior el ruido de la metralla, el grito de la muerte de Diana, tu maravillosa madrecita".
"Dios, si estás ahí, escuchame: diles que me devuelvan a mi nieta. Ayúdame a no odiar, porque no sé si son hombres o hienas los que se la llevaron indefensa, con su pañal y su batita rosa.
"Y a mi Anahí dile, por favor, que su abuelita está aquí, buscándola, arañando puertas herméticas. Que la encontrará un día, que no tenga miedo. Díselo, por favor, para que no asome esa infinita tristeza a sus ojitos cuando esté sola, cuando le roce el recuerdo lejano del despojo".
"Anahí mía, mi chiquitita, espera un poquito más. Estoy buscándote. Mientras llego, ¿sientes que te abrazo? ¿Oyes no sólo un corazón, sino tres latiendo juntos, bendiciéndote?".
"Anahí, Anahí mía, Anahí nuestra, confía, ya nos encontraremos. Confía en tu abuelita que se ha convertido en acero para buscarte, pero que volverá a ser nido y tibieza cuando te encuentre, chiquitita mía".
N. de la R: Esta carta, que fue escrita por Chicha Mariani en 1981 cuando Clara Anahí cumplió cinco años, es lanzada el 12 de agosto de cada año con globos blancos para que llegue a destino...
miércoles 3 de febrero de 2010
para las personas que están en mi corazon

Estaba escuchando “El Necio” de Silvio Rodríguez, y siento que me identifico con su canción… “la necedad de vivir sin tener precio” dice.
Y en eso me encuentro hoy; luchando para no tener precio; para que la dignidad sea mi estrella en esta larga noche del mundo.
Y yo digo noche, y digo estrella…pero siento que la luz de un nuevo día amaneció en mi vida. Siento que hoy mi corazón toca dentro de mí, golpea queriendo decirme algo, y es que llegó su hora de sentirse vivo otra vez.
Siento la vida cada vez que los miro a los ojos…amo la vida cada vez que sonríen… quiero seguir viviendo cada vez que los escucho decirme sus verdades…
Quiero vivir para acompañarlos en este camino que es la vida… y cada vez que pienso en todos ellos, siento que cada vez más me acompañan en este sueño que quiero sea real; de que es posible no entregarse al sin-sentido, a la falta de comprensión, a la ausencia de amor.
Y de que es posible creer en el otro, confiar en el ser humano, en que se salvará de la autodestrucción, en que rescataremos nuestro pan y nuestra capacidad de crear para algo bueno. Vuelvo a confiar (alguna vez dejé de hacerlo?) en la sensibilidad que cada persona lleva consigo, y que tarde o temprano (pero siempre a tiempo) alumbra los destinos que ya creíamos definidos y que, en realidad, estamos construyendo todos los días, con virtudes, con miserias, con todo esto que somos y por lo cual vamos creciendo y cambiando para ser mejores y para amar sin herir a nadie.
Necesitaba encontrar seres humanos enteros, íntegros, dignos… con sus sueños prontos a nacer, y por qué no, también, reconocerme muchas veces fragmentada, en pedazos, pero siempre es lindo cuando aparece alguien, o cuando aparecen tantos, para curarte, y para reunirte, parte a parte, mano con mano, y te ayudan a levantarte, y te muestran que no todo era tan triste, y que tal vez tampoco todo es tan certero, ¿pero acaso no vale la pena arriesgarse a sentir, si gracias a eso estamos vivos?
Y la libertad deja de ser algo intangible para convertirse en el viento que nos hace volar hacia las alturas del deseo de un mundo más justo.
Y la libertad también es poder abrazar a un ser querido, y ser contenido y también contener al otro.
En verdad, siempre somos nosotros mismos con un poco de todos los demás.
Así andamos, desparramados por el mundo en tantas vidas que a veces desconocemos.
Yo a veces me veo en una nena que está sentada viajando en el tren, esperando que alguien le sonría. O me siento morir cuando ese chico duerme envuelto en un buzo en la calle. Siento que crezco cuando aquella mujer sostiene en su vientre una nueva vida por venir. Y me desvanezco cuando un pibe se hecha a matar, o simplemente, a morir.
Es que yo soy yo, pero el otro también es en mi, y yo soy en el…en ellos. Y si los otros se pierden yo no sé ya quien soy.
Por eso hoy estoy feliz, me encontraron y me he reconocido en ellos, y en ella.
Jamás pensé que me conmovería de esta manera, pensarme tan tierna y libre, y tan dispuesta a luchar por sus vidas, que son la vida del mundo.
Dejar de pensar en mi misma, me hizo hallarme.
Y entonces nos pienso. Esto es dar la vida. Vivir naciendo, alumbrando, y permitir que otros me descubran, y entonces asistir al parto de un sueño, de la búsqueda siempre digna de la felicidad. Creer en ellos es creer en la vida. Si ellos creen en mí, mi cuerpo se pone de pie, y ya está listo para emprender el viaje.
Si todos creemos en lo que amamos, seremos más justos, y más felices, aunque muchas veces no tener precio cueste tanto que nos haga sufrir. Pero no tener precio, darse cuenta que hay cosas que no se compran ni se venden, y que pertenecen al plano del afecto, a lo que nos hace humanos, ese día seremos más libres. Y la vida nos sorprenderá sonriéndole.
Mi sonrisa por ejemplo no me pertenece, le pertenece a todas las vidas que jamás tuvieron precio, y hoy habitan donde la locura y las travesuras reinan.
Cada niño y niña sonriendo son las vidas regresando, y abriendo nuevos horizontes.
Estos días, me estoy viendo a mi misma en un nuevo horizonte, rodeada de vidas hermosas, de sueños, de alegrías, de amor. Entonces ya todo tiene sentido. Existir es estar donde hay que estar. Y es como abrazar a quien nunca conocí y que desde una foto me sonríe.
Y es como no dejar nunca más que un niño, o un joven, pierda su sonrisa. Y su fe. Su esperanza. Su vida.
Gracias a todos ustedes por hacerme sentir viva, por darme sentido… por la alegría, por la confianza. Por compartir. Por enseñarme.
Por eso la amistad es como es. Porque tampoco tiene precio. Se siente. Y se brinda. Así de simple. Así de necesaria.
Por eso, yo estoy siempre. Estaré siempre. En esta vida y más allá de ella.
Vicku 30/07/2009 – 2 am
sábado 9 de enero de 2010
tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mia...una carta que me desnuda

Voy a hablar de una sensación hermosa que me hizo darme cuenta de cuánto me querés y de cuánto me protegés y me cuidás...y por eso la frase del título...aunque no en mi pecho, te acordás la primera vez que me quedé a dormir en tu casa? no me soltabas la mano...primero sentí miedo de que te aferraras demasiado a mi...luego fui sintiendo que no me soltabas, que no me dejabas caer...QUE NO ME DEJÁS CAER...NUNCA...y si me caigo, me duermo en tu vientre, cuando vos me envolvés y me refugiás...y cuando yo me daba vuelta para dormirme, tu mano me acariciaba el pelo, los párpados, ese día dibujaste con tus manos todo mi rostro, no lo podía creer...me daba miedo y ternura a la vez...y luego comprendí que cuidabas mi sueño, que me mimabas...que habías visto en la profundidad de mi alma, de mis ojos, la angustia y la tristeza que tantas veces siento...estuviste todo el tiempo ahi conmigo...te sentí parte de mi, y eso me sorprendía...nunca lo sentí con nadie...y fuiste incondicional siempre, conociste no solo mi luz y mi amor sino también mis sombras y caprichos, mis niñerías y mis actitudes maternales, me ubicaste, me enseñaste a ser hermana...te instalas en mi alma y me hablas desde ahí...tu fascinación y admiración "hacia mi" se convirtió por fin, en amor sincero...ningún hombre supo o pudo hacer esa diferencia...que curioso, ellos que "caminan" no pudieron cruzar el puente hacia mi fragilidad, y vos descubriste mi vulnerabilidad y me acariciaste, no te aprovechaste jamás...VOS VINISTE HACIA MI!!!
¿SERÁ ESO LA AMISTAD? será amor en estado puro? será que me llevás de la mano a caminar por los caminos de mi corazón? yo te he acompañado por otros senderos, el de la memoria, el de la dignidad y la lucha, el del amor social y el amor por lo humano, pero vos me enseñas el camino hacia mí misma...
No te imaginás la felicidad y el miedo que tengo a la vez por este viaje juntas! aunque me gana la felicidad excesiva y la alegria extrema...pero sé que vamos a volver fortalecidas, emocionadas, alumbradas...el miedo es a...no sé...son nervios...es la expectativa...es el hacerte muy feliz, pero descubro que se trata de ser felices juntas, de construirnos nuestra felicidad...te amo Sofi!
Te hablé desde lo más hondo de mi alma, con mi mano sobre la tuya, que ya estaba ahí hacía mucho tiempo...cuidándome y generandome confianza y ternura...tal vez por eso lloré con vos la muerte de tu papá, sin pensarlo siquiera...simplemente sentí tus lágrimas y las hice nuestras...
Tambien te escribo estas líneas, y me acuerdo de aquella primera carta a Franco, en la que desnudé mi alma y mis sentimientos, y lo único que generé fue miedo...sé que a vos esto no te asombra, y que por el contrario, valorás de mí lo que los demás no se animan a conocer, o aceptar que alguien, pueda sentir esto por ellos...
MUNDO!!!! SIENTO TODO ESTE AMOR DENTRO MIO!!!!
jueves 7 de enero de 2010
Carta a mi sobrinita Selene...

No sé cómo expresarte la fascinación que tengo ante tu llegada
Cómo adoro verte crecer en esa panza tan hermosa, la más hermosa que jamás he visto
Y como sueño con verte bailar! Oírte reír, oírte llorar… darte todos los colores del mundo para que seas en ellos la luz y para que amanezcas siempre con la brisa dulce en la voz de tu mamá
¿Sabés? Yo te deseo todo esto porque el mundo también es sombra y es oscuridad, porque la vida también es dolor y es sufrir, y no entenderás muchas cosas porque primero se sufre y después se comprende, si se puede… y a vos, como a todos, te va a pasar que sufrirás ausencias…pero también te abrigará el amor de toda una familia dispuesta a bajarte la luna y las estrellas para que seas feliz…yo te daré hasta lo que no tengo, y bailaré todas las melodías del amor para que creas en esta vida, para que te animes a ser vos, como la luna en las alturas, hermosa y solemne, sencilla y amante…
Y tu mamá…tu mamá es una mujer tan fuerte como frágil, pero sobre todo es tu mamá…la más hermosa y tierna mujercita que te espera entre lágrimas y felicidad…es que la harás crecer de golpe y le darás todo lo que ha buscado y lo que no se espera también…sobre todo te digo que la ames, que la abraces, que la sientas…que nunca te va a faltar su cuerpo y su amor, su entrega y su calor…
Y ya quiero verte! Y ya te imagino creciendo y te imagino en brazos de Viole, y me emociono…qué lindo fue verte en esa ecografía! Tu carita, tus piernitas…tan movediza, tan vital…tan llena de vida…y tenías que verla a mami, como te miraba, te seguía en la imagen…yo vi sus ojos húmedos ante tu danza y despliegue…aunque ella se ría de mis descripciones, yo sé que es así! Jaja
Acá tu tía Vicku, te está esperando con el corazón temblando y el cuerpo abierto para llevarte a danzar por mundos que no creerías que pueden existir…vamos a descubrir tantas maravillas! Quiero que sepas que seré tu compañera, que cuando Viole se enoje yo te voy a cobijar y consentir (uy, no debí decir eso! Jeje) es que te quiero tanto!
Las amo tanto! A vos y a tu mamá… porque a ella la vi crecer, y acompañé otros momentos no tan felices como estos, y aun cuando ha llorado mientras vos crecés ahí dentro…siempre tuvo y tiene una caricia para vos, un beso para tu vida…vos sos la vida, vos sos su luz y yo las acompañaré por siempre, porque las amo…
Te dirán cosas sobre tu tía loca y atrevida, pero mi sonrisa y mis sueños serán para vos y tu mamá…
Así que prontito te podré ir entregando parte de mi vida, para que me enseñes a no envejecer, a ser siempre vital y a reír y llorar junto a vos…
Hay cosas que no podré darte exactamente porque no dependen de mi…pero todo lo que sea ternura, risas, amor, lucha, caprichos, y más amor…te voy a llenar de besos!!!
Bueno, ya no te jodo más a ver si todavía te asustás y no querés salir!!!!
Te amo y te espero con ansiedad!!!
miércoles 14 de octubre de 2009
Una Mujer Que Hace El Amor Con 25 Mil Personas Desde Un Escenario: Janis Joplin

Alguien que te ame (Somebody To Love)
Cuando la verdad se encuentra en la mentira
Y toda la alegría muere
No desees que alguien te ame
No pidas que alguien te ame
No quieras que alguien te ame
Puedes encontrar a alguien mejor que te ame
Cuando la nena de flores del jardín esté muerta sí,
y su mente esté llena de rojo
No desees que alguien te ame
No pidas que alguien te ame
No quieras que alguien te ame
Puedes encontrar a alguien mejor que te ame
Tus ojos, digo que tus ojos pueden parecerse a sus ojos
Pero en tu cabeza nena "Yo tengo miedo que no sepas reconocerlos"
No desees que alguien te ame
No pidas que alguien te ame
No quieras que alguien te ame
Puedes encontrar a alguien mejor que te ame
Las lágrimas, corren y corren hasta tu pecho (el corazón)
Y tus amigos nena, ellos le tratan como un invitado
No desees que alguien te ame
No pidas que alguien te ame
No quieras que alguien te ame
Puedes encontrar a alguien mejor que te ame
domingo 27 de septiembre de 2009
AMARSE O DESAPARECER
Raúl Follereau, el apóstol de los leprosos, refiere que, en una oportunidad, estaba haciendo una visita a una leprosería en una isla del Pacífico. Y en medio de tantas llagas y mutilaciones horribles, producidas por la enfermedad, observó que había un anciano enfermo, que siempre estaba sonriente y con los ojos luminosos. Tenía el cuerpo cubierto de llagas como sus compañeros, pero irradiaba amor y paz.
Follereau lo espió para encontrar una razón a su felicidad. Y descubrió que todos los días, al amanecer, el anciano leproso se arrastraba hasta la verja de la leprosería y se quedaba esperando. No esperaba la salida del sol. Esperaba a una anciana señora, que tenía el rostro arrugado, pero unos ojos llenos de dulzura. La mujer no decía una sola palabra. Sólo le dirigía miradas llenas de dulzura y las más hermosas sonrisas. Y el rostro de aquel hombre se iluminaba y le respondía también con sonrisas. Después de unos pocos minutos, el anciano se incorporaba y regresaba al pabellón de los enfermos.
Cuando Raúl Follereau le preguntó quién era, le respondió: Es mi esposa. Antes de venir aquí, me curaba en secreto con todos los remedios que encontraba. Ella todos los días me recubría la cara con una pomada, excepto un pequeño espacio, lo suficiente como para colocar sus labios y darme un beso. Pero me cogieron y me trajeron aquí. Ella me siguió. No la dejaron entrar. Por eso, cada día viene a verme y me hace sentir que me quiere. Sólo por ella vale la pena seguir viviendo. Su sonrisa me alegra la vida y me hace sentirme feliz.
Follereau fue un profeta que dedicó su vida a visitar a los leprosos. Pero también denunció las lepras de nuestro siglo: el egoismo, la guerra, el hambre. Y predijo "Amarse o desaparecer".
domingo 23 de agosto de 2009
En La Exacta Mitad De Tu Ombligo

Atiende:
si mi hijo
si nuestro hijo
fuera naciera sol o
luna homosexual poeta o
guerrillero ah si creciera
guerrillero o usurero al tanto %
o asesino oficinista vendedor de
peines en el subte o suicida flor
o cerdo violador de tumbas o impasible
espectador del mundo comprensible padre de
familia actor de cine Rita Haywort Tyrone Power
sacerdote verdugo militar terrorista puta carcelero
en la exacta mitad de tu ombligo te explico Manés que
si nuestro hijo recoge la bandera que dejamos o por
el contrario un ejemplo la olvida la traiciona la
veja la vende a razonable precio entendeme si
nuestro hijo mañana es muerto por ir más
allá de donde fuimos o por menos o por
error o por justicia o por lo que sea
si los muertos somos vos o yo o los
dos y él Quien nos fusila de todos
modos Manés habremos ganado porque
la libertad es lo único que
debemos legarle a los demás
compañera amiga mía
no tiene mayor
relevancia
si mi hijo
si nuestro hijo
fuera naciera sol o
luna homosexual poeta o
guerrillero ah si creciera
guerrillero o usurero al tanto %
o asesino oficinista vendedor de
peines en el subte o suicida flor
o cerdo violador de tumbas o impasible
espectador del mundo comprensible padre de
familia actor de cine Rita Haywort Tyrone Power
sacerdote verdugo militar terrorista puta carcelero
en la exacta mitad de tu ombligo te explico Manés que
si nuestro hijo recoge la bandera que dejamos o por
el contrario un ejemplo la olvida la traiciona la
veja la vende a razonable precio entendeme si
nuestro hijo mañana es muerto por ir más
allá de donde fuimos o por menos o por
error o por justicia o por lo que sea
si los muertos somos vos o yo o los
dos y él Quien nos fusila de todos
modos Manés habremos ganado porque
la libertad es lo único que
debemos legarle a los demás
compañera amiga mía
no tiene mayor
relevancia
Jorge Money
Ilustración:Manés
lunes 10 de agosto de 2009
Carta de una mujer que fue niña a un niño que hoy es hombre

Del otro lado del alambrado estaba él; descalzo, con la cara llena de luz y tierra.
De este lado del alambrado estaba yo; sola y en silencio, jugando al amor.
Fue como vernos y saber que algo nos llamaba, algo teníamos en común y nos hacía iguales aunque el alambrado seguía ahí.
Él me hablaba como quien habla con la vida prematura aunque cansada y difícil de vivir. Y me enseñó a amar las tardes a su lado, con tan sólo 8 años los dos, podíamos crearnos nuestro propio arco iris para alejarnos de ese mundo triste y adulto.
Aunque nunca pudimos abrazarnos, y no recuerdo habernos visto sin ese alambrado de por medio, ese niño fue mi primer amor. Y entiéndase que cuando digo amor, digo afecto y contención, digo ternura, digo humanidad.
Y un día no lo volví a ver más. Y tuve que sumarme a una vida del mundo adulto, donde los alambrados entre las personas eran muros, donde la caricia siempre se demora, donde finalmente, si uno es amoroso y calido, si uno se abre y ofrece el corazón y siente, ese mundo, que es hostil, te golpea y te da la espalda.
Pero nunca pude olvidarte, niño que hoy serás un hombre, ojala dispuesto a amar, y sino, te cuento que yo estoy amando pese a todo, y que algo de ese gran sentimiento tiene que ver con vos, y con un alambrado que desaparecía gracias a las fantasías de dos niños jugando, de dos niños amando, de dos niños compartiendo lo que los hace humanos.
Aunque el mundo sigue siendo hostil, como siempre, también hay otros seres capaces de amor; aunque con miedo, y con la vida a cuestas, aun tienen sueños que compartir y esperanzas para andar.
Tal vez se hace difícil o confuso entender mi modo de ser, de acompañar, que a veces es total, y es una puesta en juego de mi cuerpo, de mi persona, con mis propios temores, sueños, temblores, sonrisas, cariño. Mi manera de vivir y de creer en el ser humano.
También es mi modo de curarme las heridas, de salvarme de la tragedia de vivir aislada, para no inventarme ni alambradas, ni cercos, ni muros de silencio, ni barreras.
El afecto, la ternura, lo humano: caben en un abrazo sincero. Una mirada dulce, una caricia a tiempo, puede ser lo que esperamos durante tanto tiempo.
Sin cuerpo, sin calor humano, sin contención y cariño, no se puede luchar.
Por eso soy en mi piel, lo que siempre se olvidó. El amor hacia el otro, es mi camino.
Es mi razón. Es lo que hace que haga de mi lo que soy.
Cuando aparece mi niña, siempre recuerdo tu sonrisa del otro lado. En realidad, siempre te recuerdo al lado mío, soñando.
De este lado del alambrado estaba yo; sola y en silencio, jugando al amor.
Fue como vernos y saber que algo nos llamaba, algo teníamos en común y nos hacía iguales aunque el alambrado seguía ahí.
Él me hablaba como quien habla con la vida prematura aunque cansada y difícil de vivir. Y me enseñó a amar las tardes a su lado, con tan sólo 8 años los dos, podíamos crearnos nuestro propio arco iris para alejarnos de ese mundo triste y adulto.
Aunque nunca pudimos abrazarnos, y no recuerdo habernos visto sin ese alambrado de por medio, ese niño fue mi primer amor. Y entiéndase que cuando digo amor, digo afecto y contención, digo ternura, digo humanidad.
Y un día no lo volví a ver más. Y tuve que sumarme a una vida del mundo adulto, donde los alambrados entre las personas eran muros, donde la caricia siempre se demora, donde finalmente, si uno es amoroso y calido, si uno se abre y ofrece el corazón y siente, ese mundo, que es hostil, te golpea y te da la espalda.
Pero nunca pude olvidarte, niño que hoy serás un hombre, ojala dispuesto a amar, y sino, te cuento que yo estoy amando pese a todo, y que algo de ese gran sentimiento tiene que ver con vos, y con un alambrado que desaparecía gracias a las fantasías de dos niños jugando, de dos niños amando, de dos niños compartiendo lo que los hace humanos.
Aunque el mundo sigue siendo hostil, como siempre, también hay otros seres capaces de amor; aunque con miedo, y con la vida a cuestas, aun tienen sueños que compartir y esperanzas para andar.
Tal vez se hace difícil o confuso entender mi modo de ser, de acompañar, que a veces es total, y es una puesta en juego de mi cuerpo, de mi persona, con mis propios temores, sueños, temblores, sonrisas, cariño. Mi manera de vivir y de creer en el ser humano.
También es mi modo de curarme las heridas, de salvarme de la tragedia de vivir aislada, para no inventarme ni alambradas, ni cercos, ni muros de silencio, ni barreras.
El afecto, la ternura, lo humano: caben en un abrazo sincero. Una mirada dulce, una caricia a tiempo, puede ser lo que esperamos durante tanto tiempo.
Sin cuerpo, sin calor humano, sin contención y cariño, no se puede luchar.
Por eso soy en mi piel, lo que siempre se olvidó. El amor hacia el otro, es mi camino.
Es mi razón. Es lo que hace que haga de mi lo que soy.
Cuando aparece mi niña, siempre recuerdo tu sonrisa del otro lado. En realidad, siempre te recuerdo al lado mío, soñando.
martes 21 de julio de 2009
HABLA EL CUERPO ENTRE QUIEBRES Y RUPTURAS

A dos meses de ver la luz, aprehendí el temblor que quedó grabado para siempre en mi carne. Un temblor que venía del terror grabado a fuego en el cuerpo de esa mujer que me sostenía. Así comienza mi memoria. Pero al mismo tiempo, esa mujer y ese hombre creadores de lo nuevo, grabaron el anverso: las ansias de vivir, la ternura y la dignidad.
Fue entonces que Victoria, emerge como una victoria sobre el terror y sobre la muerte. Todo esto acude apresuradamente a mi danza. Mientras ella va elaborando la sensibilidad de mis nervios, el escalofrío en las uñas, la tensión en los pies. No imagina que algo de lo impensable ya está pasando, ya está siendo aquí y ahora, mientras tipea estas palabras embargada en una memoria que va queriendo develar.
Llegué a la danza con el placer de desplegar mis intensidades y deseos. Ella llegó buscando un camino que la acercara a sus sueños. Racionalizando mis impulsos, explicando mi potencia y su impotencia. Yo bailo visceralmente y ella va traduciendo lo que no tiene nombre…yo creo, y ella inventa. Asocia y dilucida mis alucinaciones.
Unía y enlazaba la cabeza al torso y al brazo; inmediatamente fluía hacia la pelvis el flujo de movimiento hasta llegar a las piernas. Y allí en los pies; lo inconciente, lo roto.
Pero un día, nos encontramos las dos: Yo con toda mi memoria y ella con todas sus sospechas. Mi experiencia más oculta con la conciencia que ella tenía de ésta. La memoria antigua de una historia que nos atravesaba a ambas y que encarnaba nuestra danza más reprimida. Nos vimos en fragmentos, ella desde afuera como en una serie fotográfica; y yo con la piel erizada y los sentidos exaltados. Fue entonces que bailamos fuera de eje. Una danza torcida, cargada de tanto tiempo sin palabras; un tiempo innombrable. Luego la parálisis y el temblor, aquel antiguo temblor resignificándose.
He aquí la primera contradicción puesta en movimiento. Lo fluido y lo ligado, frente a lo interrumpido y lo cortado. Lo armónico frente a lo dispar. Como si una convulsión hubiese sorprendido mis acciones pero no solo hacia fuera, sino y sobre todo hacia dentro. Donde se desarrolla el deseo y su conmoción. Donde lo inamovible encontró canales de expresión y lo habitual, lo seguro, fue detenido en seco y ahora es más bien una intermitente presencia de lo que no habíamos elaborado.
Primer umbral de mi experiencia en danza. Momento de deconstrucción de las estructuras de este cuerpo que soy, producto de atravesamientos sociales y productor de sentidos de la vivencia de los mismos. Es momento de desentramar el tejido de mi carne: la escritura de mi ser y estar en y con el mundo. Antes de la deconstrucción, el derrumbe. La caída, al igual que en la danza, pero más que guiada por una técnica de cómo caer, la intuición emerge para habilitar el otro costado de mí. Se trata del momento de desandar lo desaparecido en mí: este cuerpo de carne, huesos y deseos; tan propios como ajenos.
Es la aparición de lo inédito del movimiento, lo con-movido desde las vísceras y una memoria no muy legible pero escrita a fuego en este tejido que soy. Y una intérprete: ella, tratando de vislumbrar en este abismo la motivación, el impulso, el origen.
Particularmente en mi caso, es una deconstrucción no tanto de una técnica, sino más bien de un concepto del movimiento. ¿Cómo podría éste expresar el terror o la urgencia sin una invención previa en la imagen de mis pensamientos? ¿Qué es la espontaneidad? ¿Cómo es posible el movimiento impensable? Aquí es donde yo soy quien realmente piensa, al danzar. Mi danza es mi pensamiento. Y si ella interviene forcejeamos entre lo bello y lo feo, lo correcto y lo incorrecto. Pero yo soy más auténtica que ella. Y ahora se da cuenta. Teníamos sin embargo que desmontar aquel viejo concepto del movimiento como un puro placer de la belleza; dejar de bailar desde afuera, desde la pura forma. Y atender a la mutación de formas, aunque muchas veces irrumpa lo informe, para expresar el movimiento genuino de la vivencia. El movimiento mínimo a veces era el desencadenante en potencia. Digo “mínimo” por lo casi imperceptible, pero que se manifiesta. Más allá de los ojos, y más acá de la piel. Por sobre el pensamiento de ella. Siempre más lento que mi experiencia. O a veces precipitándose tanto que no logra nombrarla.
Fue entonces que Victoria, emerge como una victoria sobre el terror y sobre la muerte. Todo esto acude apresuradamente a mi danza. Mientras ella va elaborando la sensibilidad de mis nervios, el escalofrío en las uñas, la tensión en los pies. No imagina que algo de lo impensable ya está pasando, ya está siendo aquí y ahora, mientras tipea estas palabras embargada en una memoria que va queriendo develar.
Llegué a la danza con el placer de desplegar mis intensidades y deseos. Ella llegó buscando un camino que la acercara a sus sueños. Racionalizando mis impulsos, explicando mi potencia y su impotencia. Yo bailo visceralmente y ella va traduciendo lo que no tiene nombre…yo creo, y ella inventa. Asocia y dilucida mis alucinaciones.
Unía y enlazaba la cabeza al torso y al brazo; inmediatamente fluía hacia la pelvis el flujo de movimiento hasta llegar a las piernas. Y allí en los pies; lo inconciente, lo roto.
Pero un día, nos encontramos las dos: Yo con toda mi memoria y ella con todas sus sospechas. Mi experiencia más oculta con la conciencia que ella tenía de ésta. La memoria antigua de una historia que nos atravesaba a ambas y que encarnaba nuestra danza más reprimida. Nos vimos en fragmentos, ella desde afuera como en una serie fotográfica; y yo con la piel erizada y los sentidos exaltados. Fue entonces que bailamos fuera de eje. Una danza torcida, cargada de tanto tiempo sin palabras; un tiempo innombrable. Luego la parálisis y el temblor, aquel antiguo temblor resignificándose.
He aquí la primera contradicción puesta en movimiento. Lo fluido y lo ligado, frente a lo interrumpido y lo cortado. Lo armónico frente a lo dispar. Como si una convulsión hubiese sorprendido mis acciones pero no solo hacia fuera, sino y sobre todo hacia dentro. Donde se desarrolla el deseo y su conmoción. Donde lo inamovible encontró canales de expresión y lo habitual, lo seguro, fue detenido en seco y ahora es más bien una intermitente presencia de lo que no habíamos elaborado.
Primer umbral de mi experiencia en danza. Momento de deconstrucción de las estructuras de este cuerpo que soy, producto de atravesamientos sociales y productor de sentidos de la vivencia de los mismos. Es momento de desentramar el tejido de mi carne: la escritura de mi ser y estar en y con el mundo. Antes de la deconstrucción, el derrumbe. La caída, al igual que en la danza, pero más que guiada por una técnica de cómo caer, la intuición emerge para habilitar el otro costado de mí. Se trata del momento de desandar lo desaparecido en mí: este cuerpo de carne, huesos y deseos; tan propios como ajenos.
Es la aparición de lo inédito del movimiento, lo con-movido desde las vísceras y una memoria no muy legible pero escrita a fuego en este tejido que soy. Y una intérprete: ella, tratando de vislumbrar en este abismo la motivación, el impulso, el origen.
Particularmente en mi caso, es una deconstrucción no tanto de una técnica, sino más bien de un concepto del movimiento. ¿Cómo podría éste expresar el terror o la urgencia sin una invención previa en la imagen de mis pensamientos? ¿Qué es la espontaneidad? ¿Cómo es posible el movimiento impensable? Aquí es donde yo soy quien realmente piensa, al danzar. Mi danza es mi pensamiento. Y si ella interviene forcejeamos entre lo bello y lo feo, lo correcto y lo incorrecto. Pero yo soy más auténtica que ella. Y ahora se da cuenta. Teníamos sin embargo que desmontar aquel viejo concepto del movimiento como un puro placer de la belleza; dejar de bailar desde afuera, desde la pura forma. Y atender a la mutación de formas, aunque muchas veces irrumpa lo informe, para expresar el movimiento genuino de la vivencia. El movimiento mínimo a veces era el desencadenante en potencia. Digo “mínimo” por lo casi imperceptible, pero que se manifiesta. Más allá de los ojos, y más acá de la piel. Por sobre el pensamiento de ella. Siempre más lento que mi experiencia. O a veces precipitándose tanto que no logra nombrarla.
Esta deconstrucción depende sin embargo, de un estado particular del cuerpo: estado de danza. Desbaratando lo superfluo y lo impostado, para liberar mi vitalidad, aun cuando se trate de una tragedia. De un tronar de los músculos. O de un débil y frágil vibrar.
Aquel cuerpo en pedazos, en blanco y negro como viniendo de otro tiempo, se me presenta ahora tempestuosamente como movimiento fraccionado, intenso pero no tanto por la apariencia que divulga, sino por lo inmóvil que contiene, pronto a derramarse.
El concepto del movimiento apolíneo fracasa. Y ahora me vuelvo territorio de lo insondable, de lo nunca totalmente consumado. Me vuelvo territorio de lo desterrado aún antes de mi existencia. Una emoción desentierra aquel olvido y lo inscribe en la memoria. Y la emoción intenta pensarse. Pero no tiene nombre. Sólo una condición: desaparecido. Es en este estado del cuerpo, estado de danza, donde ambas nos sumergimos, pero quien emerge soy yo, con miles de cuerpos incrustados en mi carne, a fuerza de haber nacido aquí. Y me muevo. Sin saberlo me muevo. Me dirijo hacia las zonas sombrías de un espacio que ya se ha modificado con mi presencia y el sentido de un devenir que dura lo que dura la experiencia y mi conciencia de ella. Fuera de ese contexto, el movimiento es una simulación. Y lo demás es búsqueda. Con simulación me refiero al intento de escapar del propio territorio (lugar de la escena íntima y subjetiva de mi tejido carnal, que me hace cuerpo) para negarlo y taparlo con la excusa de lo bello. Esquivando el vértigo de arriesgarse a “bailar al borde del abismo”. La danza de la fotocopia de una vida irreal y sobre todo irracional en su razón técnica. Es la forma por la forma, es la apariencia de una falsificación; y no la ficción de un territorio atravesado a contrapelo.
La ficción nos sitúa, en todo caso, en una dimensión de vivencia de lo imposible.
Y el resto es búsqueda de lo desconocido; con caídas y recuperaciones; acelerando y desacelerando motores de movimiento; conteniendo lo incontenible para que estalle en aquel movimiento mínimo. En el gesto que irriga sangre y condensa lo inesperado.
Sólo cuando entro en estado de danza me ocurre esto. Después siempre es fluctuar. Entre lo controlado por un pensamiento sin cuerpo, y el pensamiento controlado por la danza; es decir, mi pensar. Solo somos una sola vida conciente cuando ambas nos entregamos a lo intemporal de lo que aun no sucedió nunca, perdiendo entonces cualquier control.
Aquel cuerpo en pedazos, en blanco y negro como viniendo de otro tiempo, se me presenta ahora tempestuosamente como movimiento fraccionado, intenso pero no tanto por la apariencia que divulga, sino por lo inmóvil que contiene, pronto a derramarse.
El concepto del movimiento apolíneo fracasa. Y ahora me vuelvo territorio de lo insondable, de lo nunca totalmente consumado. Me vuelvo territorio de lo desterrado aún antes de mi existencia. Una emoción desentierra aquel olvido y lo inscribe en la memoria. Y la emoción intenta pensarse. Pero no tiene nombre. Sólo una condición: desaparecido. Es en este estado del cuerpo, estado de danza, donde ambas nos sumergimos, pero quien emerge soy yo, con miles de cuerpos incrustados en mi carne, a fuerza de haber nacido aquí. Y me muevo. Sin saberlo me muevo. Me dirijo hacia las zonas sombrías de un espacio que ya se ha modificado con mi presencia y el sentido de un devenir que dura lo que dura la experiencia y mi conciencia de ella. Fuera de ese contexto, el movimiento es una simulación. Y lo demás es búsqueda. Con simulación me refiero al intento de escapar del propio territorio (lugar de la escena íntima y subjetiva de mi tejido carnal, que me hace cuerpo) para negarlo y taparlo con la excusa de lo bello. Esquivando el vértigo de arriesgarse a “bailar al borde del abismo”. La danza de la fotocopia de una vida irreal y sobre todo irracional en su razón técnica. Es la forma por la forma, es la apariencia de una falsificación; y no la ficción de un territorio atravesado a contrapelo.
La ficción nos sitúa, en todo caso, en una dimensión de vivencia de lo imposible.
Y el resto es búsqueda de lo desconocido; con caídas y recuperaciones; acelerando y desacelerando motores de movimiento; conteniendo lo incontenible para que estalle en aquel movimiento mínimo. En el gesto que irriga sangre y condensa lo inesperado.
Sólo cuando entro en estado de danza me ocurre esto. Después siempre es fluctuar. Entre lo controlado por un pensamiento sin cuerpo, y el pensamiento controlado por la danza; es decir, mi pensar. Solo somos una sola vida conciente cuando ambas nos entregamos a lo intemporal de lo que aun no sucedió nunca, perdiendo entonces cualquier control.
(...)
Ya de-construido ese cuerpo rígido en su pensamiento (la danza) y explorada la manifestación de sus emergencias y urgencias; desmontadas las técnicas que clausuran lo particular, lo irregular, lo discontinuo; para dejar que aflore el movimiento que ha alcanzado los umbrales de la memoria… entonces sí, me reuniré con ella para elaborar una poética de la vivencia y del pensamiento de la vivencia; el imaginario de lo que transcurre y lo que pende del vacío. Volveré a transitar por sendas de claroscuros y proyectaremos la realización de unos cuerpos múltiples, cargados de sentido y vaciados de mecánicas expectativas. Construiremos otra danza (otro pensamiento): una nueva escritura que grabe en mi tejido la memoria de lo que es efímero.
Pensar como experiencia la propia danza que sucede, a medida que el movimiento desaparece en el tiempo. Y en cada nueva danza, yo, que nunca seré la misma; y ella, que irá construyendo las próximas estructuras por derribar.
Victoria Lagos
Para Fundamentos Teóricos de la Producción Artística- Cátedra Del Vitto
martes 7 de julio de 2009
"DECISIÓN"- por "Tito" Sergio Setrángolo, cumpa de mis viejos

ACÁ TE MANDO MI ULTIMA “POESIA”
ESPERO TE GUSTE
DECISIÓN
No tengo nada que pedir,
Todo lo tengo
Incluso la idea de la nada
No tengo nada que guardar
Solo silencios
No tengo un solo atardecer
Que arrepentirme
Amo el ayer y el hoy
Amo el mañana
No tengo más razón que la sonrisa
De mi hija en las tardes
Y su llanto
Que a veces me duele
Quiero a mi ser
Y a todo el hombre
Odio al odiar
Lo que se esconde
Lo que se miente
Y lo mezquino
Estoy por fin con mi destino
De ser libre a pesar de la muerte
Y aunque a veces débil
A veces fuerte
Recuerdo el tiempo ido
Y soy mañana
Y se me escapa
En cada poro un grito
Para los hombres
Que todavía esperan
Y los insto a que su mal destapen
Y que de pie
Aunque la tierra se abra
Levanten con decisión su cruz
Sergio Víctor Setrángolo
ESPERO TE GUSTE
DECISIÓN
No tengo nada que pedir,
Todo lo tengo
Incluso la idea de la nada
No tengo nada que guardar
Solo silencios
No tengo un solo atardecer
Que arrepentirme
Amo el ayer y el hoy
Amo el mañana
No tengo más razón que la sonrisa
De mi hija en las tardes
Y su llanto
Que a veces me duele
Quiero a mi ser
Y a todo el hombre
Odio al odiar
Lo que se esconde
Lo que se miente
Y lo mezquino
Estoy por fin con mi destino
De ser libre a pesar de la muerte
Y aunque a veces débil
A veces fuerte
Recuerdo el tiempo ido
Y soy mañana
Y se me escapa
En cada poro un grito
Para los hombres
Que todavía esperan
Y los insto a que su mal destapen
Y que de pie
Aunque la tierra se abra
Levanten con decisión su cruz
Sergio Víctor Setrángolo
Detenido desaparecido en 1978, fue visto en Olimpo y la ESMA
permanece desaparecido
sábado 4 de julio de 2009
MURIÓ PINA BAUSCH: REVOLUCIONÓ LA DANZA CONTEMPORÁNEA

La vida misma es mi mayor influencia, expresó en 1994 a La Jornada
La coreógrafa y bailarina alemana Pina Bausch, renovadora del lenguaje del cuerpo y artífice de una revolución integral de la comunicación y la síntesis de lo humano desde el arte escénico, falleció por causa de un cáncer fulminante, a punto de cumplir 69 años.
Su muerte ocurrió de manera repentina y rápida, cinco días después del diagnóstico. El domingo estuvo al frente de su compañía, la Tanztheater Wuppertal, en una función ofrecida en la casa de ópera de esa ciudad alemana, donde hace 36 años fundó esa trouppe multinacional e hizo epicentro de una actividad telúrica por todo el mundo.
Estuvo en México por vez primera en 1978, cuando presentó su coreografía Cafe Muller en el Teatro de la Ciudad. Luego, en 1994, estrenó Nelken (Claveles) en Bellas Artes y en Guanajuato, como parte del festival Cervantino.
En esa ocasión concedió una entrevista a La Jornada. Dijo: “Lo que más me interesa son los sentimientos: más que el cómo se mueve la gente, me concentro en lo que mueve a la gente; todo lo que veo de la vida me interesa formularlo, plasmarlo, siempre tomando en cuenta las relaciones, los deseos y, por encima de todo, la formulación del nosotros.
“Cuando hablo del nosotros me refiero a mi propia persona y también al público. A veces hay obras en las que no hay música ni nada. Entonces me convierto en compositora y en muchas otras cosas a la vez.
La vida misma es mi mayor influencia. La vida es lo que da esa responsabilidad de hacer las cosas lo mejor posible. Es tanto lo que se ve y se escucha y lo que se aprende, es como se dan esas inspiraciones que nos alientan a seguir adelante.
Iba a rodar filme en 3D
En el Palacio de Bellas Artes, antes de la entrevista, Pina Bausch permitió a La Jornada presenciar su trabajo al frente de su compañía, durante un largo ensayo de la obra Nelken, uno de cuyos pivotes es el estado de inocencia pura de la infancia como motor de la vida cotidiana adulta.
Durante ese ensayo, en el proscenio, la coreógrafa fumaba y se movía, entonaba indicaciones y fumaba, corregía matices. Su peinado, sus gruesas gafas, el humeante cigarrillo espejeaban otro icono: Virginia Woolf.
Tres lustros atrás, cuando presentó Cafe Muller en el Teatro de la Ciudad, vimos crepitar sillas por los aires, enarboladas por sus 21 bailarines, de distintas nacionalidades. En Nelken también vuelan las sillas junto al músculo del alma. Todo el escenario está estaqueado por claveles y una mujer cruza el escenario en diagonal en el esplendor de su desnudez.
Ese estado de gracia, la libertad del cuerpo, es una de las muchas aportaciones del trabajo de Pina Bausch. Integró de manera afortunada el movimiento natural de los cuerpos, los sentimientos como se manifiestan en la vida cotidiana, a sus coreografías. De hecho en aquel 1994, cuando presentó Nelken en Guanajuato, ocurrió una escena íntima que espejea su forma natural de ser artista. Después de la función, a la medianoche, sus bailarines festejaban en una pequeña alberca en el hotel, entraban y salían desnudos del agua en ese rincón de intimidad, como un reflejo cabal y espontáneo de la profunda intimidad que está en todas y cada una de sus obras.
La muy original corriente estética que construyó Pina Bausch tiene sus raíces en la escuela Folkwang de Essen, epicentro del eclecticismo creativo desde los años 50 del siglo pasado. Las ideas de uno de los fundadores del movimiento Ausdrucktanz (Danza de expresión), Kurt Joss, mentor de Bausch, tuvieron eco en su estilo, que se apuntala en el anhelo de materializar los sentimientos, que es la misma meta creativa que se trazaron antes sus ancestros alemanes y austriacos Johann Sebastian Bach, Anton Bruckner y Gustav Mahler.
Después de Martha Graham, Pina Bausch consolidó un lenguaje, un estilo, nos transformó la vida para bien, nos otorgó nuevos ojos para ver el mundo. Su influencia es notable en las muchas compañías dancísticas en el planeta que incorporaron los elementos Bausch a sus trabajos personales, en particular dotaron de palabras a los bailarines, nuevos gestos, intervenciones artísticas que conformaron lo que ella aceptó en nombrar como danza-teatro, desde el mismísimo nombre de su compañía, Tanztheater Wuppertal.
Su celebridad se extendió a otros terrenos cuando participó en el filme Hable con ella, de Almodóvar, aunque su actividad fílmica se remonta a un documental de su colega Peter Lindbergh, pero antes a Die Klage Der Kaiserin (El lamento de la reina, de 1990), que ella dirigió, y un registro fílmico de Cafe Muller. Como actriz, hizo el papel de La Principessa Lherimia en 1983 en el filme E la nave va, de Federico Fellini.
Su amigo Wim Wenders no hallaba consuelo ayer: “la muerte súbita de Pina es un gran shock para su familia, sus bailarines y colaboradores, para sus amigos y todas las personas que se sentían conmovidas y animadas por su danza. Su arte enriqueció y reflejó nuestra época como ninguno otro. No tengo consuelo por el hecho de que hayamos tardado tanto en comenzar nuestra película juntos, planeada durante tanto tiempo”.
Wenders, director de filmes sobre ángeles, se refiere a una película en 3D que empezarían a rodar en septiembre.
También quedó en el aire la nueva visita de Pina Bausch a México, que ocurriría en 2010.
Ahora vuela, danza, comparte, nos enseña de maneras, otra vez, diferentes.
FUENTE: La Jornada de México
martes 16 de junio de 2009
Carta a mi mamá

Te veo y me parece observarme mirándote. Como cuando era chiquita y me abrazaba a tu cuerpo, y me sentía bebé.
Tus manos siempre cálidas, abiertas. Manos de miga de pan, manos de dolor y de ternura. Y me acariciás la cara, y pasás tus manos por mi pelo, una y otra vez, bajo el sol, cantándome alguna canción hermosa de niños que vienen de la luna, o de batatas que se vuelven reinas en su plato de plata. Siempre conmovida, siempre brillando en la tristeza de alguna ausencia. Y sin embargo tu piel tan suave, y tan distendida la mano que me acaricia, y me llenás de besos, y yo te escribo cartitas donde te dibujo y me dibujo agarrada a vos…mi mamá, mi mejor amiga, la voy a querer toda la vida y nunca nos vamos a separar…te decía entre brillantinas y garabatos.
Y me regalabas el libro del alma, y me abrazabas a mi hermanita, a quien refugiaste para siempre en tu vientre, y yo me sentía satélite de vos, reclamando aquel dedo señalador cuando papá no llegaba, o cuando él nos miraba a través de la cámara. Y yo señalaba el tiempo; un tiempo que no pude detener y que siempre vuelve a mis ojos cuando te miro a los ojos. La tristeza y la dicha de tu combatividad.
Te veo y me parece verme. Apasionada y desprejuiciada, pero ocultando el temor a la pérdida definitiva de lo que amamos. Somos tan dramáticas mami, y la convicción nos embriaga de mística y la sensibilidad nos arroja al cruel escenario donde el mundo se desquita con ferocidad de los amores, de las esperanzas, de la ternura.
Pero soy feliz porque soy de vos lo más lindo. Tu vitalidad y tu pasión, tu barrio, tu arrabal y tu candor. Aunque no cante el tango como vos, lo siento palpitar bajo mi piel.
Mamita, la “peti”, cabecita de ojos verdes declarándole la guerra a la miseria y la soberbia de los oligarcas, de los gorilas. Mamita, mi “Evita”, declamando el corazón popular y ajusticiando al desencanto por el mundo. Y quieren callarte, y pretenden adormecerte, enloquecerte, como si hiciera falta trizarte para que ellos se vanaglorien de su vil triunfo. Es que te saben tan viva, tan radiante, tan dispuesta a la revolución como cuando niña. Es que no toleran la idea de popularizar aquel relato de que a vos te trajo una cigüeña peronista.
Pero yo lo sé. Y no habrá castigo suficiente que te obligue a decir lo contrario. Ya estamos curados de espanto todos los cumpas y las cumpitas, como yo.
Es que sos drama pero también sos carnaval. Sos tumulto, sos montonera que siempre vuelve. Ya te dije, a mi me trajo una cigüeña montonera y cantora.
Vieja, sos una canción desesperada y lo sé. Te escucho. En silencio. Te siento. Calorcito de puchero, de pies descalzos, de vestiditos de género de villa insuperable.
Tan frágil, tan movilizada. Te veo y me veo. Tu terror es hoy mi temblor en cada danza. Tu dolor es mi intensidad y tu sensualidad mi seducción. Desde un cajón de manzanas, donde dormirse, hasta la tierra de este suelo donde nos enterramos.
Pero brotás. No te pueden cercenar. Ahí estás con tu sonrisa.
Hoy, abrazada a ese hombre que todavía intenta ser nuevo. Llenándolo de besos, a tu negro. A tu Che Guevara. Y vos su Evita. Su mujer del campo popular.
Y llorás de emoción decís, por tus hijos, tu mejor obra. Y llorás de dolor por tu fracaso, donde te fue la vida. El proyecto de país. El lugar en el mundo para los compañeros. Los llamás. Pero ellos no vienen a tu encuentro. No de esa manera. Tal vez en un abrazo, en un beso, en un vínculo solidario. En una mano callosa, en la negrura de tu pueblo. En el bajo fondo de la miseria. Queda todavía un resto de tu militancia. Un jirón de tu vida. Yo lo huelo. Lo intuyo.
Está todavía latente la entrega de tu amor. Y no quiero todavía, dejarte ir.
No hace mucho que te encontré más que como madre. Como mujer nueva. Como la compañera que en otra vida habré sido, quizás.
Te amo tanto, necesito tus caricias bajo el sol. Y tu vientre cálido y tu canción.
Quiero luchar con vos. Pero me cuesta. También este tiempo trae durezas, y el espanto es campeón. Pero ayudame a darme a vos. Ayudame a convertirme en esa mujer digna que soñamos tantos. Ayudame a crecer, todavía llevo la niña en mi. Porque te veo y nos veo. Para siempre juntas. Sin que nada nos pueda separar. Ni la muerte feroz y definitiva. Ni las diarias idas y venidas del mundo y sus escarnios. Te amo tanto, dije. Y el tirano no es el tiempo, sino el desamor y la rendición. No te caigas má. No te pierdas. No te rindas. Porque aun no está dicha la última palabra. Y nosotros venceremos, porque somos la vida.
Tu pequeña Victoria.
Tus manos siempre cálidas, abiertas. Manos de miga de pan, manos de dolor y de ternura. Y me acariciás la cara, y pasás tus manos por mi pelo, una y otra vez, bajo el sol, cantándome alguna canción hermosa de niños que vienen de la luna, o de batatas que se vuelven reinas en su plato de plata. Siempre conmovida, siempre brillando en la tristeza de alguna ausencia. Y sin embargo tu piel tan suave, y tan distendida la mano que me acaricia, y me llenás de besos, y yo te escribo cartitas donde te dibujo y me dibujo agarrada a vos…mi mamá, mi mejor amiga, la voy a querer toda la vida y nunca nos vamos a separar…te decía entre brillantinas y garabatos.
Y me regalabas el libro del alma, y me abrazabas a mi hermanita, a quien refugiaste para siempre en tu vientre, y yo me sentía satélite de vos, reclamando aquel dedo señalador cuando papá no llegaba, o cuando él nos miraba a través de la cámara. Y yo señalaba el tiempo; un tiempo que no pude detener y que siempre vuelve a mis ojos cuando te miro a los ojos. La tristeza y la dicha de tu combatividad.
Te veo y me parece verme. Apasionada y desprejuiciada, pero ocultando el temor a la pérdida definitiva de lo que amamos. Somos tan dramáticas mami, y la convicción nos embriaga de mística y la sensibilidad nos arroja al cruel escenario donde el mundo se desquita con ferocidad de los amores, de las esperanzas, de la ternura.
Pero soy feliz porque soy de vos lo más lindo. Tu vitalidad y tu pasión, tu barrio, tu arrabal y tu candor. Aunque no cante el tango como vos, lo siento palpitar bajo mi piel.
Mamita, la “peti”, cabecita de ojos verdes declarándole la guerra a la miseria y la soberbia de los oligarcas, de los gorilas. Mamita, mi “Evita”, declamando el corazón popular y ajusticiando al desencanto por el mundo. Y quieren callarte, y pretenden adormecerte, enloquecerte, como si hiciera falta trizarte para que ellos se vanaglorien de su vil triunfo. Es que te saben tan viva, tan radiante, tan dispuesta a la revolución como cuando niña. Es que no toleran la idea de popularizar aquel relato de que a vos te trajo una cigüeña peronista.
Pero yo lo sé. Y no habrá castigo suficiente que te obligue a decir lo contrario. Ya estamos curados de espanto todos los cumpas y las cumpitas, como yo.
Es que sos drama pero también sos carnaval. Sos tumulto, sos montonera que siempre vuelve. Ya te dije, a mi me trajo una cigüeña montonera y cantora.
Vieja, sos una canción desesperada y lo sé. Te escucho. En silencio. Te siento. Calorcito de puchero, de pies descalzos, de vestiditos de género de villa insuperable.
Tan frágil, tan movilizada. Te veo y me veo. Tu terror es hoy mi temblor en cada danza. Tu dolor es mi intensidad y tu sensualidad mi seducción. Desde un cajón de manzanas, donde dormirse, hasta la tierra de este suelo donde nos enterramos.
Pero brotás. No te pueden cercenar. Ahí estás con tu sonrisa.
Hoy, abrazada a ese hombre que todavía intenta ser nuevo. Llenándolo de besos, a tu negro. A tu Che Guevara. Y vos su Evita. Su mujer del campo popular.
Y llorás de emoción decís, por tus hijos, tu mejor obra. Y llorás de dolor por tu fracaso, donde te fue la vida. El proyecto de país. El lugar en el mundo para los compañeros. Los llamás. Pero ellos no vienen a tu encuentro. No de esa manera. Tal vez en un abrazo, en un beso, en un vínculo solidario. En una mano callosa, en la negrura de tu pueblo. En el bajo fondo de la miseria. Queda todavía un resto de tu militancia. Un jirón de tu vida. Yo lo huelo. Lo intuyo.
Está todavía latente la entrega de tu amor. Y no quiero todavía, dejarte ir.
No hace mucho que te encontré más que como madre. Como mujer nueva. Como la compañera que en otra vida habré sido, quizás.
Te amo tanto, necesito tus caricias bajo el sol. Y tu vientre cálido y tu canción.
Quiero luchar con vos. Pero me cuesta. También este tiempo trae durezas, y el espanto es campeón. Pero ayudame a darme a vos. Ayudame a convertirme en esa mujer digna que soñamos tantos. Ayudame a crecer, todavía llevo la niña en mi. Porque te veo y nos veo. Para siempre juntas. Sin que nada nos pueda separar. Ni la muerte feroz y definitiva. Ni las diarias idas y venidas del mundo y sus escarnios. Te amo tanto, dije. Y el tirano no es el tiempo, sino el desamor y la rendición. No te caigas má. No te pierdas. No te rindas. Porque aun no está dicha la última palabra. Y nosotros venceremos, porque somos la vida.
Tu pequeña Victoria.
sábado 13 de junio de 2009
Carta de un preso politico a su abogada- Ignacio Ikonicoff

Instituto de Seguridad y Resosialización,
Rawson, 16 de enero de 1973
Querida Abogada: (Para llevarte el apunte con el encabezamiento y para que tarde menos el censor), querida, muy querida…
Voy a contarte cosas de las gaviotas para que vuelvas a asociarlas con la tristeza. Recién vi una volar sobre mi ventana, cruzar el espacio verde que bordea el pabellón, atravesar el “campo de deportes” y posarse después de un giro perfecto junto al mundo exterior, sin batir sus alas ni una sola vez, planeando los cien metros y el aterrizaje. En días más ventosos las veo a lo lejos recorrer muchas cuadras “apoyándose” en las corrientes de aire y usando sus alas como un timón.
Cuando sale el sol hacen tanto ruido que creo tener un viejo gallinero de campo cerca (y en casos de encierro ésta no es una sensación triste, por cierto); entonces, si uno en lugar de enojarse se despierta (prohibido a hora tan temprana por “ley de máxima peligrosidad”) puede ver el cielo enrojecido, y desde mi ventana que da al este-sur-este ver cuando a gatas la puntita del sol comienza a asomar. Me permito una digresión: mirando el color del amanecer y del crepúsculo y comparándolo con el azul del mediodía, Einstein y otro que creo que fue Böse calcularon ¡el número de moléculas por litro de aire! Realmente hay que ser muy buen tipo y sobre todo infinitamente pacífico y tranquilo para inventar un motivo de trabajo científico contemplando la puesta del sol.
Pero volvamos a las gaviotas. No sólo alegran, sino que aportan ventajas. Por ejemplo, al levantarse con su alboroto tempranero, uno puede comenzar a pedir salir al baño a las seis y media. Entonces, con suerte, a las siete y cuarto o siete y media le abren graciosamente la puerta de la celda y con tranquilidad, pues no hay otros presionando por salir (sacan dos por turno, somos cuarenta) es posible lavarse y recibir alegremente la mañana. Todo gracias a las gaviotas como ves.
Pero hay más. A veces, cuando duermo la siesta, o simplemente cuando al mediodía prefiero pensar sin leer o sin escribir, cuelgo una frazada sobre la banderola de la ventana y sólo queda iluminado un rectángulo angosto sobre el techo. Allí sigo el reflejo, la sombra de los vuelos cruzados de las gaviotas, y el mismo recorrido circular que tanto te entristecía, parece una danza chinesca, apacible y hermosa.
Ignacio Ikonicoff fue un científico especializado en física, graduado en Francia con medalla de oro. Doctor Honoris Causa de La Sorbona. Escribió en la revista Ciencia Nueva. Ignacio llegó al periodismo a través de su profesión. Escribió en los diarios La Opinión, El Mundo y Noticias, en la Revista Panorama y en la agencia Interpress. Fue un activista del Movimiento Nacional contra la Represión y la Tortura. Desapareció, junto a su mujer, María Bedoián, el 12 de junio de 1977 en Marcos Paz, Pcia de Buenos Aires. Tenía 35 años.
sábado 6 de junio de 2009
Te Recuerdo Amanda

Te recuerdo Amanda,
la calle mojada,
corriendo a la fábrica
donde trabajaba Manuel.
La sonrisa ancha, la lluvia en el pelo,
no importaba nada, ibas a encontrarte con él,
con él, con él, con él, con él.
Son cinco minutos.
La vida es eterna en cinco minutos.
Suena la sirena de vuelta al trabajo,
y tú caminando, lo iluminas todo.
Los cinco minutos te hacen florecer
Te recuerdo Amanda,
la calle mojada,
corriendo a la fábrica
donde trabajaba Manuel.
La sonrisa ancha, la lluvia en el pelo,
no importaba nada, ibas a encontrarte con él,
con él, con él, con él, con él.
Que partió a la sierra.
Que nunca hizo daño. Que partió a la sierra,
y en cinco minutos quedó destrozado.
Suena la sirena, de vuelta al trabajo.
Muchos no volvieron, tampoco Manuel.
Te recuerdo Amanda,
la calle mojada,
corriendo a la fábrica
donde trabajaba Manuel.
La sonrisa ancha, la lluvia en el pelo,
no importaba nada, ibas a encontrarte con él.
Víctor Jara
La historia cuenta que Víctor nació 41 años antes en Chillán y, a los cinco, se instaló en Lonquén, un pueblito de las afueras de Santiago. Desde pibe, supo de las alegrías y desventuras del campesino, ya que trabajaba junto con toda su familia en una finca que alquilaban y que servía como único sustento. Entre el barro y los precarios juguetes, sus ojos registraron las desigualdades de un país partido a la mitad, que postergaba los sueños de miles de chicos como él. Años después, a raíz de una pelea familiar, su destino fue la capital. Viajó junto con su madre Amanda, una campesina que, cuando el trabajo le daba respiro, era cantora popular. Con la guitarra de Amanda, Víctor aprendió los primeros acordes.
Pero de manera inesperada, su madre enfermó y murió. Víctor quedó con apenas quince años, sin otro amparo que el de los Morgado, una familia amiga que lo cobijó durante unos años, antes que ingresara a un seminario, alentado por un cura amigo. Dos años tardó en darse cuenta de que su camino no estaba bajo la sotana, y abandonó el seminario.
Su primer contacto con el arte fue a través del teatro, disciplina que lo apasionaba y que le posibilitó recorrer el mundo. Víctor quería que el teatro fuese una actividad de masas, no sólo de intelectuales y, para eso, estudió en la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile. A los 27 años, tuvo su primera experiencia como director teatral y, desde allí, dueño una vocación incansable, integró obras teatrales, dirigió grupos musicales como Quilapayún y actuó como solista, con lo que logró una gigantesca popularidad en Chile, el resto de Latinoamérica y Europa en los sesenta y setenta. “El entusiasmo, el orden y la citroneta”, explicaba Jara, con una modestia que lo caracterizaría en toda su carrera, a un periodista sobre cuáles eran los secretos de su éxito, las vueltas de la masividad.
Pero de manera inesperada, su madre enfermó y murió. Víctor quedó con apenas quince años, sin otro amparo que el de los Morgado, una familia amiga que lo cobijó durante unos años, antes que ingresara a un seminario, alentado por un cura amigo. Dos años tardó en darse cuenta de que su camino no estaba bajo la sotana, y abandonó el seminario.
Su primer contacto con el arte fue a través del teatro, disciplina que lo apasionaba y que le posibilitó recorrer el mundo. Víctor quería que el teatro fuese una actividad de masas, no sólo de intelectuales y, para eso, estudió en la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile. A los 27 años, tuvo su primera experiencia como director teatral y, desde allí, dueño una vocación incansable, integró obras teatrales, dirigió grupos musicales como Quilapayún y actuó como solista, con lo que logró una gigantesca popularidad en Chile, el resto de Latinoamérica y Europa en los sesenta y setenta. “El entusiasmo, el orden y la citroneta”, explicaba Jara, con una modestia que lo caracterizaría en toda su carrera, a un periodista sobre cuáles eran los secretos de su éxito, las vueltas de la masividad.
Es, justamente, dentro del ámbito teatral donde Víctor descubrió a su gran amor, la bailarina Joan Turner, rubia y extranjera, que lo cautivó y acompañó hasta sus últimos momentos de libertad. Pero Víctor sabía que historias como la suya no sobraban, sabía que el futuro era un tedio presente para los de su clase, y con su guitarra se propuso ayudar para que cambiara todo.
“He visto lo que el amor puede hacer, lo que la verdadera libertad puede hacer, lo que la fuerza y el poderío del hombre feliz pueden hacer. Por todo esto y porque anhelo la paz, es que la madera y las cuerdas de una guitarra me hacen falta para desahogar algo triste o algo alegre. Alguna estrofa que abra el corazón como una herida, o algún verso que quisiera nos diera vuelta de adentro hacia afuera para ver el mundo con ojos nuevos”.
No había vuelta atrás, su canto iba a ser faro para una generación que se propuso tomar las riendas del país y lo logró, al menos por esos años .
Extraído de revista "Sudestada": La última canción de Víctor Jara
Por: Hugo Montero, Ignacio Portela
domingo 24 de mayo de 2009
Sur

Proyecto Sur, Democracia Social y Participación
- ESTÁ EN LA LISTA
Sur y la integración de América Latina
- ESTA EN LA LISTA
Enciclopedia ilustrada de Salvat
- MARXISTA
El Principito de Saint Exupery
- SOCIALISTA
Política británica, Irigoyen y Perón de Scalabrini Ortiz, El modelo argentino y La hora de los pueblos
- SUBVERSIVO
La biblia latinoamericana
- DISOLVENTE
Historia de la sexualidad de Foucault
- INMORAL
Paulo Freire, Antonio Gramsci, Sartre
- PERONISTAS
¡Películas! ¡Aquí hay películas!
“Coño”; aquí leo “coño”; “La hora de los coños”… ¡pero esto es pornográfico!
- PORNOGRAFICO
Matemática moderna y Formación del niño
- ESTA EN LA LISTA
El destino ha querido que nos encontremos en medio de este gigantesco e inmundo papelerío…papeles e ideas de neto corte subversivo que, felizmente, estamos extirpando de raíz en toda la república.
Ustedes han confundido a la opinión pública con ideas socializantes y demagógicas que pretendieron ejecutar con la trampa de la votocracia…
Me intriga una sola cosa: ¿Cómo iban a realizar el Proyecto Sur?
- ¿Con qué recursos iban a realizarlo?
- AH! CON LA GENTE
- ¿La gente? ¿Pero cuál es el secreto? ¿Cuál es la clave?
- EL DESEO
- ¿Qué?
- EL DESEO POPULAR
- ¿Cómo dice?
- NO DARSE POR VENCIDOS. INSISTIR. OBSTINARSE EN EL DESEO
- ¿De qué me está hablando?
- DEL VIEJO ANHELO. EL SUEÑO DEL SUR
- Coronel, ¿qué está diciendo este hombre?
- MIRE GRAL., SI USTEDES NO SABEN LO QUE ES EL SUR… ES PORQUE SON DEL NORTE
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El Principito de Saint Exupery
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Política británica, Irigoyen y Perón de Scalabrini Ortiz, El modelo argentino y La hora de los pueblos
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La biblia latinoamericana
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Historia de la sexualidad de Foucault
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Paulo Freire, Antonio Gramsci, Sartre
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¡Películas! ¡Aquí hay películas!
“Coño”; aquí leo “coño”; “La hora de los coños”… ¡pero esto es pornográfico!
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Matemática moderna y Formación del niño
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El destino ha querido que nos encontremos en medio de este gigantesco e inmundo papelerío…papeles e ideas de neto corte subversivo que, felizmente, estamos extirpando de raíz en toda la república.
Ustedes han confundido a la opinión pública con ideas socializantes y demagógicas que pretendieron ejecutar con la trampa de la votocracia…
Me intriga una sola cosa: ¿Cómo iban a realizar el Proyecto Sur?
- ¿Con qué recursos iban a realizarlo?
- AH! CON LA GENTE
- ¿La gente? ¿Pero cuál es el secreto? ¿Cuál es la clave?
- EL DESEO
- ¿Qué?
- EL DESEO POPULAR
- ¿Cómo dice?
- NO DARSE POR VENCIDOS. INSISTIR. OBSTINARSE EN EL DESEO
- ¿De qué me está hablando?
- DEL VIEJO ANHELO. EL SUEÑO DEL SUR
- Coronel, ¿qué está diciendo este hombre?
- MIRE GRAL., SI USTEDES NO SABEN LO QUE ES EL SUR… ES PORQUE SON DEL NORTE
"Sur" un film de Pino Solanas
domingo 17 de mayo de 2009
Mojada De Tus Hijos
Hubiera querido traspasarte
Hasta diluirme en tu sangre soñolienta,
Y conocerme al revés,
Y salirme
Y verme al verte
Hubiera querido masticar la noche
Y tragarla muy despacio
Hasta vomitarla y detenerla.
Hubiera querido que tus pies helados
Se quedaran atracados en la cama
Y yo atracarme en tu cuerpo cálido
Y hacernos esclavos infinitos de las ganas
Hubiera querido muchas cosas
Alargar la distancia de mi cuerpo
Abarcarme y abarcarte más...
Entrar, ser vos,
Salir, dejar de serlo.
Apretarte, apretarme.
Estar siempre mojada de tus hijos
Llenarme las manos con tu pelo,
Recorrer con mi lengua las raíces de tus cosas
Todo muy rápido, todo al mismo tiempo...!
... pero el tiempo se viene y hay que caminarlo para hacerlo
Porque desde allá,
Desde donde el carajo está siendo razonado,
Y el fusil ya se abre paso entre los dedos
Porque el hambre ya se transformó en bostezo largo
Y el sueño, como el pan, en un misterio.
Se oye un grito gritando para todos.
El que no quiera escuchar, se irá muriendo...
hubiera querido tantas cosas, dije.
Y no me alcanzó el tiempo.
------------------------------
El poema lo escribió Rosa María Pargas dentro de su celda pocos días después de la masacre de Trelew, de la que se cumplieron 36 años. Ella era una de las presas políticas que quedaron en la cárcel de Rawson tras la fuga de esa cárcel y el fusilamiento de 19 presos el 22 de agosto de 1972. Tres sobrevivieron. Uno de ellos fue Alberto Camps, el novio de Rosa María y el destinatario del poema. Aislada en el penal, ella pensaba que había muerto en el fusilamiento. Luego se reencontraron, vivieron juntos y tuvieron dos hijos. Siguieron militando hasta que los secuestraron en la última dictadura.
viernes 8 de mayo de 2009
Para Mañana
mañana / cuando no estemos / cuando todo se haya / vuelto oscuro, / cuando no nos quede / tiempo para derrochar / ni sueño que / desgajar entre besos, / cuando mis manos / se separen de las tuyas, / y tengamos que apretar / los puños con resignación, / cuando la boca / no tenga más palabras / y las palabras desaparezcan / en un aturdido remolino, / cuando el cuerpo / deje de sentir / la permanente compañía / del miedo, / cuando los oídos / se acostumbren para siempre / al silencio, / cuando definitivamente no estemos, / mañana, / nosotros los que fuimos / vivos, / los que reímos y lloramos, / y nos alimentamos / amando, / queriendo la vida, / nosotros estaremos regresando; / y la piel será / una oscura mezcla / de tierra y piedras / y los ojos serán / un inmenso cielo, / y los brazos y los cuerpos / se juntarán sin saberlo / y este niño que quisimos / estará allí / amándonos desde lejos, / sosteniendo nuestro grito eterno / abriendo nuestro / vientre cálido / haciendo interminables y multiplicados / los puños cerrados con dolor.
El poema se llama “Para mañana”. Ana María Ponce lo escribió en la ESMA.
La secuestraron el 18 de julio de 1977, el mismo día que su hijo Andrés cumplía dos años. Fue en el Jardín Zoológico, el paseo elegido para festejar. Nadie sabe cómo Ana María –“Loli”, le decían sus compañeros de militancia– se las ingenió para entregar el niño a una compañera antes de que la llevaran a la ESMA. En enero, el Ejército había secuestrado a Godoberto Luis Fernández, su esposo.
Al principio, Loli pasó mucho tiempo en el sótano, con las salas de tortura al fondo. Después la obligaron a trabajar en la imprenta. Ahí escribió una treintena de poemas y algunos cuentos.
“La poesía de Ana María Ponce es verdaderamente singular: convoca el afuera de la vida y no contiene el menor desecho del adentro del horror y dentro del horror”, afirma el poeta Juan Gelman.
El último poema es del 5 de enero de 1978, un mes antes de su asesinato.
Graciela Daleo, sobreviviente de la ESMA, cuenta que Loli supo cuándo iba a morir. El lunes de carnaval de 1978 uno de los verdugos abrió la puerta de su celda y le dijo: “Prepárese, se va a La Plata”. Loli sacó un sobre y se lo entregó a Daleo: contenía los poemas que, años después, llegaron a manos de Andrés, su hijo. “Leyendo toda la poesía uno va notando los cambios de ánimo. Sabía lo que iba pasar y afrontaba su destino con orgullo”, dice.
–¿Cuál es la que más le impactó?–Una poesía en la que se dirige a mí y me pide que trate de recordar el rostro de ella y eso es lo que me duele, porque no lo puedo recordar...
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