“La verdadera otredad hecha de delicados contactos, de maravillosos ajustes con el mundo,
no podía cumplirse desde un solo término,
a la mano tendida debía responder otra mano desde afuera, desde lo otro”

Julio Cortázar - “Rayuela”





sábado 14 de noviembre de 2009

Alma de Diamante...Amiga


Ven a mí
con tu dulce luz
alma de diamante
y aunque el sol
se nuble después
sos alma de diamante
cielo o piel
silencio o verdad
sos alma de diamante
por eso ven así con la humanidad
alma de diamante
Aunque tu corazón recircule
siga de paso o venga
pretenda volar con las manos
sueñe despierto o duerma...
...o beba el elixir
de la eternidad
sos alma de diamante, alma de diamante
bien aquí o en el más allá
sos alma de diamante
y aunque este mismo sol
se nuble después
sos alma de diamante
alma de diamante

miércoles 14 de octubre de 2009

Una Mujer Que Hace El Amor Con 25 Mil Personas Desde Un Escenario: Janis Joplin



Alguien que te ame (Somebody To Love)


Cuando la verdad se encuentra en la mentira

Y toda la alegría muere

No desees que alguien te ame

No pidas que alguien te ame

No quieras que alguien te ame

Puedes encontrar a alguien mejor que te ame

Cuando la nena de flores del jardín esté muerta sí,

y su mente esté llena de rojo

No desees que alguien te ame

No pidas que alguien te ame

No quieras que alguien te ame

Puedes encontrar a alguien mejor que te ame

Tus ojos, digo que tus ojos pueden parecerse a sus ojos

Pero en tu cabeza nena "Yo tengo miedo que no sepas reconocerlos"

No desees que alguien te ame

No pidas que alguien te ame

No quieras que alguien te ame

Puedes encontrar a alguien mejor que te ame

Las lágrimas, corren y corren hasta tu pecho (el corazón)

Y tus amigos nena, ellos le tratan como un invitado

No desees que alguien te ame

No pidas que alguien te ame

No quieras que alguien te ame

Puedes encontrar a alguien mejor que te ame

domingo 27 de septiembre de 2009

AMARSE O DESAPARECER


Raúl Follereau, el apóstol de los leprosos, refiere que, en una oportunidad, estaba haciendo una visita a una leprosería en una isla del Pacífico. Y en medio de tantas llagas y mutilaciones horribles, producidas por la enfermedad, observó que había un anciano enfermo, que siempre estaba sonriente y con los ojos luminosos. Tenía el cuerpo cubierto de llagas como sus compañeros, pero irradiaba amor y paz.


Follereau lo espió para encontrar una razón a su felicidad. Y descubrió que todos los días, al amanecer, el anciano leproso se arrastraba hasta la verja de la leprosería y se quedaba esperando. No esperaba la salida del sol. Esperaba a una anciana señora, que tenía el rostro arrugado, pero unos ojos llenos de dulzura. La mujer no decía una sola palabra. Sólo le dirigía miradas llenas de dulzura y las más hermosas sonrisas. Y el rostro de aquel hombre se iluminaba y le respondía también con sonrisas. Después de unos pocos minutos, el anciano se incorporaba y regresaba al pabellón de los enfermos.


Cuando Raúl Follereau le preguntó quién era, le respondió: Es mi esposa. Antes de venir aquí, me curaba en secreto con todos los remedios que encontraba. Ella todos los días me recubría la cara con una pomada, excepto un pequeño espacio, lo suficiente como para colocar sus labios y darme un beso. Pero me cogieron y me trajeron aquí. Ella me siguió. No la dejaron entrar. Por eso, cada día viene a verme y me hace sentir que me quiere. Sólo por ella vale la pena seguir viviendo. Su sonrisa me alegra la vida y me hace sentirme feliz.



Follereau fue un profeta que dedicó su vida a visitar a los leprosos. Pero también denunció las lepras de nuestro siglo: el egoismo, la guerra, el hambre. Y predijo "Amarse o desaparecer".

martes 15 de septiembre de 2009

"Mojada de tus hijos"











Agustina Zero- Victoria Lagos



domingo 23 de agosto de 2009

En La Exacta Mitad De Tu Ombligo


Atiende:
si mi hijo
si nuestro hijo
fuera naciera sol o
luna homosexual poeta o
guerrillero ah si creciera
guerrillero o usurero al tanto %
o asesino oficinista vendedor de
peines en el subte o suicida flor
o cerdo violador de tumbas o impasible
espectador del mundo comprensible padre de
familia actor de cine Rita Haywort Tyrone Power
sacerdote verdugo militar terrorista puta carcelero
en la exacta mitad de tu ombligo te explico Manés que
si nuestro hijo recoge la bandera que dejamos o por
el contrario un ejemplo la olvida la traiciona la
veja la vende a razonable precio entendeme si
nuestro hijo mañana es muerto por ir más
allá de donde fuimos o por menos o por
error o por justicia o por lo que sea
si los muertos somos vos o yo o los
dos y él Quien nos fusila de todos
modos Manés habremos ganado porque
la libertad es lo único que
debemos legarle a los demás
compañera amiga mía
no tiene mayor
relevancia



Jorge Money


Ilustración:Manés

lunes 10 de agosto de 2009

Carta de una mujer que fue niña a un niño que hoy es hombre


Del otro lado del alambrado estaba él; descalzo, con la cara llena de luz y tierra.
De este lado del alambrado estaba yo; sola y en silencio, jugando al amor.

Fue como vernos y saber que algo nos llamaba, algo teníamos en común y nos hacía iguales aunque el alambrado seguía ahí.

Él me hablaba como quien habla con la vida prematura aunque cansada y difícil de vivir. Y me enseñó a amar las tardes a su lado, con tan sólo 8 años los dos, podíamos crearnos nuestro propio arco iris para alejarnos de ese mundo triste y adulto.

Aunque nunca pudimos abrazarnos, y no recuerdo habernos visto sin ese alambrado de por medio, ese niño fue mi primer amor. Y entiéndase que cuando digo amor, digo afecto y contención, digo ternura, digo humanidad.

Y un día no lo volví a ver más. Y tuve que sumarme a una vida del mundo adulto, donde los alambrados entre las personas eran muros, donde la caricia siempre se demora, donde finalmente, si uno es amoroso y calido, si uno se abre y ofrece el corazón y siente, ese mundo, que es hostil, te golpea y te da la espalda.

Pero nunca pude olvidarte, niño que hoy serás un hombre, ojala dispuesto a amar, y sino, te cuento que yo estoy amando pese a todo, y que algo de ese gran sentimiento tiene que ver con vos, y con un alambrado que desaparecía gracias a las fantasías de dos niños jugando, de dos niños amando, de dos niños compartiendo lo que los hace humanos.

Aunque el mundo sigue siendo hostil, como siempre, también hay otros seres capaces de amor; aunque con miedo, y con la vida a cuestas, aun tienen sueños que compartir y esperanzas para andar.

Tal vez se hace difícil o confuso entender mi modo de ser, de acompañar, que a veces es total, y es una puesta en juego de mi cuerpo, de mi persona, con mis propios temores, sueños, temblores, sonrisas, cariño. Mi manera de vivir y de creer en el ser humano.

También es mi modo de curarme las heridas, de salvarme de la tragedia de vivir aislada, para no inventarme ni alambradas, ni cercos, ni muros de silencio, ni barreras.
El afecto, la ternura, lo humano: caben en un abrazo sincero. Una mirada dulce, una caricia a tiempo, puede ser lo que esperamos durante tanto tiempo.

Sin cuerpo, sin calor humano, sin contención y cariño, no se puede luchar.

Por eso soy en mi piel, lo que siempre se olvidó. El amor hacia el otro, es mi camino.
Es mi razón. Es lo que hace que haga de mi lo que soy.

Cuando aparece mi niña, siempre recuerdo tu sonrisa del otro lado. En realidad, siempre te recuerdo al lado mío, soñando.

martes 21 de julio de 2009

HABLA EL CUERPO ENTRE QUIEBRES Y RUPTURAS


A dos meses de ver la luz, aprehendí el temblor que quedó grabado para siempre en mi carne. Un temblor que venía del terror grabado a fuego en el cuerpo de esa mujer que me sostenía. Así comienza mi memoria. Pero al mismo tiempo, esa mujer y ese hombre creadores de lo nuevo, grabaron el anverso: las ansias de vivir, la ternura y la dignidad.
Fue entonces que Victoria, emerge como una victoria sobre el terror y sobre la muerte. Todo esto acude apresuradamente a mi danza. Mientras ella va elaborando la sensibilidad de mis nervios, el escalofrío en las uñas, la tensión en los pies. No imagina que algo de lo impensable ya está pasando, ya está siendo aquí y ahora, mientras tipea estas palabras embargada en una memoria que va queriendo develar.

Llegué a la danza con el placer de desplegar mis intensidades y deseos. Ella llegó buscando un camino que la acercara a sus sueños. Racionalizando mis impulsos, explicando mi potencia y su impotencia. Yo bailo visceralmente y ella va traduciendo lo que no tiene nombre…yo creo, y ella inventa. Asocia y dilucida mis alucinaciones.
Unía y enlazaba la cabeza al torso y al brazo; inmediatamente fluía hacia la pelvis el flujo de movimiento hasta llegar a las piernas. Y allí en los pies; lo inconciente, lo roto.

Pero un día, nos encontramos las dos: Yo con toda mi memoria y ella con todas sus sospechas. Mi experiencia más oculta con la conciencia que ella tenía de ésta. La memoria antigua de una historia que nos atravesaba a ambas y que encarnaba nuestra danza más reprimida. Nos vimos en fragmentos, ella desde afuera como en una serie fotográfica; y yo con la piel erizada y los sentidos exaltados. Fue entonces que bailamos fuera de eje. Una danza torcida, cargada de tanto tiempo sin palabras; un tiempo innombrable. Luego la parálisis y el temblor, aquel antiguo temblor resignificándose.

He aquí la primera contradicción puesta en movimiento. Lo fluido y lo ligado, frente a lo interrumpido y lo cortado. Lo armónico frente a lo dispar. Como si una convulsión hubiese sorprendido mis acciones pero no solo hacia fuera, sino y sobre todo hacia dentro. Donde se desarrolla el deseo y su conmoción. Donde lo inamovible encontró canales de expresión y lo habitual, lo seguro, fue detenido en seco y ahora es más bien una intermitente presencia de lo que no habíamos elaborado.

Primer umbral de mi experiencia en danza. Momento de deconstrucción de las estructuras de este cuerpo que soy, producto de atravesamientos sociales y productor de sentidos de la vivencia de los mismos. Es momento de desentramar el tejido de mi carne: la escritura de mi ser y estar en y con el mundo. Antes de la deconstrucción, el derrumbe. La caída, al igual que en la danza, pero más que guiada por una técnica de cómo caer, la intuición emerge para habilitar el otro costado de mí. Se trata del momento de desandar lo desaparecido en mí: este cuerpo de carne, huesos y deseos; tan propios como ajenos.
Es la aparición de lo inédito del movimiento, lo con-movido desde las vísceras y una memoria no muy legible pero escrita a fuego en este tejido que soy. Y una intérprete: ella, tratando de vislumbrar en este abismo la motivación, el impulso, el origen.

Particularmente en mi caso, es una deconstrucción no tanto de una técnica, sino más bien de un concepto del movimiento. ¿Cómo podría éste expresar el terror o la urgencia sin una invención previa en la imagen de mis pensamientos? ¿Qué es la espontaneidad? ¿Cómo es posible el movimiento impensable? Aquí es donde yo soy quien realmente piensa, al danzar. Mi danza es mi pensamiento. Y si ella interviene forcejeamos entre lo bello y lo feo, lo correcto y lo incorrecto. Pero yo soy más auténtica que ella. Y ahora se da cuenta. Teníamos sin embargo que desmontar aquel viejo concepto del movimiento como un puro placer de la belleza; dejar de bailar desde afuera, desde la pura forma. Y atender a la mutación de formas, aunque muchas veces irrumpa lo informe, para expresar el movimiento genuino de la vivencia. El movimiento mínimo a veces era el desencadenante en potencia. Digo “mínimo” por lo casi imperceptible, pero que se manifiesta. Más allá de los ojos, y más acá de la piel. Por sobre el pensamiento de ella. Siempre más lento que mi experiencia. O a veces precipitándose tanto que no logra nombrarla.


Esta deconstrucción depende sin embargo, de un estado particular del cuerpo: estado de danza. Desbaratando lo superfluo y lo impostado, para liberar mi vitalidad, aun cuando se trate de una tragedia. De un tronar de los músculos. O de un débil y frágil vibrar.
Aquel cuerpo en pedazos, en blanco y negro como viniendo de otro tiempo, se me presenta ahora tempestuosamente como movimiento fraccionado, intenso pero no tanto por la apariencia que divulga, sino por lo inmóvil que contiene, pronto a derramarse.
El concepto del movimiento apolíneo fracasa. Y ahora me vuelvo territorio de lo insondable, de lo nunca totalmente consumado. Me vuelvo territorio de lo desterrado aún antes de mi existencia. Una emoción desentierra aquel olvido y lo inscribe en la memoria. Y la emoción intenta pensarse. Pero no tiene nombre. Sólo una condición: desaparecido. Es en este estado del cuerpo, estado de danza, donde ambas nos sumergimos, pero quien emerge soy yo, con miles de cuerpos incrustados en mi carne, a fuerza de haber nacido aquí. Y me muevo. Sin saberlo me muevo. Me dirijo hacia las zonas sombrías de un espacio que ya se ha modificado con mi presencia y el sentido de un devenir que dura lo que dura la experiencia y mi conciencia de ella. Fuera de ese contexto, el movimiento es una simulación. Y lo demás es búsqueda. Con simulación me refiero al intento de escapar del propio territorio (lugar de la escena íntima y subjetiva de mi tejido carnal, que me hace cuerpo) para negarlo y taparlo con la excusa de lo bello. Esquivando el vértigo de arriesgarse a “bailar al borde del abismo”. La danza de la fotocopia de una vida irreal y sobre todo irracional en su razón técnica. Es la forma por la forma, es la apariencia de una falsificación; y no la ficción de un territorio atravesado a contrapelo.
La ficción nos sitúa, en todo caso, en una dimensión de vivencia de lo imposible.
Y el resto es búsqueda de lo desconocido; con caídas y recuperaciones; acelerando y desacelerando motores de movimiento; conteniendo lo incontenible para que estalle en aquel movimiento mínimo. En el gesto que irriga sangre y condensa lo inesperado.
Sólo cuando entro en estado de danza me ocurre esto. Después siempre es fluctuar. Entre lo controlado por un pensamiento sin cuerpo, y el pensamiento controlado por la danza; es decir, mi pensar. Solo somos una sola vida conciente cuando ambas nos entregamos a lo intemporal de lo que aun no sucedió nunca, perdiendo entonces cualquier control.
(...)


Ya de-construido ese cuerpo rígido en su pensamiento (la danza) y explorada la manifestación de sus emergencias y urgencias; desmontadas las técnicas que clausuran lo particular, lo irregular, lo discontinuo; para dejar que aflore el movimiento que ha alcanzado los umbrales de la memoria… entonces sí, me reuniré con ella para elaborar una poética de la vivencia y del pensamiento de la vivencia; el imaginario de lo que transcurre y lo que pende del vacío. Volveré a transitar por sendas de claroscuros y proyectaremos la realización de unos cuerpos múltiples, cargados de sentido y vaciados de mecánicas expectativas. Construiremos otra danza (otro pensamiento): una nueva escritura que grabe en mi tejido la memoria de lo que es efímero.
Pensar como experiencia la propia danza que sucede, a medida que el movimiento desaparece en el tiempo. Y en cada nueva danza, yo, que nunca seré la misma; y ella, que irá construyendo las próximas estructuras por derribar.







Victoria Lagos


Para Fundamentos Teóricos de la Producción Artística- Cátedra Del Vitto

martes 7 de julio de 2009

"DECISIÓN"- por "Tito" Sergio Setrángolo, cumpa de mis viejos


ACÁ TE MANDO MI ULTIMA “POESIA”
ESPERO TE GUSTE


DECISIÓN

No tengo nada que pedir,
Todo lo tengo
Incluso la idea de la nada
No tengo nada que guardar
Solo silencios

No tengo un solo atardecer
Que arrepentirme
Amo el ayer y el hoy
Amo el mañana

No tengo más razón que la sonrisa
De mi hija en las tardes
Y su llanto
Que a veces me duele
Quiero a mi ser
Y a todo el hombre

Odio al odiar
Lo que se esconde
Lo que se miente
Y lo mezquino
Estoy por fin con mi destino
De ser libre a pesar de la muerte
Y aunque a veces débil
A veces fuerte
Recuerdo el tiempo ido
Y soy mañana
Y se me escapa
En cada poro un grito
Para los hombres
Que todavía esperan
Y los insto a que su mal destapen
Y que de pie
Aunque la tierra se abra
Levanten con decisión su cruz


Sergio Víctor Setrángolo
Detenido desaparecido en 1978, fue visto en Olimpo y la ESMA
permanece desaparecido

sábado 4 de julio de 2009

MURIÓ PINA BAUSCH: REVOLUCIONÓ LA DANZA CONTEMPORÁNEA


La vida misma es mi mayor influencia, expresó en 1994 a La Jornada


La coreógrafa y bailarina alemana Pina Bausch, renovadora del lenguaje del cuerpo y artífice de una revolución integral de la comunicación y la síntesis de lo humano desde el arte escénico, falleció por causa de un cáncer fulminante, a punto de cumplir 69 años.
Su muerte ocurrió de manera repentina y rápida, cinco días después del diagnóstico. El domingo estuvo al frente de su compañía, la Tanztheater Wuppertal, en una función ofrecida en la casa de ópera de esa ciudad alemana, donde hace 36 años fundó esa trouppe multinacional e hizo epicentro de una actividad telúrica por todo el mundo.
Estuvo en México por vez primera en 1978, cuando presentó su coreografía Cafe Muller en el Teatro de la Ciudad. Luego, en 1994, estrenó Nelken (Claveles) en Bellas Artes y en Guanajuato, como parte del festival Cervantino.
En esa ocasión concedió una entrevista a La Jornada. Dijo: “Lo que más me interesa son los sentimientos: más que el cómo se mueve la gente, me concentro en lo que mueve a la gente; todo lo que veo de la vida me interesa formularlo, plasmarlo, siempre tomando en cuenta las relaciones, los deseos y, por encima de todo, la formulación del nosotros.
“Cuando hablo del nosotros me refiero a mi propia persona y también al público. A veces hay obras en las que no hay música ni nada. Entonces me convierto en compositora y en muchas otras cosas a la vez.
La vida misma es mi mayor influencia. La vida es lo que da esa responsabilidad de hacer las cosas lo mejor posible. Es tanto lo que se ve y se escucha y lo que se aprende, es como se dan esas inspiraciones que nos alientan a seguir adelante.
Iba a rodar filme en 3D
En el Palacio de Bellas Artes, antes de la entrevista, Pina Bausch permitió a La Jornada presenciar su trabajo al frente de su compañía, durante un largo ensayo de la obra Nelken, uno de cuyos pivotes es el estado de inocencia pura de la infancia como motor de la vida cotidiana adulta.
Durante ese ensayo, en el proscenio, la coreógrafa fumaba y se movía, entonaba indicaciones y fumaba, corregía matices. Su peinado, sus gruesas gafas, el humeante cigarrillo espejeaban otro icono: Virginia Woolf.
Tres lustros atrás, cuando presentó Cafe Muller en el Teatro de la Ciudad, vimos crepitar sillas por los aires, enarboladas por sus 21 bailarines, de distintas nacionalidades. En Nelken también vuelan las sillas junto al músculo del alma. Todo el escenario está estaqueado por claveles y una mujer cruza el escenario en diagonal en el esplendor de su desnudez.
Ese estado de gracia, la libertad del cuerpo, es una de las muchas aportaciones del trabajo de Pina Bausch. Integró de manera afortunada el movimiento natural de los cuerpos, los sentimientos como se manifiestan en la vida cotidiana, a sus coreografías. De hecho en aquel 1994, cuando presentó Nelken en Guanajuato, ocurrió una escena íntima que espejea su forma natural de ser artista. Después de la función, a la medianoche, sus bailarines festejaban en una pequeña alberca en el hotel, entraban y salían desnudos del agua en ese rincón de intimidad, como un reflejo cabal y espontáneo de la profunda intimidad que está en todas y cada una de sus obras.
La muy original corriente estética que construyó Pina Bausch tiene sus raíces en la escuela Folkwang de Essen, epicentro del eclecticismo creativo desde los años 50 del siglo pasado. Las ideas de uno de los fundadores del movimiento Ausdrucktanz (Danza de expresión), Kurt Joss, mentor de Bausch, tuvieron eco en su estilo, que se apuntala en el anhelo de materializar los sentimientos, que es la misma meta creativa que se trazaron antes sus ancestros alemanes y austriacos Johann Sebastian Bach, Anton Bruckner y Gustav Mahler.
Después de Martha Graham, Pina Bausch consolidó un lenguaje, un estilo, nos transformó la vida para bien, nos otorgó nuevos ojos para ver el mundo. Su influencia es notable en las muchas compañías dancísticas en el planeta que incorporaron los elementos Bausch a sus trabajos personales, en particular dotaron de palabras a los bailarines, nuevos gestos, intervenciones artísticas que conformaron lo que ella aceptó en nombrar como danza-teatro, desde el mismísimo nombre de su compañía, Tanztheater Wuppertal.
Su celebridad se extendió a otros terrenos cuando participó en el filme Hable con ella, de Almodóvar, aunque su actividad fílmica se remonta a un documental de su colega Peter Lindbergh, pero antes a Die Klage Der Kaiserin (El lamento de la reina, de 1990), que ella dirigió, y un registro fílmico de Cafe Muller. Como actriz, hizo el papel de La Principessa Lherimia en 1983 en el filme E la nave va, de Federico Fellini.
Su amigo Wim Wenders no hallaba consuelo ayer: “la muerte súbita de Pina es un gran shock para su familia, sus bailarines y colaboradores, para sus amigos y todas las personas que se sentían conmovidas y animadas por su danza. Su arte enriqueció y reflejó nuestra época como ninguno otro. No tengo consuelo por el hecho de que hayamos tardado tanto en comenzar nuestra película juntos, planeada durante tanto tiempo”.
Wenders, director de filmes sobre ángeles, se refiere a una película en 3D que empezarían a rodar en septiembre.
También quedó en el aire la nueva visita de Pina Bausch a México, que ocurriría en 2010.
Ahora vuela, danza, comparte, nos enseña de maneras, otra vez, diferentes.
FUENTE: La Jornada de México

martes 16 de junio de 2009

Carta a mi mamá


Te veo y me parece observarme mirándote. Como cuando era chiquita y me abrazaba a tu cuerpo, y me sentía bebé.

Tus manos siempre cálidas, abiertas. Manos de miga de pan, manos de dolor y de ternura. Y me acariciás la cara, y pasás tus manos por mi pelo, una y otra vez, bajo el sol, cantándome alguna canción hermosa de niños que vienen de la luna, o de batatas que se vuelven reinas en su plato de plata. Siempre conmovida, siempre brillando en la tristeza de alguna ausencia. Y sin embargo tu piel tan suave, y tan distendida la mano que me acaricia, y me llenás de besos, y yo te escribo cartitas donde te dibujo y me dibujo agarrada a vos…mi mamá, mi mejor amiga, la voy a querer toda la vida y nunca nos vamos a separar…te decía entre brillantinas y garabatos.

Y me regalabas el libro del alma, y me abrazabas a mi hermanita, a quien refugiaste para siempre en tu vientre, y yo me sentía satélite de vos, reclamando aquel dedo señalador cuando papá no llegaba, o cuando él nos miraba a través de la cámara. Y yo señalaba el tiempo; un tiempo que no pude detener y que siempre vuelve a mis ojos cuando te miro a los ojos. La tristeza y la dicha de tu combatividad.

Te veo y me parece verme. Apasionada y desprejuiciada, pero ocultando el temor a la pérdida definitiva de lo que amamos. Somos tan dramáticas mami, y la convicción nos embriaga de mística y la sensibilidad nos arroja al cruel escenario donde el mundo se desquita con ferocidad de los amores, de las esperanzas, de la ternura.

Pero soy feliz porque soy de vos lo más lindo. Tu vitalidad y tu pasión, tu barrio, tu arrabal y tu candor. Aunque no cante el tango como vos, lo siento palpitar bajo mi piel.

Mamita, la “peti”, cabecita de ojos verdes declarándole la guerra a la miseria y la soberbia de los oligarcas, de los gorilas. Mamita, mi “Evita”, declamando el corazón popular y ajusticiando al desencanto por el mundo. Y quieren callarte, y pretenden adormecerte, enloquecerte, como si hiciera falta trizarte para que ellos se vanaglorien de su vil triunfo. Es que te saben tan viva, tan radiante, tan dispuesta a la revolución como cuando niña. Es que no toleran la idea de popularizar aquel relato de que a vos te trajo una cigüeña peronista.
Pero yo lo sé. Y no habrá castigo suficiente que te obligue a decir lo contrario. Ya estamos curados de espanto todos los cumpas y las cumpitas, como yo.

Es que sos drama pero también sos carnaval. Sos tumulto, sos montonera que siempre vuelve. Ya te dije, a mi me trajo una cigüeña montonera y cantora.
Vieja, sos una canción desesperada y lo sé. Te escucho. En silencio. Te siento. Calorcito de puchero, de pies descalzos, de vestiditos de género de villa insuperable.
Tan frágil, tan movilizada. Te veo y me veo. Tu terror es hoy mi temblor en cada danza. Tu dolor es mi intensidad y tu sensualidad mi seducción. Desde un cajón de manzanas, donde dormirse, hasta la tierra de este suelo donde nos enterramos.

Pero brotás. No te pueden cercenar. Ahí estás con tu sonrisa.
Hoy, abrazada a ese hombre que todavía intenta ser nuevo. Llenándolo de besos, a tu negro. A tu Che Guevara. Y vos su Evita. Su mujer del campo popular.

Y llorás de emoción decís, por tus hijos, tu mejor obra. Y llorás de dolor por tu fracaso, donde te fue la vida. El proyecto de país. El lugar en el mundo para los compañeros. Los llamás. Pero ellos no vienen a tu encuentro. No de esa manera. Tal vez en un abrazo, en un beso, en un vínculo solidario. En una mano callosa, en la negrura de tu pueblo. En el bajo fondo de la miseria. Queda todavía un resto de tu militancia. Un jirón de tu vida. Yo lo huelo. Lo intuyo.
Está todavía latente la entrega de tu amor. Y no quiero todavía, dejarte ir.
No hace mucho que te encontré más que como madre. Como mujer nueva. Como la compañera que en otra vida habré sido, quizás.

Te amo tanto, necesito tus caricias bajo el sol. Y tu vientre cálido y tu canción.
Quiero luchar con vos. Pero me cuesta. También este tiempo trae durezas, y el espanto es campeón. Pero ayudame a darme a vos. Ayudame a convertirme en esa mujer digna que soñamos tantos. Ayudame a crecer, todavía llevo la niña en mi. Porque te veo y nos veo. Para siempre juntas. Sin que nada nos pueda separar. Ni la muerte feroz y definitiva. Ni las diarias idas y venidas del mundo y sus escarnios. Te amo tanto, dije. Y el tirano no es el tiempo, sino el desamor y la rendición. No te caigas má. No te pierdas. No te rindas. Porque aun no está dicha la última palabra. Y nosotros venceremos, porque somos la vida.


Tu pequeña Victoria.

sábado 13 de junio de 2009

Carta de un preso politico a su abogada- Ignacio Ikonicoff



Instituto de Seguridad y Resosialización,
Rawson, 16 de enero de 1973



Querida Abogada: (Para llevarte el apunte con el encabezamiento y para que tarde menos el censor), querida, muy querida…



Voy a contarte cosas de las gaviotas para que vuelvas a asociarlas con la tristeza. Recién vi una volar sobre mi ventana, cruzar el espacio verde que bordea el pabellón, atravesar el “campo de deportes” y posarse después de un giro perfecto junto al mundo exterior, sin batir sus alas ni una sola vez, planeando los cien metros y el aterrizaje. En días más ventosos las veo a lo lejos recorrer muchas cuadras “apoyándose” en las corrientes de aire y usando sus alas como un timón.
Cuando sale el sol hacen tanto ruido que creo tener un viejo gallinero de campo cerca (y en casos de encierro ésta no es una sensación triste, por cierto); entonces, si uno en lugar de enojarse se despierta (prohibido a hora tan temprana por “ley de máxima peligrosidad”) puede ver el cielo enrojecido, y desde mi ventana que da al este-sur-este ver cuando a gatas la puntita del sol comienza a asomar. Me permito una digresión: mirando el color del amanecer y del crepúsculo y comparándolo con el azul del mediodía, Einstein y otro que creo que fue Böse calcularon ¡el número de moléculas por litro de aire! Realmente hay que ser muy buen tipo y sobre todo infinitamente pacífico y tranquilo para inventar un motivo de trabajo científico contemplando la puesta del sol.
Pero volvamos a las gaviotas. No sólo alegran, sino que aportan ventajas. Por ejemplo, al levantarse con su alboroto tempranero, uno puede comenzar a pedir salir al baño a las seis y media. Entonces, con suerte, a las siete y cuarto o siete y media le abren graciosamente la puerta de la celda y con tranquilidad, pues no hay otros presionando por salir (sacan dos por turno, somos cuarenta) es posible lavarse y recibir alegremente la mañana. Todo gracias a las gaviotas como ves.
Pero hay más. A veces, cuando duermo la siesta, o simplemente cuando al mediodía prefiero pensar sin leer o sin escribir, cuelgo una frazada sobre la banderola de la ventana y sólo queda iluminado un rectángulo angosto sobre el techo. Allí sigo el reflejo, la sombra de los vuelos cruzados de las gaviotas, y el mismo recorrido circular que tanto te entristecía, parece una danza chinesca, apacible y hermosa.


Ignacio Ikonicoff fue un científico especializado en física, graduado en Francia con medalla de oro. Doctor Honoris Causa de La Sorbona. Escribió en la revista Ciencia Nueva. Ignacio llegó al periodismo a través de su profesión. Escribió en los diarios La Opinión, El Mundo y Noticias, en la Revista Panorama y en la agencia Interpress. Fue un activista del Movimiento Nacional contra la Represión y la Tortura. Desapareció, junto a su mujer, María Bedoián, el 12 de junio de 1977 en Marcos Paz, Pcia de Buenos Aires. Tenía 35 años.

sábado 6 de junio de 2009

Te Recuerdo Amanda


Te recuerdo Amanda,
la calle mojada,
corriendo a la fábrica
donde trabajaba Manuel.
La sonrisa ancha, la lluvia en el pelo,
no importaba nada, ibas a encontrarte con él,
con él, con él, con él, con él.
Son cinco minutos.
La vida es eterna en cinco minutos.
Suena la sirena de vuelta al trabajo,
y tú caminando, lo iluminas todo.
Los cinco minutos te hacen florecer
Te recuerdo Amanda,
la calle mojada,
corriendo a la fábrica
donde trabajaba Manuel.
La sonrisa ancha, la lluvia en el pelo,
no importaba nada, ibas a encontrarte con él,
con él, con él, con él, con él.
Que partió a la sierra.
Que nunca hizo daño. Que partió a la sierra,
y en cinco minutos quedó destrozado.
Suena la sirena, de vuelta al trabajo.
Muchos no volvieron, tampoco Manuel.
Te recuerdo Amanda,
la calle mojada,
corriendo a la fábrica
donde trabajaba Manuel.
La sonrisa ancha, la lluvia en el pelo,
no importaba nada, ibas a encontrarte con él.
Víctor Jara
La historia cuenta que Víctor nació 41 años antes en Chillán y, a los cinco, se instaló en Lonquén, un pueblito de las afueras de Santiago. Desde pibe, supo de las alegrías y desventuras del campesino, ya que trabajaba junto con toda su familia en una finca que alquilaban y que servía como único sustento. Entre el barro y los precarios juguetes, sus ojos registraron las desigualdades de un país partido a la mitad, que postergaba los sueños de miles de chicos como él. Años después, a raíz de una pelea familiar, su destino fue la capital. Viajó junto con su madre Amanda, una campesina que, cuando el trabajo le daba respiro, era cantora popular. Con la guitarra de Amanda, Víctor aprendió los primeros acordes.
Pero de manera inesperada, su madre enfermó y murió. Víctor quedó con apenas quince años, sin otro amparo que el de los Morgado, una familia amiga que lo cobijó durante unos años, antes que ingresara a un seminario, alentado por un cura amigo. Dos años tardó en darse cuenta de que su camino no estaba bajo la sotana, y abandonó el seminario.
Su primer contacto con el arte fue a través del teatro, disciplina que lo apasionaba y que le posibilitó recorrer el mundo. Víctor quería que el teatro fuese una actividad de masas, no sólo de intelectuales y, para eso, estudió en la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile. A los 27 años, tuvo su primera experiencia como director teatral y, desde allí, dueño una vocación incansable, integró obras teatrales, dirigió grupos musicales como Quilapayún y actuó como solista, con lo que logró una gigantesca popularidad en Chile, el resto de Latinoamérica y Europa en los sesenta y setenta. “El entusiasmo, el orden y la citroneta”, explicaba Jara, con una modestia que lo caracterizaría en toda su carrera, a un periodista sobre cuáles eran los secretos de su éxito, las vueltas de la masividad.
Es, justamente, dentro del ámbito teatral donde Víctor descubrió a su gran amor, la bailarina Joan Turner, rubia y extranjera, que lo cautivó y acompañó hasta sus últimos momentos de libertad. Pero Víctor sabía que historias como la suya no sobraban, sabía que el futuro era un tedio presente para los de su clase, y con su guitarra se propuso ayudar para que cambiara todo.
“He visto lo que el amor puede hacer, lo que la verdadera libertad puede hacer, lo que la fuerza y el poderío del hombre feliz pueden hacer. Por todo esto y porque anhelo la paz, es que la madera y las cuerdas de una guitarra me hacen falta para desahogar algo triste o algo alegre. Alguna estrofa que abra el corazón como una herida, o algún verso que quisiera nos diera vuelta de adentro hacia afuera para ver el mundo con ojos nuevos”.
No había vuelta atrás, su canto iba a ser faro para una generación que se propuso tomar las riendas del país y lo logró, al menos por esos años .
Extraído de revista "Sudestada": La última canción de Víctor Jara
Por: Hugo Montero, Ignacio Portela

domingo 24 de mayo de 2009

Sur


Proyecto Sur, Democracia Social y Participación
- ESTÁ EN LA LISTA
Sur y la integración de América Latina
- ESTA EN LA LISTA
Enciclopedia ilustrada de Salvat
- MARXISTA
El Principito de Saint Exupery
- SOCIALISTA
Política británica, Irigoyen y Perón de Scalabrini Ortiz, El modelo argentino y La hora de los pueblos
- SUBVERSIVO
La biblia latinoamericana
- DISOLVENTE
Historia de la sexualidad de Foucault
- INMORAL
Paulo Freire, Antonio Gramsci, Sartre
- PERONISTAS

¡Películas! ¡Aquí hay películas!

“Coño”; aquí leo “coño”; “La hora de los coños”… ¡pero esto es pornográfico!
- PORNOGRAFICO

Matemática moderna y Formación del niño
- ESTA EN LA LISTA

El destino ha querido que nos encontremos en medio de este gigantesco e inmundo papelerío…papeles e ideas de neto corte subversivo que, felizmente, estamos extirpando de raíz en toda la república.

Ustedes han confundido a la opinión pública con ideas socializantes y demagógicas que pretendieron ejecutar con la trampa de la votocracia…

Me intriga una sola cosa: ¿Cómo iban a realizar el Proyecto Sur?

- ¿Con qué recursos iban a realizarlo?
- AH! CON LA GENTE
-
¿La gente? ¿Pero cuál es el secreto? ¿Cuál es la clave?
- EL DESEO
-
¿Qué?
- EL DESEO POPULAR
-
¿Cómo dice?
- NO DARSE POR VENCIDOS. INSISTIR. OBSTINARSE EN EL DESEO
-
¿De qué me está hablando?
- DEL VIEJO ANHELO. EL SUEÑO DEL SUR
-
Coronel, ¿qué está diciendo este hombre?
- MIRE GRAL., SI USTEDES NO SABEN LO QUE ES EL SUR… ES PORQUE SON DEL NORTE
"Sur" un film de Pino Solanas

domingo 17 de mayo de 2009

Mojada De Tus Hijos


Hubiera querido traspasarte
Hasta diluirme en tu sangre soñolienta,
Y conocerme al revés,
Y salirme
Y verme al verte
Hubiera querido masticar la noche
Y tragarla muy despacio
Hasta vomitarla y detenerla.
Hubiera querido que tus pies helados
Se quedaran atracados en la cama
Y yo atracarme en tu cuerpo cálido
Y hacernos esclavos infinitos de las ganas
Hubiera querido muchas cosas
Alargar la distancia de mi cuerpo
Abarcarme y abarcarte más...
Entrar, ser vos,
Salir, dejar de serlo.
Apretarte, apretarme.
Estar siempre mojada de tus hijos
Llenarme las manos con tu pelo,
Recorrer con mi lengua las raíces de tus cosas
Todo muy rápido, todo al mismo tiempo...!
... pero el tiempo se viene y hay que caminarlo para hacerlo
Porque desde allá,
Desde donde el carajo está siendo razonado,
Y el fusil ya se abre paso entre los dedos
Porque el hambre ya se transformó en bostezo largo
Y el sueño, como el pan, en un misterio.
Se oye un grito gritando para todos.
El que no quiera escuchar, se irá muriendo...
hubiera querido tantas cosas, dije.
Y no me alcanzó el tiempo.
------------------------------
El poema lo escribió Rosa María Pargas dentro de su celda pocos días después de la masacre de Trelew, de la que se cumplieron 36 años. Ella era una de las presas políticas que quedaron en la cárcel de Rawson tras la fuga de esa cárcel y el fusilamiento de 19 presos el 22 de agosto de 1972. Tres sobrevivieron. Uno de ellos fue Alberto Camps, el novio de Rosa María y el destinatario del poema. Aislada en el penal, ella pensaba que había muerto en el fusilamiento. Luego se reencontraron, vivieron juntos y tuvieron dos hijos. Siguieron militando hasta que los secuestraron en la última dictadura.

viernes 8 de mayo de 2009

Para Mañana


mañana / cuando no estemos / cuando todo se haya / vuelto oscuro, / cuando no nos quede / tiempo para derrochar / ni sueño que / desgajar entre besos, / cuando mis manos / se separen de las tuyas, / y tengamos que apretar / los puños con resignación, / cuando la boca / no tenga más palabras / y las palabras desaparezcan / en un aturdido remolino, / cuando el cuerpo / deje de sentir / la permanente compañía / del miedo, / cuando los oídos / se acostumbren para siempre / al silencio, / cuando definitivamente no estemos, / mañana, / nosotros los que fuimos / vivos, / los que reímos y lloramos, / y nos alimentamos / amando, / queriendo la vida, / nosotros estaremos regresando; / y la piel será / una oscura mezcla / de tierra y piedras / y los ojos serán / un inmenso cielo, / y los brazos y los cuerpos / se juntarán sin saberlo / y este niño que quisimos / estará allí / amándonos desde lejos, / sosteniendo nuestro grito eterno / abriendo nuestro / vientre cálido / haciendo interminables y multiplicados / los puños cerrados con dolor.


El poema se llama “Para mañana”. Ana María Ponce lo escribió en la ESMA.

La secuestraron el 18 de julio de 1977, el mismo día que su hijo Andrés cumplía dos años. Fue en el Jardín Zoológico, el paseo elegido para festejar. Nadie sabe cómo Ana María –“Loli”, le decían sus compañeros de militancia– se las ingenió para entregar el niño a una compañera antes de que la llevaran a la ESMA. En enero, el Ejército había secuestrado a Godoberto Luis Fernández, su esposo.

Al principio, Loli pasó mucho tiempo en el sótano, con las salas de tortura al fondo. Después la obligaron a trabajar en la imprenta. Ahí escribió una treintena de poemas y algunos cuentos.


“La poesía de Ana María Ponce es verdaderamente singular: convoca el afuera de la vida y no contiene el menor desecho del adentro del horror y dentro del horror”, afirma el poeta Juan Gelman.


El último poema es del 5 de enero de 1978, un mes antes de su asesinato.

Graciela Daleo, sobreviviente de la ESMA, cuenta que Loli supo cuándo iba a morir. El lunes de carnaval de 1978 uno de los verdugos abrió la puerta de su celda y le dijo: “Prepárese, se va a La Plata”. Loli sacó un sobre y se lo entregó a Daleo: contenía los poemas que, años después, llegaron a manos de Andrés, su hijo. “Leyendo toda la poesía uno va notando los cambios de ánimo. Sabía lo que iba pasar y afrontaba su destino con orgullo”, dice.


–¿Cuál es la que más le impactó?–Una poesía en la que se dirige a mí y me pide que trate de recordar el rostro de ella y eso es lo que me duele, porque no lo puedo recordar...

domingo 3 de mayo de 2009

"El Derecho a la Ternura"


Así empezó su historia este blog, allá en mayo de 2007; hoy sería muy fuerte volver a explicarme, porque estoy elaborandome a mi misma todavía en este instante-

Y aún así, aquella Vicky de 2007 está muy presente en esta del 2009; tanto que un escrito auto-censurado en aquel entonces me refleja en profundidad; aunque ya sin tanta tristeza!

Por eso aquí le daré lugar a ese "texto", esa corpografía de la memoria, a la espera de esta nueva elaboración de mi paso por este mundo.


"QUIEN SIENTE TERNURA NO EXIGE NADA DEL OTRO"

"Entre todos los sentimientos que el ser humano ha desarrollado en el transcurso de su historia, probablemente en ninguno como la ternura se expresa tan puramente la simple condición humana."

"La ternura sólo es una sacrificio para quien no es capaz de sentirla."

"La ternura encuentra su satisfacción en el acto mismo, en la alegría de estar lleno de amor y calidez, de tomarse al otro en serio, de respetarlo y hacerlo feliz."

Erich Fromm


Yo siento que la ternura es el sentimiento más auténtico que hoy en día vivo; a veces siento que me desborda...que apabulla a los otros...creo que no todos están listos para sentirla, o para aceptar que otro la siente por ellos... no sé...tampoco es algo que uno posee y maneja concientemente...pero sé que está...que se manifiesta en pequeños gestos...en miradas, en roces, en una caricia o un abrazo, en una palabra o en el silencio...

Últimamente siento que mi vida está cargada de ternura, mis acciones, mis búsquedas, mis danzas, mis amores, todo apunta a la ternura... y este mundo carece de ternura, tal vez yo también y por eso la busco desesperadamente... Pero les puedo asegurar que mis vivencias, todo lo que me estremece, mis contactos con otros seres humanos, son tan intensos, tan especiales, tan llenos de dulzura... y es ahí cuando creo que vale la pena todo lo que hago y comparto con otros seres humanos, con otros compañeros...

Pasa que a veces la realidad me supera, me sobrepasa, y siento una angustia tan profunda, una impotencia tan inmensa que creo que nunca va a alcanzar nada de lo que haga...más cuando tantos otros fueron capaces de llevar sus sentimientos de ternura a la más sublime expresión y sinceridad... no sé si es injusto lo que estoy diciendo, pero es lo que aparece en mi en momentos de tristeza y soledad...

La militancia que tanto proclamamos y reivindicamos, que tanto compromiso nos genera y que finalmente es nuestra razón (¿o emoción?) de ser...nos aleja de lo humanamente militante: la SENSIBILIDAD... esta creo es la condición fundamental de un revolucionario, " Sobre todo, sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo. Es la cualidad más linda de un revolucionario"

A veces siento que la frialdad o distancia que establecemos necesariamente para protegernos, para preservarnos de tanto dolor, para no caer, para tomar fuerzas y seguir, nos termina por deshumanizar o insensibilizar en muchos aspectos de nuestras vidas...y yo últimamente no puedo con eso...no sé si está bien o mal, pero me hace mucho daño... necesito en cambio que la militancia vaya acompañada de un abrazo, de un amor, de una caricia, de un beso dulce...ay! de tantas cosas, que no tienen que estar todo el tiempo ahí pero tampoco ajenas a nuestra cotidianeidad...

Tal vez, ( seguro) es esto por lo cual me dedico a lo que me dedico, estudio lo que estudio; sino fuera por el arte, por la danza como Expresión Corporal, creo que me hubiese entregado ya hace tiempo, o tal vez no “entregado” pero si estaría atrapada por esta vorágine capitalista e inhumana que nos mutila el corazón...como dice Galeano: "El sistema que no da de comer tampoco da de amar; a muchos condena al hambre de panes y a muchos más condena al hambre de abrazos"...

Por eso, pese a todo, a los fracasos reiterados, a las burlas, a las condescendencias hasta de quienes están del mismo lado que uno...ante la incomprensión generalizada...ME OPONGO...o no...Más aún, como dice Paco Urondo "no puedo vivir sin oponer esa belleza a la injusticia"

Y aunque en estos días esté triste, también estoy feliz porque me confirmo en lo que creo auténtico y sincero en mi vida, y por lo cual me juego entera...


COMENTARIO DE UN COMPAÑERO DE LA VIDA A QUIEN AGRADEZCO HABERME RECORDADO ALGO FUNDAMENTAL

"...me pasa lo mismo que vos con respecto a la angustia, parece que esos espacios con el otro no existieran!. Y terminamos haciendo "por el otro" y como te dije antes si no es "con el otro" no sirve. Freire decia algo asi: Nadie libera a nadie ni se libera a si mismo, nos liberamos juntos en comunion con el otro. Por eso la ternura y la sensibilidad no la podes desplegar si no es en comunión con el otro y al no poder liberarla obviamente genera angustia..."

viernes 17 de abril de 2009

UNA MUJER QUE TODAVÍA NOS MIRA: Virginia Manzoni




Conocí a Virginia y Carlos en el momento y en el lugar equivocado.

En el Centro Clandestino de Detención y Exterminio que funcionó en la comisaría de Castelar bajo las órdenes de las Fuerzas Armadas durante la última dictadura.

Lamento no haberlos conocido antes. Llevaba un tiempo ahí, después de haber pasado por otros centros clandestinos de la zona oeste cuando los trajeron una tarde.
Lamento no haberlos conocido antes ni en otro lugar porque ahí tuvo la oportunidad de conocer a dos personas, a dos compañeros excepcionales.

Maravillosos. Entregados a los otros. Carlos estaba lleno de vida y contagiaba su energía.

Virginia era dulce y tierna y siempre tenía una palabra de aliento para el que se sentía abatido.

No se rendían. No claudicaban. Siguieron siendo ellos mismos, íntegros y enteros convencidos de su lucha.

Virginia era de las primeras en despertarse y desearnos los buenos días cargados de esperanza. En preocuparse por el estado de ánimo de cada uno.

Cuando la guardia estaba tranquila o los miembros de la "patota" no estaba trabajando en la Comisaría podíamos comunicarnos por debajo de las puertas blindadas de las celdas. Conversar, charlar, cantar tratando de llenar el vacío de las horas muertas.

Virginia solía preguntarme, con su dulce y suave voz, cuando no estaba muy comunicativo ni participaba en las charlas:

¿Por qué estás tan "cayado" Rubén? ¿Estás triste? ¿Querés que te cante algo?

Y yo, siempre, le pedía que cantara "Palabras para Julia".

A pesar de los pesares.

No sé si afinaba o no, pero su canto me sonaba lo más parecido, si es que existen, y creo que no, al canto de los ángeles.

Ella cantaba como ninguna en medio del profundo silencio que nos embargaba. Pensando en tí. Ella pensaba en mí. Alguien pensaba en mí. En cada uno de los prisioneros acurrucados en la soledad de nuestras celdas oscuras, lúgubres y húmedas. Pensando en tí. En Pablo. Como seguramente ella pensaría en él, en su hijo, casi recién nacido, cuando cantaba esas palabras. En los hijos de los hijos. En el futuro. Como yo ahora pienso.

¿Alguien, afuera, en esa otra vida, pensaría en nosotros?

Seguro que sí.Su dulce voz llenaba el vacío de ese tiempo detenido.

Ese tiempo cargado de espanto. En medio del horror, el hambre y la sed, de la muerte segura.

Cuando terminaba de cantar, en medio del silencio y la emoción contenida me preguntaba si me había gustado. Sólo le podía decir: ¡Gracias!

Así es que, a pesar de los pesares, también celebrábamos la vida y la esperanza. Porque a pesar de su intento de destruirnos física y psíquicamente no lograron convertirnos en bestias y seguíamos manifestando nuestra esencia humana.

También recuerdo, en medio de tanto horror y espanto, momentos de increíble felicidad como cuando Virginia nos comentó entre llantos, que había podido hablar con su madre y que ella le había asegurado que su hijo Pablo estaba con ella.

Para los detenidos que tenían hijos eso era un dolor, una tortura añadida. Para Carlos y Virgina como para Osvaldo, Puchi, Sopa. Como para Cori, que ya tenía una niña y estaba embarazada. Como para Liliana y Tatacho que esperaban su primer bebé.

La patota solía entrar golpeando las puertas a los gritos diciendo que nos teníamos que olvidar que teníamos familia e hijos. Que todos los chicos serian entregados a familiar normales y cristianas. Por eso todos lloramos de emoción y felicidad cuando Virginia nos contó que Pablo estaba con sus abuelos. A salvo. Chiquito. Bebito. Tiernito. Con su familia. Vivo. ¿Qué tiempo tendría en esos momentos el pequeño Pablo? Un mes. Un mes y medio. Dos, tal vez. Tal vez dos, dos meses. Carlos estaba en ese momento en la misma celda. Y durante el relato de Virginia me agarraba muy fuerte del brazo y entre lágimas atinaba a decirme: ¡Está vivo! ¡Pablo está vivo! ¡Está con los abuelos!

Recuerdo, imagino a Virginia con los ojos vendados y las manos atadas sentada en el altillo de la comisaría que los miembros de la patota utilizaban como sala de interrogatorio. Recuerdo el aliento entrecortado de Carlos mientras oíamos su relato. Virginia sintió el frío metálico de una pistola sobre su cien izquierda y algo que no pudo identificar en un primer momento en su oreja derecha. Era el auricular de un teléfono y a través de él oyó la voz familiar de su madre. Estaba hablando por teléfono con su madre. Ella atinó a decir quién era y, siguiendo las indicaciones que le daban, que estaba bien, en el extranjero, y, saltando las indicaciones que le daban logró preguntar por su hijo, por Pablo y alcanzó a oír que su madre le decía que estaba bien, que estaba con ella y antes que le cortaran la comunicación pudo decirle a su madre que lo cuide mucho. A él. A su hijo. A Pablo.

Carlos, como los otros padres, no dejaba de preguntarse por la suerte corrida por su hijo.Y como no sabían si volverían a verlos nos hicieron prometer a todos que si alguien salía con vida de ahí, algun día, cuando fuese, aunque pasasen años, haríamos todo lo posible y lo imposible para buscarlos y decirles que sus padres lo recordaban siempre y que sus últimos pensamientos estuvieron dedicados a ellos. A sus hijos.

En muy pocas ocasiones pude verla. Nos encontramos alguna tarde que nos dieron unos minutos de recreo en el patio cubierto que daba a la gran celda con rejas y nos dejaron levantarnos las vendas que cubrían nuestros ojos.

La volví a ver otra tarde, al final del pasillo junto a nuetras celdas. Yo estaba con Carlos, con Puchi y Sopa al final del corredor junto a la última celda y la ví, como a lo lejos, recostada sobre el alfeizar de la ventana que daba al patio continguo charlando animadamente con Cori.
Nos dijeron que nos quedásemes quietos, que no nos moviéramos de donde estábamos y que hablásemos en voz baja y que podíamos levantarnos las vendas y que no hiciéramos "cagadas". ¿Qué podríamos hacer, en el estado en que nos encontrábamos? ¿Qué "cagada" podíamos hacer en esas circunstancias? Débiles, mareados, golpeados y sin fuerza para nada.
Y la vi. Las ví. Cori, chiquita como era, con su panza inmensa porque ya estaría de seis o siete meses de embarazo, hablaba con Virginia. No sé por dónde entraban unos rayos de sol que iluminaban sus rostros. Las dos hablaban y sonreían. ¿De qué hablarían tan animadamente? ¿De qué sonreirían? Me parecían dos madres primerizas sentadas en el banco de un parque en una tarde soleada. Me parecía la imagen de la vida y la esperanza. Las dos, tan llenas de vida y esperanza. Sonriéndole al futuro.

Fue la última vez que las vi.

Unas semanas después entraron golpeando las rejas y gritando mi nombre. Puchi, que estaba junto a mí, me dijo que seguramente me iban a legalizar y me deseó suerte. Carlos alcanzó a susurrar, mientras me abrazaba, un hasta siempre.

Nunca más volví a verlos.

Treinta años después, a pesar de los pesares, pude encontrarme con Pablo. Con el hijo de Carlos y Virginia. Porque la vida, como la lucha, a pesar de los pesares, continúa.

Rubén-

miércoles 15 de abril de 2009

El Otro




"¿Es natural tener un cuerpo?
¿Ser un cuerpo?
¿Ser uno?
¿O lo natural es estar añadido a otro?
¿Necesitar otro cuerpo, ligarse a otro cuerpo, adherirse a otro cuerpo?
¿Ser con otro?"

Preguntas surgidas en un aula del IUNA luego de ver "Simbiosis" danza del grupo Pilobolus, en Fundamentos Teóricos de la Producción Artística, Cátedra Del Vitto
Momento inicial, tempestuoso. Dos cuerpos, luces y sombras. Desde el comienzo se buscan, pero no con la vista. Con el tacto, con otros sentidos. Ensayan modos de complementariedad, de ayuda, de sostenimiento.
Hay una búsqueda del espacio, pero también hay una teoría del espacio. El espacio es el dónde se buscan los cuerpos. En un principio el cuerpo se busca a sí mismo. Pero no encuentra gratificación…
El equilibrio es una medida donde se encuentra la armonía, la complementariedad. Fuera de esta armonía se encuentra el abismo de la caída, del desmoronamiento, de la ausencia.
El equilibrio es también esfuerzo, energía. Es fuerza que contrarresta la gravedad, por ejemplo. Los cuerpos no están en equilibrio, se buscan, pero el equilibrio es algo que no se da en la naturaleza propiamente. Es una audacia.
El equilibrio puede ser un punto muerto, como cuando se encuentra sustentación en la quietud (las fuerzas están contrarrestadas y por lo tanto neutralizadas), pero también puede ser una tensión máxima, masa crítica previa al estallido.
El cuerpo, los cuerpos, mapa de tensiones y conflictos, que se desenvuelven en el espacio, revelados no por la luz sino por el movimiento.
Los cuerpos no están enrostrados, enfrentados, no se miran hasta después que han sido explorados por otros sentidos.
Movimiento como añoranza del otro cuerpo (cuerpo del otro), como sufrimiento e incompletud del propio…

Lic. Jorge Del Vitto

lunes 6 de abril de 2009

Será que...


me reconozco en tu sonrisa

y así es que cada día

vuelvo a creer

en lo que siento


en que vale la pena haber venido al mundo

en que es cierto que están vivos

de este lado eterno del corazón

empujando para que de nuevo


se abran estas manos

tomen la tierra y el pan

golpeen contra la injusticia

acaricien la ternura


cada día me veo

un poco más con tus ojos

es decir

los del pueblo


los de estos sueños

que acumulan esperanza

llanto

angustia

cariño


en cada verbo

por la entrega


en cada acción

por el compromiso


más aún...


en todo momento del día

mi vida ya tiene sentido


es aparecer siempre

aparecer

aparecer

aparecer


para que ustedes ya no desaparezcan

nunca más-

lunes 23 de marzo de 2009

(PRONUNCIAMIENTO MILITAR)


MUY BIEN: ¿PERO QUE HARAN CON TODO SU ARMAMENTO?
"Cristianas" correcciones, remiendos a balazos,
explotación abierta y sincera, colonia
sin demagogia alguna, sometimiento en regla.

Los viejos gobernantes emitieron balidos
de desaprobación, minutos antes de
instalarse en sus cómodos refugios. Y los "nuevos"
apenas los corrieron con ladridos formales.

Aquellos no pudieron prolongar su Mentira.
Estos no lograrán instituir su verdad
desamparada, enferma. Estos y aquellos son
diversos pataleos de un mismo moribundo.

Pero en esta disputa grotesca de payasos
hay un enorme ausente que a su debido tiempo
definirá su grito. Miradas silenciosas,
millones de fastidios, populares angustias.

Escrito el 24 de marzo de 1976
Daniel Favero- 19 años; desaparecido

viernes 27 de febrero de 2009

Tener Ojos ... Y Aprender a Mirar



“Y entonces los juntaron y les hablaron y les preguntaron si acaso no miraban por dónde caminaban. Y entonces los hombres y mujeres más primeros no se miraron porque de por sí no miraban, pero preguntaron qué cosa es “mirar”. Y entonces los dioses que nacieron el mundo se dieron cuenta de que no les habían dejado claro para qué servían los ojos, o sea cuál era su razón de ser, su por qué y su para qué de los ojos. Y ya les explicaron los dioses más grandes a los hombres y mujeres primeros qué cosa era mirar, y los enseñaron a mirar. Así aprendieron estos hombres y mujeres que se puede mirar al otro, saber que es y que está y que es otro y así no chocar con él, ni pegarlo, ni pasarle encima, ni tropezarlo. Supieron también que se puede mirar adentro del otro y ver lo que siente su corazón. Porque no siempre el corazón se habla con las palabras que nacen los labios. Muchas veces habla el corazón con la piel, con la mirada o con pasos se habla. También aprendieron a mirar a quien mira mirándose, que son aquellos que se buscan a sí mismos en las miradas de otros. Y supieron mirar a los otros que los miran mirar. Y todas las miradas aprendieron los primeros hombres y mujeres. Y la más importante que aprendieron es la mirada que se mira a sí misma y se sabe y se conoce, la mirada que se mira a sí misma mirando y mirándose, que mira caminos y mira mañanas que no se han nacido todavía, caminos aún por andarse y madrugadas por parirse.”

Fragmento de "Los Otros Cuentos" - Relatos del Subcomandante Marcos

viernes 20 de febrero de 2009

"BIRLIBIRLOQUE"


...Es un viejo truco simple, y sin embargo siempre duele de la misma manera:
-Se toma una galera de Mago
-Se dicen todas las palabras
-Se da el pequeño golpe de vara
...(el adecuado)
y se espera, todavía, un vuelo libre de palomas.

Con la vida en las manos...y se cree.


Silvio Valderrama- Poeta Desaparecido

domingo 25 de enero de 2009

HACE FALTA HUMANIDAD

DISCURSO FINAL DE "EL GRAN DICTADOR" DE CHARLES CHAPLIN




Realmente lo siento, pero no aspiro a ser emperador. Eso no es para mí. No pretendo regentar, ni conquistar nada de nada. Me gustaría ayudar en lo posible a cristianos y judíos, negros y blancos. Todos tenemos el deseo de ayudarnos mutuamente. La gente civilizada es así. Queremos vivir de nuestra dicha mutua...no de nuestra mutua desdicha. No queremos despreciarnos y odiarnos mutuamente.
En este mundo hay sitio para todos. Y la buena tierra es rica y puede garantizar la subsistencia de todos.
El camino de la vida puede ser libre y bello; pero hemos perdido el camino. La avaricia ha envenenado las almas de los hombres, ha levantado en el mundo barricadas de odio, nos ha llevado al paso de la oca a la miseria y a la matanza. Hemos aumentado la velocidad. Pero nos hemos encerrado nosotros mismos dentro de ella. La maquinaria, que proporciona abundancia, nos ha dejado en la indigencia. Nuestra ciencia nos ha hecho cínicos; nuestra inteligencia, duros y faltos de sentimientos. Pensamos demasiado y sentimos demasiado poco. Más que maquinaria, necesitamos humanidad. Más que inteligencia, necesitamos cariño y ternura. Sin estas cualidades, la vida será violenta y todo se perderá.

El avión y la radio nos han aproximado más. La verdadera naturaleza de estos adelantos clama por la bondad en el hombre, clama por la fraternidad universal, por la unidad de todos nosotros. Incluso ahora, mi voz está llegando a millones de seres de todo el mundo, a millones de hombres, mujeres y niños desesperados, víctimas de un sistema que tortura a los hombres y encarcela a las personas ¡nocentes. A aquellos que puedan oírme, les digo: "No desesperéis".

La desgracia que nos ha caído encima no es más que el paso de la avaricia, la amargura de los hombres, que temen el camino del progreso humano. El odio de los hombres pasará, y los dictadores morirán, y el poder que arrebataron al pueblo volverá al pueblo. Y mientras los hombres mueren, la libertad no perecerá jamás.
¡ Soldados ! ¡ No os entreguéis a esos bestias, que os desprecian, que os esclavizan, que gobiernan vuestras vidas; decidles lo que hay que hacer, lo que hay que pensar y lo que hay que sentir! Que os obligan ha hacer la instrucción, que os tienen a media ración, que os tratan como a ganado y os utilizan como carne de cañón. ¡ No os entreguéis a esos hombres desnaturalizados, a esos hombres-máquina con inteligencia y corazones de máquina ! i Vosotros no sois máquinas ! ¡ Sois hombres ! ¡ Con el amor de la humanidad en vuestros corazones ! ¡ No odiéis ! ¡ Sólo aquellos que no son amados odian, los que no son amados y los desnaturalizados!
¡ Soldados ! ¡ No luchéis por la esclavitud ! ¡ Luchad por la libertad !

En el capítulo diecisiete de san Lucas está escrito que el reino de Dios se halla dentro del hombre, ¡ no de un hombre o de un grupo de hombres, sino de todos los hombres ! ¡ En vosotros ! Vosotros, el pueblos tenéis el poder, el poder de crear máquinas, j El poder de crear felicidad 'Vosotros, el pueblo, tenéis e! poder de hacer que esta vida sea libre y bella, de hacer de esta vida una maravillosa aventura. Por tanto, en nombre de la democracia, empleemos ese poder, unámonos todos. Lucharemos por un mundo nuevo, por un mundo digno, que dará a los hombres la posibilidad de trabajar, que dará a la juventud un futuro y a los ancianos seguridad.
Prometiéndoos todo esto, las bestias han subido al poder. ¡ Pero mienten ! No han cumplido esa promesa. ¡ No la cumplirán ! Los dictadores se dan libertad a sí mismos, pero esclavizan al pueblo. Ahora, unámonos para liberar el mundo, para terminar con las barreras nacionales, para terminar con la codicia, con el odio y con la intolerancia. Luchemos por un mundo de la razón, un mundo en el que la ciencia y el progreso lleven la felicidad a todos nosotros. ¡ Soldados, en nombre de la democracia, unámonos !


Hannah, ¿puedes oírme? ¡ Dondequiera que estés, alza los ojos ! ¡ Mira, Hannah ! ¡ Las nubes están desapareciendo ! ¡ el sol se está abriendo paso a través de ellas ! ¡ Estamos saliendo de la oscuridad y penetrando en la luz ! ¡ Estamos entrando en un mundo nuevo, un mundo más amable, donde los hombres se elevarán sobre su avaricia, su odio y su brutalidad ! ¡ Mira, Hannah ! ¡ Han dado alas al alma del hombre y, por fin, empieza a volar! ¡ Vuela hacia el arco iris, hacia la luz de la esperanza ! ¡ Alza los ojos, Hannah ! ¡ Alza los ojos !



viernes 23 de enero de 2009

Agustina y Diego: nuestra danza




aun están los cuerpos
agitados
fracturados
y no se reconocen
los contornos de
sus caminos cotidianos

se resquebrajan
las siluetas y la voz
es un hilito de aire,
tierra y sangre

cuerpo frágil
no te toque siquiera la luz
cuerpo que todavía
temblás
no te quiebre el abrazo
o la mano compañera

sólo
iremos a este encuentro
de cristal
de sumo cuidado
de aire contenido
de vuelo casi intacto
de unos cuerpos
ya en silencio

aun cargados
de amor al otro
aun repletos de
amor para dar;
que todavía tienen
la mano extendida
la caricia despacio

cuerpos que laten
ya mudos de llanto
ya abiertos
extendidos

y otra vez
pequeña sencilla
la ternura y el vivir
cotidiano;

el espacio frágil
en que estamos

casi de nadie
repleto de todos…




18-08-08 a dos dias de bailar en el ex-Olimpo

viernes 9 de enero de 2009

ANGIE...HUMANIDAD ABSOLUTA


madre de todas las cosas

oda inmensa a la ternura

canto libre

suelto siempre

libre y alto


cuánta vida

atravesando este mundo hostil

estas aulas de petrificados cuerpos en pose

espacio único para tu luz

alumbrando la espesa oscuridad de tantos

sueños inconclusos


vives arriesgando cada gesto

cada verbo de tu poesía danzada

al límite de la lágrima y el suspiro

al calor del sol inmenso de tu pecho

floreciendo cada vez

por cada una de tus manos


entrega enorme de humanidad

caminando con los pies de millones de niños

a la espera de la luz

a la espera del amor

de la caricia que traiga al fin

la ternura definitiva

para este mundo

tan triste y solitario

por momentos


y nos das la sinceridad incondicional

de tus ojos

y la dulzura de tu risa

y un beso por cada lágrima

humedeciendo la sequía

de una tierra que por vos

danza


danza hasta que el mundo

se pinte de humanidad

y una nueva mujer

y un nuevo hombre

siembren para siempre

la vida

la ternura

la libertad




para Angie,

la humana más humana de este mundo…

por el amor y el encuentro

estas simples palabras

de todo corazón



Foto: Angie y Pablo en el Taller de Danza Integradora del IUNA, coordinado por su creadora la Pra Susana González Gonz- Sábados de 10 a 12 hs- Sanchez de Loria 443


lunes 5 de enero de 2009

EL REENCUENTRO CON LOS RESTOS DE MI TIO




1

Te toqué y fue inmensa la superficie dorada de tu amor

la sonrisa que eternizaste

intacta

para verte

sonreír


Una tersa caricia

un inalcanzable de tu pelo

y la mirada

tan grande


Me viste?

Acaso tocaste mis lágrimas?

Cayeron en el hueco de tu mano

y besaste toda mi vida

en aquellos segundos


2

cajón

urna

ataúd


yo prefiero

tierra húmeda

besos libres


vuelo impaciente

de algún ave

con plumaje

despierto


3

Camino

las manos

que latían


El peso extraordinario

de tus huesos

de tu corazón


y esa dentadura

ametrallando

la tristeza


4

¿Temblaste?

¿Cantaste junto a mí

aquella melodía?


¿Reías

ridículamente?

¿Vibraste?


5

Pero a esa nena

la tengo clavada

en la memoria


sacude su frío

mi cuerpo

y se ennegrecen

mis ojos

de impotencia

y de injusticia


Espasmódicamente

se metía esa nena

en mi calendario

y el balance

de lo que aun

no ha cerrado


Al lado

subiendo

agujeros

orificios

numeros

un numero

el 15


Y la muerte

incrustándose

en la mueca

viviente de tu risa


Y todo se abre

y brota espectacularmente

a borbotones

a chorros

la sangre

ya seca invisible


Un cráneo

dos cráneos

miles


El proyectil

de muestra

y algún fósil

ya no húmedo

para demostrar


Y ahí durmiendo

tremendamente

sin sueños

la pequeña

sentada

herida abierta

húmeda

con sangre fresca

con huesos

vivos

con proyectiles

de hambre

y un gran agujero

en el estómago

por hambre


Bolsitas

con cabecitas

con agujeritos

un impacto

dos tres

estallando

estallando

estallando


Todavía se sacude

el frío

y el vacío

para no estallar

aun en la impaciente

desgracia de sus

roturas

de su cuerpito

tibio

obligado a congelarse

en las fronteras

de la catástrofe

humana


¡Y no cierra carajo!

Ni la herida ni el balazo


Ella se me clava

en el cuerpo

como un dolor

antiguo y ya

conocido

y me estalla-


domingo 30 de noviembre de 2008

A 30 AÑOS DEL SECUESTRO DEL COMPAÑERO JOSÉ "PEPE" POBLETE


Nadie puede reconstruir ese 28 de noviembre de 1978, pero seguramente José iba cantando. A él le gustaba cantar. Se entretenía escuchando a Serrat y uno que otro disco que había llevado desde Chile con música de Víctor Jara.
Así podía estar tardes enteras. Montado en su silla de ruedas, tocando guitarra, capeando el tiempo que le quedaba entre los estudios de psicología y su trabajo por el Frente de Lisiados Peronistas, que él mismo creó.
No hay fotografías. No hay testigos. A José Poblete lo detuvieron mientras se desplazaba en su silla de ruedas por el barrio Floresta en Buenos Aires. Había dejado hacía un rato la facultad donde estudiaba. Sin embargo, nadie sabe exactamente a qué hora, quiénes fueron, de qué forma ocurrió todo. No hay más datos.
Lo que pasó ese día y los 26 años siguientes revolvió el recuerdo de la represión argentina esta semana(año 2004), cuando la Corte Suprema de ese país declaró inconstitucionales las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, dictadas en 1986 y 1987, que permitieron la impunidad para quienes cometieron crímenes de lesa humanidad durante la última dictadura militar (1976-1983).
Las madres y abuelas de la Plaza de Mayo se abrazaron incrédulas. Los abogados de derechos humanos de todo el mundo celebraron la medida. En Chile y en Argentina las familias de José Poblete y Marta Gertudris Hlaczik recordaron otra vez ese 28 de noviembre de 1978.
Fue el caso de este chileno y su esposa, ambos detenidos y desaparecidos al otro lado de la cordillera desde ese final noviembre, el elegido por los jueces del tribunal para elaborar los argumentos que terminaron con las “leyes del perdón”. Aunque el fallo alude sólo al caso de José y Gertrudis, quienes llevan años buscando justicia lo ven como una puerta abierta para el procesamiento de otros violadores de derechos humanos.

Cayó del tren
“¡Las piernas de José, las piernas de José!”, no dejaba de gritar en su casa de la Villa 4 de Septiembre su hermanastro Fernando cuando se enteró de que el mayor de la familia había tenido un grave accidente en la VI Región. José iba camino a Curicó a hacer unos trámites cuando cayó del vagón del tren. Luego vinieron el pavor, la sangre, el hospital, la silla de ruedas.
Después de ese accidente, el 17 de septiembre de 1970 sufrió la amputación de sus piernas. Esto fue el primer hecho traumático en la vida del joven de 16 años que creía en la libertad y en la revolución para construir una sociedad más justa.
Sus sueños se vinieron abajo. Por un tiempo. Él era inquieto, había participado en comunidades cristianas. Fue presidente del centro de alumnos del Liceo Industrial José Santos Ossa, en San Miguel; ayudó a formar el Frente de Estudiantes Revolucionarios (FER) y contribuyó a las tomas de terreno en la periferia de Santiago.
Buscarita Roa, su madre, no encontraba forma de detener sus inquietudes sociales. Debió entregarse absolutamente al destino el día que su hijo creó la primera sala de clases sin profesores titulados. “La escuelita para el niño trabajador” fue todo un acontecimiento en el pasaje 40 de la población. El comedor de la casa sirvió para enseñar a leer y a escribir a los hijos de los obreros, que aprendieron el silabario sin el silabario.
Todo esto se venía con sarcasmo a su memoria. Una y otra vez. Mientras miraba incrédulo -sin piernas- desde su habitación hacia la calle San Martín desde una ventana del Traumatológico. Hasta que decidió que lo suyo era ganar batallas. Así su historia de desesperanza terminó un día de 1971, cuando decidió partir a rehabilitarse a Argentina.
“Nadie es profeta en su tierra”, le dijo ese día a Buscarita, y enfiló hasta el aeropuerto. Era la primera vez y la última que José salía de Chile.

La revolución de las sillas
Cuando llegó a Argentina, nunca dejó de extrañar los cerros y los mariscos de Chile. Tampoco a su hija Patricia, que estaba por nacer en la población, aunque con la madre de la niña perdió el vínculo de pareja cuando cruzó la cordillera.
Argentina entonces era un hervidero. La situación social y política obligaba a los militares a entregar el Gobierno a los civiles. Sin embargo, la inestabilidad se transformaba en un ir y venir de presidentes, generales, armas y uniformes.
José tenía 17 años cuando llegó a Buenos Aires y comenzó su tratamiento.
Se encontró en el centro de rehabilitación con cientos de jóvenes discapacitados que comenzaron a trabajar por sus derechos, mientras la situación política les jugaba en contra. Eso hasta 1973, cuando el general Alejandro Agustín Lanusse organizó la vuelta al orden constitucional y convocó las elecciones de ese año.
José Poblete se puso a la cabeza de su creación: el Frente de Lisiados Peronistas, proclive al gobierno de turno, y así logró una ley inédita en el mundo: el 5% de la mano de obra de cada empresa debía estar conformado por discapacitados.
El triunfo de este grupo generó desconcierto en un país acostumbrado a que los ordenara la caridad. Generalmente eran las mujeres de la alta sociedad trasandina las encargadas de aminorar el sufrimiento de los lisiados.
La vida para José entonces siguió siendo de lucha y ya no sólo se acompañaba de la esperanza peronista. Había conocido a Gertrudis Hlaczik, una joven descendiente de alemanes que, como él, compartía sus deseos de justicia. Juntos disfrutaban de lo que a José más le gustaba de Argentina: la carne y el Río de la Plata. Además dividían su tiempo entre el trabajo y el movimiento social.
El 25 de marzo de 1978 terminó de unirlos. En el Hospital de Clínicas nació Claudia, su hija. Rubia como la mamá, pero con marcados rasgos chilenos como el papá.

El garaje de la muerte
Cuando nació su hija, la dictadura ya estaba instalada. En 1976 había llegado al poder, con la excusa de la reorganización social que ocuparon todas las dictaduras en América Latina, el teniente general Jorge Rafael Videla. La Junta de Comandantes, que presidía, había sacado del palacio de Gobierno a la viuda de Perón. Y había devuelto el miedo a la calle.
A José le parecía que no quedaba más que terror en el aire, en la tierra, en el Río de la Plata. A su alrededor veía empresarios, militares y obispos coludidos. También vio la ley, que había sido su estandarte, convertirse en letra muerta. La norma conseguida por el Frente de Lisiados Peronistas fue la tercera en ser abolida por la dictadura.
También sintió el peso de la represión cuando fue detenido y llevado a uno de los centros de tortura más emblemáticos de Argentina, un garaje, El Olimpo. Ese 28 de noviembre de 1978 todos dejaron de tener certeza sobre el paradero de Poblete. Tenía 23 años.
En su casa blanca de Guernicas, un barrio popular de la provincia de Buenos Aires, a su esposa, Gertrudis, y su hija, Claudia, las asoló la dictadura la noche siguiente a la detención de José. Lo que pasó entonces también está en las sombras. Las vecinas dicen que vieron llegar un camión militar, que sacaron a la mujer y a la niña, de ocho meses entonces, y se llevaron todo lo que había en la casa.
Días más tarde, a los amigos de José que estuvieron detenidos con él en El Olimpo, no les quedó duda de que él había sido “trasladado”, porque vieron su silla de ruedas tirada en la puerta del centro de torturas.
Al mes siguiente del secuestro, Gertrudis se comunicó telefónicamente con su madre para preguntarle si le habían entregado a Claudia, que estuvo sólo dos días con ellos en el encierro. La respuesta fue negativa. De Gertrudis tampoco se supo más.

El robo
Claudia Poblete vivió 22 años de su vida como Mercedes Beatriz Landa. Fue criada por los represores de sus padres, el teniente coronel Ceferino Landa, y su esposa, Mercedes Moreira. Se enteró en un despacho de tribunales que tenía otra familia cuando el juez Gabriel Cavallo le mostró una foto que le había tomado su abuelo en el momento de su nacimiento.
Luego venían más papeles, una prueba de ADN, pero nada de esto fue necesario. Cuando se encontró con su tío Fernando le preguntó: “¿Qué haces vos acá?”. Y ambos sintieron que se conocían de toda la vida.
Claudia está en permanente contacto con su hermanastra Patricia, que vive en Coquimbo y que, a pesar de que no conoce a su padre, sólo siente orgullo y admiración por lo que hizo. “Él es mi compañero. Yo lo siento. En la lucha social y porque creo que hay caminos posibles para la justicia”, dice Patricia, hoy con 29 años.
En cambio, Claudia, de 27 años, casi no habla con la prensa, y sólo la semana pasada en el diario argentino “Página 12” dijo que “ninguna condena le va a sacar lo que pasó. Pero es importante que estas leyes (la de Obediencia Debida y Punto Final) que fueron injustas sean anuladas. Es importante que institucionalmente se sepa qué pasó y quiénes fueron los responsables”.
Sus “apropiadores” -como les dicen en Argentina a los padres militares que secuestraron niños de detenidos durante la dictadura-, que fueron procesados y encarcelados, aún mantienen una relación con ella. Una relación que sólo ella conoce, pero en la que todos sienten que hay algo de cariño.
La familia de José, especialmente su hermanastro, aún no sale del asombro por la decisión de la Corte Suprema. Fernando dice que José hizo historia dos veces en la Argentina: primero, con la ley a favor de los lisiados, y ahora, con el fallo del tribunal. Su madre, en cambio, no se cansa de buscar a José y a Gertrudis. Buscarita Roa seguirá de pie en la Plaza de Mayo hasta que alguien le conteste dónde están.

lunes 17 de noviembre de 2008

MILITANTE: AMANTE DE LA VIDA


“…yo no puedo volver a vivir en la indiferencia, ni quiero sucumbir ante la rigurosidad del camino. Voluntaria y conscientemente, yo no me lavo las manos. Yo no me voy del lado de aquellos que venden su alma a un precio que avergonzaría a Fausto.
Vibra en mis venas una militancia que todo lo alimenta.
Y porque amo la vida, saldré a pelearla en cada fábrica, en cada villa,
en cada escuela, junto a los míos, hasta que el tiempo multiplique este pequeño intento en miles de corazones.
Es la única justificación que tengo hoy frente a mi tierra.”


Julio Ricardo Rawa-Jasinski. 3/01/1953 – 12/08/1977


Rubén y Fernando; compañeros… ¿Cómo se hace homenaje a la entrega justa y solidaria de dos hombres, sin que parezca que pierden dimensión humana?
¿Cómo se equiparan estos jóvenes años nuestros con aquellos de ustedes, tan prematuros y tan antiguos como la lucha de un pueblo?
¿Cómo hablarle a lo desconocido? ¿Cómo tomarles el corazón y la sonrisa sin desnudar tantas veces esa emoción tan individualista, llegado un punto, que aprieta el abrazo por dentro cuando debiera ser libre y multitudinario? Aprender a compartir la ternura de sus manos con tierra, de sus pies de mineral, de sus torsos despiertos y sus ojos urgentes; de tanta sangre hecha raíz y de tanto cuerpo militante…
La respuesta es tan clara como la razón de sus vidas:
Siendo compañeros, hermanos…andando el mismo camino y el mismo barro.
Resistiendo juntos.
Cayendo juntos si es necesario.
Repartiendo la razón de sus pasiones sobre este suelo nuestro.
Alzando un vuelo tan alto como el de sus sueños.
Cumpliéndolos, uno por uno, hueso por hueso.
Alzando las banderas que jamás han de ser abandonadas; porque nuestras banderas compañeros, vienen ensangrentadas clamando al viento su victoria; porque nuestras banderas atraviesan de lado a lado nuestros corazones y son la piel que hoy transpiramos, la voz antigua de cada hombre y cada mujer nuevos que nos sobreviven.
Compañeros Tortu y Lito, cayeron tan vivos que para verlos debemos combatir con las mismas ansias de justicia contra la miseria y la traición.
Para tocarlos, tendremos que vomitar nuestras propias mentiras y construirnos enteros, revolucionarios…
Debemos empezar a palpar la memoria con nuestras manos, con nuestros labios; besar tanta vida que así la muerte no logre desarmarnos ni derrumbarnos.
Hay tantos dolores que se queman en la lucha diaria y tantas alegrías que se pudren sin exhumarnos…
Pero entonces los siento, los reconozco peleando juntos: fundiendo sus vidas en un mismo fósil húmedo por lágrimas lejanas; y hoy son ustedes, juntos, los que nos devuelven a nosotros la luz y el pan, los días hambrientos de victoria.
El grito de esta tierra derritiendo la escarcha del olvido.
La convicción de que siempre estarán vivos, luchando contra el mismo enemigo de ayer y de hoy.
Con amor y odio de militancia cotidiana.
Con esta sensación tan íntima de ser continuación y semilla de tanta vida.
Sus muertes no han sido en vano; mucho menos sus vidas; que aún palpitan junto al pueblo.


EN EL DIA DEL MILITANTE, REALIZAMOS EL ACTO HOMENAJE ANTE TUS RESTOS, COMPAÑERO NANDO...Y YO TE AMO MÁS QUE NUNCA

jueves 25 de septiembre de 2008

CARTA ABIERTA A MARIA CLAUDIA FALCONE A 30 AÑOS DE SU ULTIMO COMBATE


-Aquí, en los naufragios de setiembre, la vida caudalosa monta guardia.

Armando Tejada Gómez


Treinta años después de vos poco queda del mundo que conociste. Aquel, bipolar, que por mandato del General nos encontró No Alineados (te acordás de Ho Chi Minh preso de la URSS por no ser stalinista, te acordás de la soledad del Che en la Quebrada del Yuro?). Ese universo binario (Guerra Fría de Oriente y Occidente, consignas de Patria y de Muerte). Este otro tiende a la multipolaridad (Berlín ya sin Muro, Unión Europea, MERCOSUR). Y merced a la Revolución Tecnológica se acerca cada vez más a la utopía Mc Luhaniana de la Aldea Global. De todos modos, como canta Sabina, aún conviven -fibra óptica y ladilla. La principal potencia del planeta, por arbitraria, beligerante y falaz, se ha vuelto patética. Aún así, nadie le cree pero pocos la enfrentan resueltamente (como Irán, Corea, Cuba o Venezuela). Salvo intentos parciales -como el Foro Social de Porto Alegre- el mundo periférico todavía no ha vuelto a coaligarse. Es notable -resumiendo- la soledad de los pobres.

En este sur aguantamos varios Tsunamis: En los 80s, el de los oligarcogenocidas que casi nos dejan sin rebeldes; en los 90, el de los neoliberales que rifaron el Estado Nacional cantando La Marchita; y en los albores del Siglo XXI, el de los progres que barnizan el capitalismo salvaje con su buena onda. De resultas que el remanente de lo que ayer llamamos Argentina -con un norte amenazado por las fronteras flotantes y las iglesias electrónicas, y un sur disputado por Benetton y Ted Turner- se reduce a una entelequia mediática de sesenta cuadras en torno al Obelisco. Lo peor de todo es que el mismo movimiento que surgió para clausurar la Década Infame, dio a luz otra semejante, cuyas consecuencias aún intentamos desmontar. Andá a silbar hoy La Marchita a algunos de los barrios diezmados de extramuro, andá a pedirle a un pibe que se excite con la mística revolucionaria que conoció el peronismo… en este presente módico al que muchos militantes aceptan como estación terminal de sus anhelos. Primero se rediseña con sangre la economía, después se rediseña con mediático empeño la Historia. De modo tal que hoy el desaparecido 30.001 es el pensamiento estratégico. Se ha desmontado -con saña y por décadas- la dialéctica de causa- consecuencia, el sentido de los hechos que construyen el presente. No concebirías, con tu lógica de otrora, que hoy educarse constituya un acto revolucionario de primer orden.

En tu caso, por ejemplo, en el sitio web www.politicaydesarrollo.com.ar he leído a ese Almirante Zaratiegui que le niega a Estela Carlotto el mismo nieto que el enfermero que asistió a ese parto confirma, recriminando la versión que te describe como una inocente Caperucita Roja que el lobo se tragó... A vos, que como tus captores supieron, fuiste tan subversiva y apátrida como el resto de tus compañeros. Y es que aún quedan incautos capaces de suponer que aquella adaptación fílmica que los bautiza perejiles cuenta con el beneplácito de los que aún no nos bajamos los lienzos... Lo que el poder no tergiversa, Claudia, lo escamotea; como al compromiso inviolado con que los ex guerrilleros nos avinimos al orden constitucional, mucho menos ventilado que la autocrítica uniformada. Perejil justo vos, hijita del Aramburazo que a la liberación sacaste sólo boleto de ida. A vos, a quien una cultura de la postración vincula exclusivamente con el Boleto Estudiantil Secundario, omitiendo las cañadas de la UES contra conspicuos matones de Las Tres A (como si avergonzara haber enfrentado resueltamente a los que vendieron la Nación).

En controversia reciente con un ex primer mandatario, el Presidente ha convertido a 30.000 en una cifra de mártires, lo cual -en un país mayoritariamente católico, apostólico y romano- equivale a considerarlos víctimas inocentes de una violencia arbitraria. Aún a aquellos que salieron a matar o morir por una Patria Justa, Libre y Soberana.

Hace poco escuché la entrañable recopilación de canciones primerizas del trovador cubano Silvio Rodríguez. En uno de esos temas el cantautor entona -no tengo que cerrar los ojos para ver... en alusión a la precarización de la vida cotidiana que el bloqueo imperial impone a los suyos. Y el que escribe esas líneas tiene en ese entonces apenas 20 años. A veces me pregunto cómo es posible tan temprana claridad. Y suelo responderme que sólo es posible con una vigorosa Revolución detrás. A menudo los pibes se preguntan cómo es posible concebir, en un país de semejante complejidad, revolucionarios de 15 años. En consecuencia respondo que -lisa y llanamente- no es posible. Sin una heroica resistencia peronista de 18 años por detrás, y una ofensiva popular masiva al grito de -Luche y Vuelve.

En conclusión, hermana, no constituyen mayoría los pueblos que hoy apuestan a una versión más humana de este sistema inhumano. Y lentamente cuaja en Nuestra América la convocatoria bolivariana a inventar un Socialismo para el Siglo XXI. No porque se le ocurra al Cdte. Hugo Rafael Chávez Frías, sino porque Stalin no merece llevarse a la tumba esa utopía.

El odio, María Claudia es un sentimiento con mala prensa. Pero ha dicho el Che que -un pueblo sin odio no puede vencer. Sabido es que, inaugurada esta democracia formal, los beligerantes contra el régimen de facto renunciamos a toda acción directa. No hicieron lo propio los esbirros de la oligarquía económico-financiera: Violaron y aplastaron en Catamarca a una jovencita y después se guarecieron entre sus jueces; patearon hasta la muerte a un conscripto y lo ocultaron en sus cuarteles; lincharon a un ricotero en comisaría porteña; fusilaron a un seminarista rosarino en el techo de su merendero; e hicieron lo propio con un artista plástico y un ladrillero en la Estación de Avellaneda… pero cierran filas para que la ley no castigue a los ideólogos de esos hechos. Gendarmes pertrechados contra los pobres entran en acción a diario en parajes donde la prensa -nacional no llega (o decide no llegar). En resumen, que no renunció a la lucha armada la vieja oligarquía. Y que esto constituye la prueba más palmaria de que nunca tuvo dos demonios la Argentina. Aquí no se habla del odio que deviene venganza, sino de la furia que se torna memoriosa energía creativa. Con miras a construir mayoría, para que un mañana justo ya no cueste más vidas.

Evita lo sabía, Clau, los que menos tienen son los que más dan: Ante un Estado diezmado emergió vigoroso tu Pueblo de siempre, multiplicando el voluntariado solidario a lo largo de la Patria. Montando merenderos, salitas de guardia y consultorías jurídicas gratuitas, huertas comunitarias, fabricas recuperadas, y los más diversos microemprendimientos. Porque, como dijo Ernesto Cardenal, el sacerdote sandinista: El Pueblo nunca muere.

La taba está en el aire, compita de los bellos días. Y en tanto gira, Johanna se refugia en un cyber de Mendoza para huir del bardo familiar, y me escribe un mail donde expresa que desearía ser vos. Nahuel, a sus doce, cuida sus cotorritas en Puente de Fierro a la espera de dedicarte un poema a viva voz el próximo 16; y Lucas, a sus catorce, rebobina en La Aceitera una película que te nombra, para entender de una vez.

En resumen, mi dulce interlocutora, que ni vencimos aún... ni esta dicha la última palabra.-


Tu hermano Jorge, que siempre extraña nuestras charlas.

Y aquella risa que no cesa.


A 32 AÑOS...
"VANO INTENTA EL DE ESA NOCHE: LOS LÁPICES SIGUEN ESCRIBIENDO"

jueves 28 de agosto de 2008


Vicky:



Me dieron ganas después de leer lo que escribís, de escribirte.
Porque siento un cariño muy especial
Porque siento admiración también.
Por cómo sentís la vida.
Por cómo sentís la danza.
Por cómo sentís absolutamente todo lo que pasa a tu alrededor.
Admiro cómo pensás.
Aprecio tu alma porque pese a todo lo que has pasado, pese a las heridas y los dolores que tengas, tu alma expande amor, alegría, ternura.
En un texto de Cuerpos del Exilio escribiste “Nuestra imagen corporal es la expresión de nuestra propia vida emocional”…y sabés qué? Creo que es verdad, quizás todavía tengas que recuperarte de algunas cosas pero creo que ahora podés sentirte libre.
Hoy tu cuerpo muestra libertad, paz, tranquilidad.
Leí un pedacito de lo que escribiste para tu tío donde decías que quisieras abrazarlo y luchás con él. Pero Nando está en tu cuerpo, tu alma, tu danza.
Tu lucha también la hace él a través tuyo porque él vive en vos.
Yo sin saber que existía un tal Nando lo pude conocer y querer y por vos.
Él está en tu mirada llena de ternura, en tus abrazos calurosos y en tus palabras de aliento cuando por ejemplo me dijiste que me querías ver en las tablas o cuando me dijiste que me imaginabas bailando, pintada y con los pelos al viento jaja
Leí que escribiste sobre los milicos. Vos tenés que estar tranquila porque vos sos una persona inteligente que tiene la capacidad de amar, de querer, cuidar y proteger a los demás; vos podés disfrutar de esa capacidad tan bella como es la de querer. Cosa que ellos carecen de esa oportunidad y esa es la peor discapacidad que puede existir.

Sofía


13/06/08

Gracias Sofi!!! vos sos un sol...

martes 19 de agosto de 2008

CARTA DE ALICIA BONET A SUS HIJOS


Hernán y Mariana:


“No tienen más papá”.


Hoy hace un mes que yo los llamé para decirles esas palabras.

Hacía un poco más de 24 horas que nos habíamos despedido, y aunque sin fe, partía para ver si podía “curar a papi que se había peleado con los policías de Rawson.

Cuando estaba llegando al hospital de la Base, la radio anunciaba un muerto más, papá era el número 16.

Con toda tu ingenuidad y sabiduría, vos Hernán me preguntaste: “¿por qué papá no se defendió si sabía usar las armas?”¿Acaso se puede defender un hombre semidesnudo, cuando es ametrallado por PAM y pistola 45 en una celda de 2 x 2 y por la espalda?

No tienen más papá porque los militares lo mataron. Y ustedes preguntaron otra vez: “por qué lo pusieron preso, por qué lo mataron a papá que era bueno’. Las preguntas se sucedieron ininterrumpidamente. Los muertos no escuchan, no respiran, no hablan. “¿Por qué papá no está desmayado o lastimado?” “¿Por qué no puedo verlo a papá dentro del cajoncito?”

Y yo los escuchaba, y les repetía, mis hijitos, que todo lo que papá les había enseñado, les había contado, no se lo tenían que olvidar.

Que papá quería que fueran compañeros, buenos hermanos, que compartieran sus cosas, sus chiches y sus juegos con todos los nenes.

Que papá siempre iba a estar adentro de nuestros corazones y sus palabras en nuestras cabezas. [...]

Pichoncitos, no habrá más caballitos en los hombros, ni peleas como “hombres”, ni paseos por el zoológico, ni fuentes, ni iglesias, ni dibujitos, y casitas de escarbadientes y cartón... Sólo recuerdos, sólo verbos en pasado, sólo llamaremos papá y no habrá respuesta. Y lloraremos y gritaremos en nuestra intimidad de rabia y bronca nunca acabada, y nos faltará todo lo que nos daba papá, su beso cotidiano, su mirada firme en sus ojos claros, su mechón siempre caído en la frente, y nos quedará todo lo que significa hoy para nosotros y para todo el pueblo argentino sus 30 años agujereados por las balas, sus inmóviles brazos cruzados sobre su vigoroso pecho, sobre su piel joven e increíblemente viva. [...]


Mamá.


22/09/72


"Papá" era Pedro Rubén Bonet, militante del ERP masacrado en Trelew el 22 de agosto de 1972



Trelew y uno

16 rosas rojas
nacidas de madrugada
regresarán cada noche
de la tierra liberada
(pintada callejera)


retomo la vida de ustedes inconclusa
retomo la poesía aquella también inconclusa
retomo mi propio camino entonces
(hace tres años Trelew 22 de agosto)
y busco
mientras voy desempacando las viejas letras casi abandonadas
intentando nuevamente redondear
esta pequeña ofrenda
este canto inútil
este trágico recuerdo
este renovado lamento
y así reconstruir aquel poema
consciente de que ni las viejas letras
ni las nuevas sirven para mucho llegado el caso
como tampoco sirven para mucho las buenas intenciones y los mejores deseos
que si acaso alcanzaran para reemplazar a alguien carajo
aunque este intento no pretenda eso
aunque sólo se trate de regresar la memoria hasta aquella vida inconclusa de ustedes y seguirla hasta aquí y hasta más allá reflexivamente
hasta el propio instante en que intentamos cuestionar nuestra ajetreada conciencia diaria
aunque sólo se trate de contabilizar si querés
Trelew bandera y grito de guerra de cuántos Trelew más
aunque sólo se trate de volcar medio complicadamente la bronca que viene amontonándose de lejos en tiempo y esperanzas
y que te enciende los puños y también la mirada
aunque sólo se trate de escribir buscando escupir toda esa bronca amontonada todo el odio toda esa necesidad que te invade por momentos de acabar con medio mundo y un poco más si querés de mandar todo a la mierda
aunque sólo se trate de escribir pensando (no como la forma más comprometida de pensar) en una fecha
en un lugar en 16 compañeros y
cómo y dónde te agarró todo eso
y cómo lo trasladas a otras fechas a otros lugares y a otros 16
por cuántos más compañeros y qué tiene que ver todo eso con la vida con el compromiso con la necesidad de escribir entre otras cosas que sabés más necesarias
y entonces te surge la reflexión mezcla de ironía y sonrisa cansada y las palabras que ya son lugares comunes
morir para que la vida viva
morir buscando recorrerle su cono de sombra a la vida
morir rastreando la luz entre tanta mierda junta
morir para que el hombre viva
morir apostándole a las tan vapuleadas esperanzas y alegrías
morir a manos de los señores defensores oficiales del amor que empuñan su civilización y democracia calibre 9
morir a manos de la propia historia que vos ayudas a hacer y que escriben otros... todavía
morir... vivir... morir... vivir
tal vez se trate de pura necesidad dialéctica
que se yo
retomo la vida de ustedes inconclusa
retomo la poesía aquella también inconclusa
retomo mi propio camino entonces
(hace tres años trelew 22 de agosto) y busco
mientras la memoria sentenciada que transcurre
recompone aquella mañana fría de otra Patagonia trágica unos 50 años después
junto a la soledad fría de aquella cárcel regimentosa
junto a la trampa fría muy mal disimulada
16 vidas fusiladas
lo único caliente
16 rosas que custodian el camino de esperanzas y alegrías
16 puños que se alzan por haberse acercado a la victoria
y más allá de toda esta metáfora repensada mil veces complicada contradictoria lo real lo cierto
una fe cada vez mayor en el triunfo
por ustedes cumpas
por ustedes.-
agosto / 75

Carlos Aiub- Versos Aparecidos

sábado 9 de agosto de 2008

JUAN DE LA RESISTENCIA


Cuando era niño los veía pasar por mi calle con sus relucientes uniformes, sus fusiles al hombro, su erudito despliegue de invasión y de guerra. En cada esquina había por lo menos uno…Mascaba tabaco y de a ratos bebía de una petaca. A veces, pasada la medianoche, la taberna se llenaba de palabras extrañas, y apostaban su dinero entre ginebra y guitarras. Cuando salían, el casco en la mano y el fusil a la rastra, la gente miraba tras los visillos. Después los evitaba.
Mi madre, ya caída la tarde, sacaba de entre sus cosas un retrato muy viejo y murmuraba una oración. Era mi padre, asesinado por ellos. Mi madre – todavía recuerdo- dejaba sobre la mesa un poco de su pan ceniciento y acercaba la vela desde el fogón. Ya no nos mirábamos.
Yo…Juan, hace algunos años he dejado de ser niño y por eso estoy aquí, esperando…Por la ventana veo que hay sol todavía. Cuando caiga la tarde llegará el momento…
Juan. Diecisiete años, campesino. A los ocho, aprendí la muerte desde la feroz inocencia de la miseria. Tal vez por eso estoy aquí, esperando…Mañana será otro día, a lo mejor llueva y ellos puedan remover su silencio mugriento otra vez con alcohol y barajas. Sí. Mañana estará lloviendo y mi madre volverá a dejar sobre su mesa un poco de pan y una vela. Y habrá también un poco de brazos. Los niños de mi pueblo se acostarán temprano y a lo mejor sueñen que ellos se han ido…
Juan…diecisiete años, ojos negros, un metro sesenta de estatura. Alguna vez me imaginé el amor, o lo conocí en un sótano maloliente a semen y nostalgia. Hace algunos años ¡pobre pequeño enamorado! Y la resistencia…
Los sótanos se llenaron de hombres cansados, de planos y de armas…De campesinos cansados y felices. Las palabras dejaron de sucederse con palabras. Los días llegaron a los rincones más oscuros y dulces. Ya no quedaron silencios en suspenso.
Juan…diecisiete años. Manos blancas y curtidas de pólvora y cosecha.
Cuando era niño sólo los miraba con miedo, acaso con demasiada incomprensión. Recuerdo a los viejos de mi pueblo, llamándolos chacales. Recuerdo sus uniformes verdes, sus cinturones anchos, sus botas con barro. La incomprensión. La barbarie…Los recuerdo en la mirada de mi madre, de tristeza y ausencia. Y la incomprensión. Sé que todavía están en mi calle. Quizás un poco intranquilos. Ahora que la resistencia…
La incomprensión. Mi padre. Los uniformes…
Juan…diecisiete años. Cuerpo todavía de adolescente, muy delgado. Han pasado muchos años desde entonces…Mi madre estará más agachada y acaso sus ojos ya no tengan lágrimas. Es mejor así…
Mi pueblo con sus eternas callejas de piedra, los ve pasar envueltos en su capote de lona, mirando para todos lados. Los perros ya no ladrarán, se habrán acostumbrado. Y tal vez la iglesia sea otra trinchera, con el badajo cerrado y las puertas cerradas.
Juan…diecisiete años. Prisionero. Condenado a muerte.
Vuelvo a mirar por la ventana. Ya ha llegado la noche…Afuera el silencio es más pesado que de costumbre. Aquí, adentro, estoy recostado sobre el piso de tierra, esperando…En las paredes sucias, descascaradas, puedo leer algunos nombres, cuánta memoria hay atrapada en mi celda. En un rincón hay pedazos de lona donde debí dormir estos días. Tengo muchas heridas en el cuerpo, pero ya no me duelen. Hay otras: sí, un poco más adentro. Los veo acercarse por las hendijas de la puerta. Han cambiado una seña con el carcelero.
- Tú…
Sí. Yo, Juan…diecisiete años…camino a la muerte. Me incorporo. Y estoy aquí. Parado. Con mis trapos llenos de sangre seca, con mis pies descalzos, con mi historia…me vendan los ojos y me atan las manos. Ya no puedo verlos, pero los imagino…Sus uniformes relucientes, las botas y sobre todo las miradas; esto es rutina, nada más. No tengo miedo.
Acaso porque he dejado de ser niño.
Los campos se llenaban poco a poco de sus huellas, quién sabe por qué.

Las tardes se iban poblando de sus pasos marciales, de sus enormes mochilas cargadas de muerte.

Julio Cesar Campopiano

Tenía 20 años y era estudiante. Era de origen español. Secuestrado en Tucumán. El responsable de su secuestro fue el Sargento de Gendarmería Américo Gómez. Según el ex gendarme Antonio Cruz, Julio murió en febrero de 1977 en el Arsenal Miguel de Azcuénaga debido a una infección de tétanos producida por las torturas. Julio fue dejado morir lentamente, agonizando durante días, arrojado en el suelo y sin recibir ningún tipo de asistencia médica.


Del libro "Palabra Viva"

lunes 28 de julio de 2008

COMPAÑERITA


diminuta
pequeña
entera
y su luz
me alumbra
se agiganta
brillando
entre las sombras

sueño:
la veo
volando
descalza
girando
gritando su
silencio
de tanto tiempo
y a destiempo

extiende su mano
hacia mi
y me alcanza
la ternura
tremenda de su abrazo
la dulzura
de su gesto tranquilo

(yo creo que es un ángel)

descansa
en los ojos que ven allá
donde el miedo
me ciega

me salva
la eterna caricia
sin preámbulos
sin adornos
tan sincera

y si pienso que
me caigo
me junta
pedacito por pedacito
y su cariño
reconstruye
esta danza
en busca de la alegría

así
de pequeña
y de humana
es ella toda
un canto libre
un vuelo
abriendo todas las
jaulas

no hay límites
porque yo creo
en sus alas

ella juega
es cuerpo

¡danza!
¡ama!

compañerita
de la vida

ternura que alumbra
las muecas oscuras

ella es un ángel
y yo creo-

martes 22 de julio de 2008

"Eva Peron En La Hoguera"

I
por él.

a él.
para él.
al cóndor él si no fuese por él
a él.brotado ha de lo más íntimo. de mí a él:
de mi razón. de mi vida.
lo que es un cóndor él hasta mí:
un gorrión en una inmensa.
hasta mí: la más. una humilde en la bandada.
un gorrión y me enseñó:
un cóndor él entre las altas. entre las cumbres:
a volar.
si casi y cerca:
a volar.
si casi de:
a volar
en una inmensa. un gorrión.
y me enseñó:
si veo claramente. por eso:
si a veces con mis alas.
si casi cerca de.
si ando entre las altas. si veo.
si casi toco casi:
por él
a él:
todo lo que tengo:
de él.
todo lo que siento:
de él.
todo el amor de mí:
a él.
mi todo a su todo:
a él.

II
no es el azar.

no es de buenas a
que se me ha traído:
el caso que me toca.
no es y
de pronto
yo fanática.
quiero explicarme aquí. el caso.
no el azar:
un sentimiento.
un fundamental.
no es de buenas a
y de pronto
a cosas grandes.
quiero explicarme aquí:
un sentimiento que:
la Causa. quiero explicarme aquí:
la indignación.
un fundamental.
un en mi corazón.
un hallado que domina
desde:ir a buscar atrás a remontarme. allí dolor.
allí he: frente a la.
cada injusticia he: cada recuerdo.
hoy mismo aquí
de alguna de cada
guardo: que domina.
no es y de pronto y yo fanática.
quiero explicarme aquí: la Causa.
un fundamental.
un que domina desde.
un desgarrándome.
un en mi corazón
como si me clavase:
íntimamente.

III
revelación:

casi de golpe y que lo supe:
los ricos como árboles los pobres como pasto.
y hay más
y hay más: mi tema único. y hay más hay más:
una tristeza.
los reyes magos no.
los camellos no: una impresión muy.
casi de golpe
y lo sentí.
una tristeza:
y hay más
y hay más: una marca. y reaccionaba. y muy.
yo nunca pude:
los pobres no. una marca. mis palabras.
mis actos muy.
una impresión una tristeza hasta el borde
muy.
y hay más
hay mas y
reaccionaba: casi de golpe
hasta el borde muy: o ruego o maldición y lo declaro: todo esto.
los pobres como pasto. revelación. una tristeza
y hay más
y hay más.
los camellos no.
los reyes magos no.
los pobres no: como pasto.
y lo declaro
y lo sentí:todo esto cambiará.
o ruego
o maldición:
o las dos cosas.

IV
un día hay: un maravilloso:

ese fue. lo vi desde.
un momento hay:
el encuentro. el comienzo de mí.
en todas las vidas hay:
lo por hacer. la cosa.
un momento: en qué.
el encuentro: en qué.
mi día: fuego. lo vi desde.
ese fue: de mí. en todas las vidas
hay: lo monótono sin.
el paisaje sin.
lo definitivo que parece sin:
una cree
pero en el fondo no a aquello: un grito.
no a resignarme. por fin llegó. ese fue:
mi día hay
mi maravilloso.
un camino nuevo: lo por hacer. la cosa por.
la revolución por. ese fue. lo vi desde. fuego: un grito
un día hay.
un momento hay.
un maravilloso hay.

V
pronto pronto desde los bordes.
los comunes pronto pronto los eternos pronto
desde el camino desde los bordes
pronto
pronto
los enemigos de la cosa por: juramentándose.
la cosas por apedreada desde los bordes: los enemigos los eternos
pronto
pronto
¡yo los he!
las piedras pronto desde los bordes desde las sombras
¡yo los he!
los eternos juramentándose pronto pronto
las piedras pronto pronto:
¡yo los he!

VI
la hora de mi soledad. de puerta en puerta. los puñetazos bajo el cielo.
los golpes.
¡esa es! ¡esa es! mi calvario. aquellos días. mi bautismo.
esto: la hora de nacer. esto: la hora de morir. cada golpe.
el líder él. su palabra: encárgate
encárgate.
el líder él. el ausente. lo tuvieron. el prisionero. él:
aquellos días bajo el cielo.
la semana de.
octubre de. de fiebre. de dolor.
los puñetazos. ¡esa es! ¡esa es! los comunes. los eternos. los pilatos.
aquellos días: anduve
me largué: en ese penoso. en ese incesante: sentía bajo el cielo. arder
en mí: la llama. el cielo. un paisaje que conservo. las luces. las sombras. una gran luz al lado: el pueblo únicamente.
de allí vino. en ese.
un: el líder él
su palabra. un mensaje: encárgate. encárgate.
la hora. los golpes. las sombras. la llama: arder.
esto: la traición
muchos.
esto: la cobardía
muchos.
esto: una gran luz. la lealtad muchos: que conservo. anduve. me largué:
de puerta en puerta por la gran por la ciudad. bajo el cielo: la llama.
en ese.
arriba: los comunes. los eternos. los pilatos lavándose. los golpes.
descendí: una gran luz que conservo. los corazones: el muestrario.
los humildes que laten generosamente. descendí. sentí arder. una gran que
conservo. una luz: de allí vino. los humildes que laten: el muestrario.
generosamente. de allí vino: en ese.
a medida que: las puertas.
a medida que: el muestrario. bajo el cielo: arder. arder.
aquellos días lo tuvieron: el líder él. su palabra. su mensaje:
los trabajadores: encárgate.
los descamisados: encárgate. encárgate.
el pueblo únicamente: de allí vino. arriba: los pilatos lavándose:
mi calvario. la hora.
arriba: ¡esa es! ¡esa es! mi bautismo: cada.
¡esa es! ¡esa es!
los puñetazos. esto: cada golpe morir.
¡esa es! ¡esa es!
esto: cada golpe
nacer.
VII
no.
no fue el azar: no gobierna.
fue: mi caso.
fue: una providencia. no digo Dios. creo.
perdóneseme.
un destino. creo.
un sol: pero además: hay que mirarlo.
mi alma. un origen
gracias a. no el azar.
fue: mi país. la Causa. mi pueblo.
pero además: perdóneseme.
fue: la presencia. una prueba.
algo más. pero.
una fuerza: un sol. pero además. una fuerza o que ha
sido puesta por. hay que mirarlo. no digo.
perdóneseme.
pero además: algo más: mi alma. mi vida: es. no el azar: no gobierna.
fue: la injusticia siempre. por qué:
pobres por qué.
ricos por qué.
algo más. creo.
no: no digo Dios. perdóneseme.
fue: mi caso.
fue: mi vida. es. un destino. mi pueblo. una providencia
un origen. mi país. creo. la presencia. mi alma.
o ha sido puesta por: perdóneseme.
fue: un sol. hay que mirarlo. una prueba.
un sol.
fue: mi vida es.
fue: una fuerza. pero además.

VIII
ese deber
ese trabajo: estrictamente.
no la obra de amor.
no la dama. no la caritativa: esa "Evita".
de comedias nada.
de lirismo nada: esa "Evita".
ni cuando con los más: nadie podrá decir.
no la humillación ni pretexto:
esa "Evita". estrictamente.
ese trabajo
ese deber:
la justicia.

IX
para mí los obreros:
en primer lugar. para mí los que estuvieron. los que cruzaron
viniendo. los que en columnas alegres. los que dispuestos.
los que a todo los que a morir. para mí los que en diagonales avanzaron. los que hicieron callar. para mí los que todo el día
los que reclamaban. los que a gritos. los que encendieron:
los que hogueras.
para mí en primer lugar: todos los que: aquella noche.
para mí: todos los que antes. todos los que ahora.
todos los que mañana.
todos los que: hogueras.
para mí los organizados. los obreros: ¡ellos son!
los que sostienen ¡ellos son!
todos los que antes todos los que ahora todos los que mañana.
el amor de mí.
la esperanza de mí.
para mí el pueblo: ¡ellos son!

X
por mi manera.
por mi ser: la justicia más allá. casi siempre: más cerca de.
más: de los trabajadores. por mi manera:
más allá de camino. de mitad. la justicia más: una reparación: a los trabajadores.
más cerca un desagravio a los. más allá.
no
el equilibrio. no en ese punto: por mi manera. casi siempre
no lo niego. más. soy: no lo niego.
estoy: no lo niego.
soy.
sí: más cerca.
sí: que nadie explote a nadie.
sí: que nadie a nadie.
sí: la clase obrera.
sí: sectaria sí.

XI
los humildes: los he visto. los humildes. la pobreza que: se esconde
los ranchos de.
las casillas de: sepulcros de barro. peores, sepulcros de lata: peor
es
no basta asomarse: se esconde. el dolor en todo su: se esconde.
la miseria en toda su. no basta para ver: no es tan fácil.
para ver: no por fuera. no basta.
para ver: por dentro. he visto: los hijos de esta tierra. los humildes
peores que:
por dentro: el hijo muerto sin. entre los brazos: no ataúd. sin.
he visto: no hay allí. he visto: los brazos ataúd.
por dentro: la pobreza: de muchos años.
la miseria: de muchos años. de esta tierra: por dentro.
he visto.
por fuera no basta para ver: no es tan fácil. se esconde.
por dentro: tierra ataúd.
miseria ataúd.
por dentro: pobreza ataúd.
ranchos sepulcros: sin. casillas sepulcros: he visto. los hijos de esta tierra sin. los humildes sin. el hijo muerto entre. los hijos
sin. entre: peores que.

XII
las cartas: la elocuencia tremenda.
todas: del que necesita. cuanto antes cuanto antes. querida Evita. las cartas: sus peticiones. del que necesita. la
tremenda. la enorme. la cantidad: todos los días. las cartas:
angustiosas llamados que son: querida Evita.
cuanto antes.
cuanto antes.
cada mensaje: a mis manos.
cada mensaje: fe.
cada mensaje: amor.
cada mensaje esperanza. la tremenda. la enorme.
los llamados:
cuanto antes cuanto antes.
querida. Evita.

XIII
mi empresa. los comienzos. cuando advertí:
lo imposible: palabra.
cuando advertí. empecé a ver.
por eso:
aquí esto. quiero servir. empecé.
lo imposible: palabra.



XIV
la justicia social: cada tarde. las tardes. las audiencias. las
secretas: son almas destrozadas desfilando. me dicen:
en voz baja.
me dicen: sus casos. los más raros. los más difíciles.
me dicen: qué hacer. sus más íntimos. sus casos. el hambre. la miseria.
me dicen: les han hecho caer. en voz baja. me dicen: el dolor.
hombres y mujeres: les han hecho:
la injusticia.
por ejemplo esa mujer. por ejemplo: arrojada. qué hacer.
cada tarde: casi al oído. cada tarde y casi: llorando. muchas veces.
por eso.
porque yo.
porque conozco: las tragedias. los pobres. hombres y mujeres:
en voz baja. las víctimas. los explotadores. les han hecho: el dolor por eso:
la justicia inexorablemente. la justicia qué: cueste lo que cueste
qué: caiga quien caiga. porque yo.
cada tarde los pobres: son almas. me dicen: les han hecho la persecución. por ejemplo: esa mujer arrojada. me dicen. qué hacer.
por eso: veneno y amargura en mis. por eso: grito hasta. por eso afónica cuando en mis. por eso la
indignación en mis: se me escapa.
cada vez: el veneno más.
cada vez: la amargura más.
cada vez: hombres y mujeres. esa mujer. por eso que mis insultos
latigazos. por eso que mis insultos cachetadas: a los explotadores.
en plena cara. que les hagan. porque yo. porque conozco:
hombres y mujeres: les han hecho el dolor. les han hecho la miseria.
son almas. les han hecho la persecución. les han hecho la injusticia
por eso afónica.
por eso: qué hacer.
por eso qué: cueste lo que cueste.
por eso qué: caiga quien caiga.

XV
contra todo privilegio: mis obras. allí yo pongo.
contra toda oligarquía. allí. mis obras nacen. una gota. un océano:
lo mejor es que vengan.
lo mejor es que vean. mis obras:
una gota cayendo. sobre. contra. cien años de: la injusticia
de un siglo. océano. un. la raza explotadora. contra.
allí mis obras: a mí me ha tocado. a mí: destruir con mis obras. contra toda. mis obras nacen. destruir: la limosna. yo se que aún.
destruir: las monedas que dejaban caer. una gota. miserables.
las monedas: frías.
mis obras contra. mis obras nacen. un siglo: el alma estrecha de. miserables. allí la oligarquía. toda.
los asilos: allí se pinta. cien años. la injusticia que es: un océano.
a mí me ha tocado: destruir. contra. allí yo pongo: mis obras. nacen
las paredes deben ser: nacen.
las mesas deben ser. nacen.
las vajillas deben ser. nacen.
las ropas deben ser. nacen.
los dormitorios deben ser. nacen.
las flores deben ser. nacen.
es mejor que vengan.
es mejor que vean.
allí yo: nacen. una gota cayendo. mis obras contra. yo se que aún.
una gota en un océano: cayendo. allí.
un océano de: que es este mundo. una gota cayendo en: la
injusticia. un océano. mis obras contra. yo sé que aún.

XVI
no funcionario: pájaro. así lo he querido. la libertad: yo siempre.
la revolución: yo siempre. creo que nací para.
así: pájaro suelto en un bosque. inmenso.
pájaro no encadenado. no a la gran máquina. no al estado.
pájaro: no a sueldo. ningún. no funcionario.
pájaro: siempre me gustó. he querido vivir, creo que nací.
suelto. así lo he: yo siempre. el aire. el libre.
no al estado. no a la gran.
la libertad: yo. pájaro: creo que nací

VXII
pronto
pronto
un sentimiento que:
la Causa como . el caso que me toca, quiero explicarme aquí: los ricos como árboles los pobres como.
revelación: como si me clavase: íntimamente.
y lo sentí: pronto pronto.
como si.
el caso que me toca: que.
que: una marca. mi día: fuego. un momento hay. un maravilloso hay.
pronto:
pronto
¡esa es! ¡esa es! apedreada. la cosa por. la revolución por.
pronto:
pronto: desde los bordes. esto: cada golpe. los puñetazos bajo el cielo.
quiero explicarme aquí. esto: cada golpe. aquí esto: los corazones.
el líder él. el cóndor él. aquí esto: un sol que hay que mirarlo.
una fuerza. quiero: para mí los obreros.
para mí los que cruzaron. para mí los que hogueras:
¡ellos son!¡yo los he!
pronto pronto: y lo declaro. y lo sentí. revelación: mi vida es.
no digo Dios. creo. aquí estoy: una providencia. un sol: fuego. no funcionario: pájaro.
creo que nací.
perdóneseme.
quiero explicarme: esto.
los enemigos. los comunes. los eternos. juramentándose. un sentimiento que.
pronto
pronto.
allí yo pongo: mis obras. las paredes nacen. las mesas.
allí; un océano. la injusticia: allí yo. por mi manera.
allí la esperanza. la enorme. la tremenda. querida. Evita.
para mí el pueblo. para mí los obreros. mi vida es. fue: una fuerza.
un sol. para mí: ¡yo los he!
para mí los humildes: tierra ataúd. miseria ataúd. sin: peores que.
allí yo fuego. allí yo pongo.
pronto
pronto.

XVIII
Ya: lo que quise decir está. pero además; darse. el amor es.
darse. Ya. lo dicho. lo que quise. el amor. la vida es:
dar la vida. darse. ya: hasta el fin.ya: la razón. ya. la vida. la razón es. la vida es.
la razón de mi: darse. abrirsela vida de mi: darse. ya. lo que quise. pero además.
la razón de mi vida es. la razón de mi muerte es: la Causa es.
ya: hasta el fin. mi misión: dar.
mi camino: dar. darse. veo. la vida de mí.
mi horizonte: dar. darse.
Ya: lo que quise, mi palabra está.
Leónidas Lamborghini





martes 8 de julio de 2008

Sarilín

Sara Elba Grande nació el 21 de agosto de 1957. Tenía 19 años cuando fue secuestrada de su casa en Lomas de Zamora el 28 de julio de 1976. Era estudiante secundaria. Fue vista en un centro clandestino de detención entre Tapiales y Moreno en 1977. Según les dijeron a sus familiares, cuando estaba en cautiverio Sarilín cantaba la canción "Libre" de Nino Bravo.


Es la hora más triste del día, está nublado
no hay sol, parece que no hubiese vida.
Pero yo tengo, ¿sabe el mundo en qué lugar
de mí, yo tengo?
Tengo días de sol interminables, alegría
que sale por mí toda y se la da al mundo
ese mundo que no sabe, que yo tengo todo
eso que es amor más esperanza en cada
milímetro de mi cuerpo.




jueves 12 de junio de 2008

GRITO HACIA ROMA


Manzanas levemente heridas

por los finos espadines de plata,

nubes rasgadas por una mano de coral

que lleva en el dorso una almendra de fuego,

peces de arsénico como tiburones,

tiburones como gotas de llanto para cegar una multitud,
rosas que hieren y agujas instaladas en los caños de la sangre,

mundos enemigos y amores cubiertos de gusanos

caerán sobre ti. Caerán sobre la gran cúpula

que untan de aceite las lenguas militares

donde un hombre se orina en una deslumbrante paloma

y escupe carbón machacado

rodeado de miles de campanillas. Porque ya no hay quien reparta el pan ni el vino,

ni quien cultive hierbas en la boca del muerto,

ni quien abra los linos del reposo,

ni quien llore por las heridas de los elefantes.

No hay más que un millón de herreros

forjando cadenas para los niños que han de venir.

No hay más que un millón de carpinteros

que hacen ataúdes sin cruz.

No hay más que un gentío de lamentos

que se abren las ropas en espera de la bala.

El hombre que desprecia la paloma debía hablar,

debía gritar desnudo entre las columnas,

y ponerse una inyección para adquirir la lepra

y llorar un llanto tan terrible

que disolviera sus anillos y sus teléfonos de diamante.

Pero el hombre vestido de blanco

ignora el misterio de la espiga,

ignora el gemido de la parturienta,

ignora que Cristo puede dar agua todavía,

ignora que la moneda quema el beso de prodigio

y da la sangre del cordero al pico idiota del faisán. Los maestros enseñan a los niños

una luz maravillosa que viene del monte;

pero lo que llega es una reunión de cloacas

donde gritan las oscuras ninfas del cólera.

Los maestros señalan con devoción las enormes cúpulas sahumadas;

pero debajo de las estatuas no hay amor,

no hay amor bajo los ojos de cristal definitivo.

El amor está en las carnes desgarradas por la sed,

en la choza diminuta que lucha con la inundación;

el amor está en los fosos donde luchan las sierpes del hambre,

en el triste mar que mece los cadáveres de las gaviotas

y en el oscurísimo beso punzante debajo de las almohadas. Pero el viejo de las manos traslucidasdirá: amor, amor, amor,

aclamado por millones de moribundos;

dirá: amor, amor, amor,

entre el tisú estremecido de ternura;

dirá: paz, paz, paz,

entre el tirite de cuchillos y melones de dinamita;

dirá: amor, amor, amor,

hasta que se le pongan de plata los labios.

Mientras tanto, mientras tanto, ¡ay!, mientras tanto,

los negros que sacan las escupideras,

los muchachos que tiemblan bajo el terror pálido de los directores,

las mujeres ahogadas en aceites minerales,

la muchedumbre de martillo, de violín o de nube,

ha de gritar aunque le estrellen los sesos en el muro,

ha de gritar frente a las cúpulas,

ha de gritar loca de fuego,

ha de gritar loca de nieve,

ha de gritar con la cabeza llena de excremento,

ha de gritar como todas las noches juntas,

ha de gritar con voz tan desgarrada

hasta que las ciudades tiemblen como niñas

y rompan las prisiones del aceite y la música,

porque queremos el pan nuestro de cada día,

flor de aliso y perenne ternura desgranada,

porque queremos que se cumpla la voluntad de la Tierra

que da sus frutos para todos.


FEDERICO GARCIA LORCA

sábado 24 de mayo de 2008

Una carta


Vickita, amor…no sabés hace cuanto tiempo ya que quería escribirte, hablarte…darte algunas respuestas si es que las hay o puede haberlas, a tantos interrogantes que tenés y también responderte a estas últimas cartas que me escribís; a tantos sentimientos que me expresás.
Contarte sobre mi elección, sobre la vida que elegí. Porque yo elegí seguir por amor; sé que lo sabés, pero necesito decirte que fue también por amor a vos, a tus hermanos.
Sabés, no es fácil de explicar. A mi como a tantos se nos presentaba así la cosa; podíamos elegir otra; pero elegimos esta. Yo elegí esta. Porque la vida y la muerte son hechos colectivos. Y además, por ustedes, nuestro porvenir, por ese proyecto pensado por y para ustedes. Y tus padres también quisieron esto. Ellos lucharon hombro con hombro, y yo los amo; decíselo al loco de tu padre, “al facha más fachero” jaja… decile que lo adoro, y que me disculpe si lo herí en algún momento; pero ya saben como soy ¡un revirao!
También sé todo lo que sufrieron y lo que significó quedarse vivo. Muchas veces pensé en la posibilidad de haber vivido y me dio miedo y bronca… ¿Cómo hacer después de esto para continuar? ¿Cómo sobrevivir con el enemigo pisándote los talones? ¿Cómo mirarme en el espejo cada día y reconocerme aún, revolucionario y combatiente? ¿Cómo hacer, cómo se hace para no derrumbarse ante la ausencia brutal de los compañeros? No pude. Me fui con ellos.
Pero tus padres vivieron. Y fue por ustedes. Y los hicieron lo que son. Te hicieron a vos militante (y vos agarraste sin pensarlo dos veces). Te hicieron amante. Y en vos me veo. En vos continúo y continúa la vida inconclusa de tantos cumpas. Y sos para tus papis un poco esos amores y esas luchas. No te enojes con ellos si por momentos tienen miedo; es que perdieron mucho. La derrota los persigue. Pero si vos luchás ellos vencen.
Y claro, ¡nosotros venceremos!

Te veía de chiquita, en tantas casas distintas, a veces sin casa, siempre viajando, en avión, en tren, siempre de acá para allá.
Con tus primeras danzas, con tus vanidades, tu gracia…y fuiste creciendo y te vi con ese espíritu guerrillero; con esas ansias de justicia, con todo el amor-odio de compañera revolucionaria… ¡qué orgullo! Qué sensación de VICTORIA! Y claro, con ese nombre no podía ser otra cosa. Te vi en tus primeros pasos de militancia, te vi discutiendo con gorilas y reaccionarios; te seguí en tu búsqueda de la ternura y allí te encontré…y sí, porque como una vez me escribiste, estoy en cada niño por el que luchás; estoy en cada villa y en cada barrio que camines, porque nunca me fui de allí…estoy presente en tu lucha diaria. Porque si no fuera así, estaría muerto. Pero vos me hacés vivir. Encontraron mis huesos, pero claro, ¡nos falta la tierra liberada, amor!
Yo soy esos huesos pero también soy tus huesos, tu cuerpo y tu andar. Soy en cada poema que me escribís. (…)

Pero bueno, acá estoy escribiéndote.
Yo también quisiera abrazarte y que rodásemos y por el suelo y molestar al mundo con nuestras niñerías.

Seguí bailando nuestras vidas.
Seguí creyendo en la Revolución.
Seguí creyendo en nosotros.
Seguí viviendo.
Seguí amando.

En cualquier parte del mundo en que estés, estoy con vos.
Te cuido, te abrazo. Y claro, te amo, yo también te amo muchísimo.
Porque con voz APAREZCO.
¿Somos compañeros no?

¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!

Te adora y te acompaña tu tío y cumpa

Nando

domingo 27 de abril de 2008

La Producción Social del Deseo



El deseo es entonces una producción social. La producción deseante se organiza mediante un juego de represiones y permisiones. Tal juego carga energía libidinal en la sociedad. La carga de deseo es “molar” en las grandes formaciones sociales y “molecular” en lo microfísico inconsciente. Lo molar es deseo consciente, representación de objetos de deseo, y se origina a partir de los flujos inconscientes del deseo o cuerpo sin órganos.
El cuerpo sin órganos es el inconsciente en su plenitud, esto es, el inconsciente de los individuos, de las sociedades y de la historia. Se trata del deseo en estado puro, que aún no ha sido codificado, que carece de representación o de “objeto de deseo”. Es el límite de todo organismo; porque cuando ya se es organismo, la pulsión inconsciente está codificada, aunque el cuerpo sin órganos siga delimitando el plano de organización de los individuos. El cuerpo sin órganos no es erógeno, porque “erógeno” o “sexual” ya son codificaciones. Como antecedente conceptual el cuerpo sin órganos de Deleuze y Guattari tiene como antecedente histórico la voluntad de poder nietzscheana y –cambiando lo que hay que cambiar- la sustancia de Spinoza. El cuerpo sin órganos es un inconsciente no personalizado que palpita en cualquier forma viva.
La matriz de toda carga de energía libidinal social es el delirio. Delirio, aquí, no se entiende como categoría psicológica individual, sino como categoría histórico social. El delirio se desplaza entre dos polos, uno tiende a homogeneizar el deseo de las grandes poblaciones desde los centros de poder y el otro trata de huir de esa masificación deseante codificada, siguiendo alguna posible línea de fuga del deseo (molecular). El delirio es el movimiento de los flujos del deseo. Puede ser paranoico, esquizofrénico o perverso. Pero tampoco estas categorías refieren a entidades psicológicas individuales, ni tienen connotación de “enfermedad” (por lo menos, no de enfermedad subjetiva), se trata de distintas modalidades del deseo que se manifiestan en lo social.
Que el deseo es codificado por el poder, significa que quienes ejercen un poder buscan “interpretar” el deseo de aquellos sobre los que ejercen hegemonía. Es decir, darle una representación para que se haga consciente. De manera tal que al codificar el deseo se torne manejable. Se torne también previsible y “despotencido” para los cambios. Es de gran utilidad para quienes ejercen densamente poder, que las personas se apeguen a ciertas representaciones del deseo. Es en función de esas representaciones, que es efectivo el márketin.
El deseo, en sí mismo, esto es sin representación, no tiene objeto, es ciego. Simplemente desea. “No sé lo que quiero, pero lo quiero ya”, dice un tema de Luca Prodan. Pero cuando el deseo es manipulado para ejercer dominio sobre las personas, se lo rotula, se etiqueta, se le pone nombre . Los sujetos, entonces, “saben lo que quieren”, aunque siguen sin saber que ese deseo les fue impuesto. Por ejemplo, en el capitalismo, se codifica el deseo como mercadería para ser consumida. De este modo, se aporta al sistema capitalista y se facilita la tarea de gobernar. Lo primero, porque se fortalece el dispositivo económico neoliberal, y lo segundo, porque se borran las diferencias, ya que se supone que son fuente de conflictos.
Los romanos antiguos y los españoles de la primera modernidad conocieron las ventajas de anular las diferencias. Los primeros construyeron un imperio obligando a sus súbditos a que hablasen una sola lengua, el latín. Los segundos establecieron su poderío exigiendo que sus colonizados, no sólo hablaran una sola lengua, el castellano, sino también que profesaran una sola religión, la católica.
La energía libidinal o deseante tiene entonces dos caras: una molar, macrofísica, totalizante, aglutinada según los intereses del poder hegemónico; la otra molecular, microfísica, singularizante, esparcida por los tortuosos vericuetos del cuerpo social. Las singularidades deseantes (por ejemplo, una persona) ni siquiera son individuos. Hay multiplicidad de ellas en cada individuo. Cada uno de nosotros concentra una multiplicidad de “modos de ser” en relación al deseo. Nos atrae el bello de una persona, el cuello de otra, las nalgas de un bebé, la morbosidad de un objeto, el olor dulce o rancio de una piel. Vamos constituyendo nuestro deseo con fragmentos de estímulos que orientamos hacia lo que creemos es el objeto de nuestro deseo. Dicho objeto no es sino la representación de algo que por sí mismo es irrepresentable.
La energía libidinal se transmite, y recicla, a través de órganos acoplados a otros órganos que, para Deleuze, forman máquinas deseantes. El deseo circula constituyendo conexiones, pero también se producen cortes. Una boca hambrienta se acopla a un pezón dador de leche. Pero pasado cierto tiempo, se separan, se corta el flujo deseante. No existe una maquina “madre” y otra “hijo”, o existen únicamente como una multiplicidad de máquinas encajándose y desprendiéndose. La energía que moviliza las máquinas es del orden de las intensidades, es decir, la fuerza libidinal productiva.
El corte de las intensidades deseantes es tan importante como el acople, de lo contrario, se molariza, se torna totalizante, se pega a una representación asfixiante, cuando no mortal. Si la boca hambrienta chupa y corta, produce una pulsión molecular. Pero si se quedara prendida al seno, se “fosilizaría” en su deseo. Tal es lo que ocurre en la película japonesa El imperio de los sentidos, de Nagisa Oshima, cuando la protagonista se queda “acoplada” a un pene sin vida. Lo que era deseo, devino locura.
Tanto en el aspecto molar, como en el molecular, la intensidad es colectiva. El fantasma deseante es grupal. El niño no desea sino lo que otros desean. Un juguete abandonado se torna deseable en el preciso momento en que lo desea otro niño. A la vez, este segundo niño lo desea porque es de otro. El ejemplo, cambiando lo que hay que cambiar, se puede hacer extensivo a los adultos. Porque el objeto más deseado, es el que genera más deseo. El deseo puede plegarse a la gran masa social (molarizada) o encontrar una salida. Si lo logra, se torna micro, polivalente, múltiple (molecular). Inventa, crea, revoluciona, transgrede.
Ahora bien, lo molar no se identifica con lo colectivo y lo molecular con lo individual. El microinconsciente (molecular) sólo conoce objetos parciales y flujos. Aunque puede haber realizaciones colectivas que no estén atrapadas por lo molar. Como los primeros recitales de rock de los hippies, las primeras rondas de las Madres de Plaza de Mayo en pleno Proceso Militar Argentino, las procesiones de antorchas de las adolescentes catamarqueñas en el caso María Soledad Morales. Esos acontecimientos constituyeron líneas de fuga. En ellos, el deseo encontró salidas no preestablecidas. Por el contrario, puede haber también acciones individuales que están molarizadas o que son reaccionarias .
No toda codificación es cosificante. En la línea de fuga también se codifica, pero creativamente. Un artista haciendo una obra original puede codificarla, por ejemplo, como “escultura” o “pintura”, sin dejar por ello de producir intensidades deseantes liberadoras . Se pueden establecer relaciones sexuales de manera original, a pesar que el sexo es una codificación del deseo. Por otra parte, también se pueden practicar codificaciones preestablecidas que son productivas. Una persona que trabaja como voluntaria en un hospital, se “pliega” a un código hecho (“ser voluntario”) pero su actividad es expansiva del deseo (es decir, no coaccionante).
Existen asimismo plusvalías de códigos, cuando una parte de una máquina captura para su propio código un fragmento del código de otra máquina. Es el caso de la planta que se vale de un insecto para fecundar. Su código “fecundar” captura el deseo del insecto, lo atrae simulando las características sexuales buscadas por él. Luego, el engañado retoma su vuelo sin advertir que se ha convertido en parte del aparato reproductor de la flor.
En El Anti-Edipo, se denomina socius a la formación social en su conjunto. El socius es “cuerpo pleno” (o lleno). Desde este concepto, se piensa al ser humano más allá de su organismo biológico, porque sus órganos se conectan con la formación social. La sociedad, en cambio, es la codificación de los flujos del deseo. Las sociedades se distinguen unas de otras por los distintos códigos impuestos a su capacidad deseante. El flujo del deseo, en tanto pura intensidad libidinal productiva, es el límite del territorio del socius. Es como el océano que rodea una isla. La sociedad capitalista es la isla del deseo. Todo está codificado para ser consumido. Es como un enorme maquina de tritura, de devorar y asimilar deseo.Lograr escapar de la molarización del deseo es desterritorializarse. Abrir una línea de fuga. Zafar de las codificaciones . Ejercer lo inédito, liberar un deseo sin forma y sin función. La boca que habló por primera vez se desterritorializó respecto del territorio “comer”. Pero los sonidos articulados comenzaron a tomar forma de lenguaje y comenzaron a cumplir funciones. Es entonces cuando la boca hablante se reterritorializó. En el proceso de la lengua interviene así mismo la máquina abstracta. Es la que efectúa la conexión entre los contenidos semánticos y pragmáticos de una lengua y sus enunciados. Por ejemplo, en el pensamiento de Michel Foucault, se trata de las reglas de formación del discurso que interactúan con las prácticas sociales micropolíticamente.


Esther Díaz

viernes 18 de abril de 2008

MAS QUE MI VIDA: SOS VIDA




Decirte que te amo y sentir que hoy nada alcanza para hacerte feliz…
Decirte que te espera una vida grande, viva, con todo por hacer, y sin embargo no poder verte con los ojitos tristes…
Pensarte ya mujer, y no poder sentir exactamente lo que sentís…
Escucharte con tanto amor, y que el dolor toque tu cuerpo tan frágil.

Quien sabe cuántas lágrimas van corriendo hacia dentro tuyo; mojando cada pedacito de tu cuerpo sensible y tierno.
Quien sabe cómo tenés que endurecer la voz y el gesto, para que no te agarre desprevenida este inmenso pesar que ya entendés sin que los años te corran, porque vos pasaste sobre los años de tu vientre y sus temblores.

Y aún así dormirme viendo tu carita, acariciando tu pelo… abrazando tu levedad y tu insomnio, tu peso y tu sueño…tu pequeña y enorme vida.
Esperando a que despiertes para darte la mejor de mis sonrisas, para recibirte con el corazón abierto…con la mirada grande para alcanzar a ver tu grandeza y tu fuerza; con mis manos listas para hacernos un camino tan lindo lleno de todas esas cosas que amamos…con mis pies listos para andar geografías que te acerquen cada vez más a la felicidad…

Acá estoy; entera para luchar con vos, por el hijo que no vino pero que aun espera ser contenido por tu cuerpo y amado en este mundo de injustas ferocidades.
No habrá sangre que impida verte amando, no habrá alimento que no sea el de tu pecho para ese hijo; no habrá más miedo que detenga lo que en este tiempo soñamos.

La vida será para siempre VIDA.

¡TE AMO TANTO!

jueves 10 de abril de 2008


Tal vez fue un segundo
En que esperé respirar tu aliento
Y no fue sino ahogarme en mil besos
Que extrañamente mataron mi voz
Tal vez sólo fue un acierto
El de tomarte por todo cuerpo
y no preguntar
usted así lo quiere?
Y no poder retenerte
Porque estaba tratando
De detenerme a mi misma
Contuve tu abrazo para sostener la vida
Y obtuvimos el aire
que no quisimos respirar
Para no morirnos de dolor
O de vergüenza
Qué danza hubiese sido
Mi calma entre tus ataduras
Mi espectral sexo en tu sien
Y este matar locuras sin versos
Posibles de aniquilar carnes y espasmos
En un solo segundo invisible
Imposible
Sumiso y gangrenado ya por la espesa ciencia
Será así?
O tal vez cargar con el misterio de tu vientre
Y mi desventura
Eclipsando un nuevo día
Con la tormentosa duda
De ser ya sin vos
Para dejar vencer
Pedazos de mi amor

miércoles 2 de abril de 2008

La Acción Poética



"...habrá que salir al aire, al amor salvaje del agua
y tocar las orillas del mundo..."
Paco Urondo


Por Patricio Lennard


En 1972, en vida del autor, se publicó la poesía completa de Francisco Urondo.

Tras su muerte, de la que se cumplen treinta años el 17 de junio (de 2006), Adriana Hidalgo publica ahora la primera edición integral de su Obra poética, que recoge toda su producción édita y también aquella dispersa en publicaciones y revistas.


La poesía les habla a las heridas pero no a los torturadores.

John Berger


Tan antigua como Garsilaso de la Vega (quien murió en 1536 por las lesiones que sufrió en una misión como oficial del ejército de Carlos V) es la figura del "hombre de armas y de letras".

Caras de una misma moneda que, en tiempos de Cervantes, el otro arquetipo de esa tradición heroica (y a siglos de distancia de las vacilaciones que muchos intelectuales latinoamericanos sufrieron, a fines de los ’60 y principios de los ’70, ante el dilema de si la pluma era o no más poderosa que el fusil), constituían las virtudes ideales de todo perfecto caballero.
"Yo empuñé las armas porque busco la palabra justa" es, quizá, la frase más famosa de Francisco Urondo. Una frase que Juan Gelman, su entrañable amigo, alguna vez le oyó decir como al pasar y en la que se atisba cierto temple cervantino. Poeta, periodista, militante y guerrillero; hijo de una dialéctica que no discernía la acción de la palabra, Paco Urondo fue un hombre de armas y de letras en un momento en que el mundo parecía estar ahí de dar un vuelco. "Años de calentura histórica" (las palabras son de David Viñas) en los que un poema del líder vietnamita Ho Chi Minh repicaba en el Parnaso de los poetas de izquierda, arengándolos en el deber de saber combatir y "armar de acero los versos" que escribieran, y en los que una mítica revista literaria argentina (cuyo nombre no fue otro que La rosa blindada) pretendía que la poesía fuera "un artículo de primera necesidad como el pan y el fusil" en América latina.

La consecuente labor poética de Urondo no sólo no entró en contradicción con su militancia política sino que tampoco se subordinó a ella. Urondo dejó en claro –en el ethos de héroe trágico que aunó su obra y su vida– que no era necesario abandonar la escritura para hacer uso de las armas. A diferencia de Rodolfo Walsh, su compañero de militancia en Montoneros, Urondo no se vio ante esa disyuntiva. Un dilema que al autor de Operación masacre lo llevó a ver la literatura como una adicción de la que era necesario reponerse.

"Poética, en griego, quiere decir acción", afirmaba en 1973 Urondo en una entrevista.

"En este sentido, no creo que haya demasiadas diferenciaciones entre la poesía y la política (...) Por la poesía, por la necesidad de usar las palabras en toda su precisión y significación he llegado al tipo de militancia que ahora tengo."

De esos dichos al "Ya no escribo más" que, en uno de sus arrebatos por abandonar la ficción, Walsh anotaba en su Diario por aquel entonces (lo que para Daniel Link pone en evidencia que Walsh escribía que no podía escribir para seguir escribiendo) hay, en efecto, una clara diferencia.

Walsh veía en el testimonio y la denuncia (en desmedro de la novela, esa vieja burguesa) los formatos apropiados para intervenir en la realidad a través de la escritura y no por nada asociaba el libro tradicional con la pintura de caballete, y la prosa periodística con el muralismo. Si para Walsh básicamente de lo que se trataba era de politizar lo estético de un modo sui generis ("El documento, el testimonio, admite cualquier grado de perfección; en el trabajo de investigación se abren inmensas posibilidades artísticas"), para Urondo el compromiso político es un arte de vivir, una transformación de sí, un efecto artístico.

En la articulación de su vida y su poesía, y en la pose de dandy-militante, de bon vivant-revolucionario que cultivó durante mucho tiempo, lo que se estetiza, en el caso de Urondo, es una forma particular de intervención política.

Desde sus primeros libros, Perichole (1954) e Historia antigua (1956) –que la editorial Adriana Hidalgo ha reunido junto con el resto de sus textos en esta edición integral de su poesía, cuyo prólogo está a cargo de Susana Cella–, Urondo ensaya una síntesis entre militancia y vanguardia estética. Y para eso no sólo capta y fusiona en sus versos las corrientes literarias de su tiempo (el invencionismo, en la concisión y la simpleza; el coloquialismo, en el uso de palabras del habla cotidiana, en la presencia del paisaje urbano, en la omisión de la métrica y la rima y en la apropiación de las letras del tango) sino que también hace ingresar lo político de manera progresiva como pequeñas incrustaciones. Deslizamientos discursivos que parecen buscar la atención del lector casi subliminalmente y que se dan sobre todo a partir de Del otro lado (1966), su quinto libro.

Allí, en efecto, algunos poemas muestran irrupciones de una voz politizada que –sin solución de continuidad enunciativa– de repente espeta: "por qué/ no hablo de la revolución social o del sufrimiento" ("La vida por delante").

Un artificio que ya se ve en Nombres (1963), en un magnífico poema en que se lee subrepticiamente: "era el sudor corrompido por una riqueza que faltaba/ que no quisieron distribuir" ("B. A. Argentine").

Pero si en algún lugar la escritura de Urondo crea un espacio de intervención política es en su primera y única novela, Los pasos previos (1972). Un fresco generacional en el que sus personajes reproducen discusiones que se daban en la Argentina a fines de los ’60, sobre si era o no viable la lucha armada o cuál debía ser el papel de los intelectuales en la revolución "venidera". Una zona de su obra a la que se sumó, un año más tarde, La patria fusilada: una extensa entrevista que en 1973 Urondo les realizó en la cárcel de Devoto a los tres sobrevivientes de la masacre de Trelew.

A diferencia de lo que mayormente hará en su poesía (en donde lo ideológico adopta formas mucho más sutiles), Urondo se inserta así en un arco que va desde la novela de corte netamente político (cuyo paradigma en la década del ’70 es el Cortázar de El libro de Manuel) hasta la prosa denuncialista que Walsh propugnaba y venía practicando. Un autor que en aquellos años veía las limitaciones de la novela incluso en las pretensiones políticas que ésta se arrogaba; lo que queda claro en una de las entradas de su Diario cuando escribe: "La denuncia traducida al arte de la novela se vuelve inofensiva, es decir, se sacraliza como arte". Quizá creyendo neutralizar las limitaciones consabidas, Urondo pergeña en Los pasos previos un híbrido que incluye ficción, registro documental y testimonio; articulando así reportajes al sindicalista Raimundo Ongaro con relatos en los que se debaten ideas con la intención de plasmar un "clima" de época.


Será recién en los diez poemas que sobrevivieron de Cuentos de batalla –el libro que Urondo había empezado a escribir en 1973 y parte del cual desapareció el 17 de junio de 1976, cuando decidió tomar una pastilla de cianuro en medio de una emboscada policial que acabó también con la vida de su esposa– donde su poesía finalmente deviene militante. De ahí, que la progresión política que realiza Urondo –quien de participar en el Movimiento de Liberación Nacional (Malena) pasa a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y luego a Montoneros– se conecte con el hecho de que Cuentos de batalla sea el punto de llegada de un proceso. La meta de una transición similar a la que Walsh ya venía consumando, y que para Viñas va "desde la literatura como vanguardismo a la literatura vivida como guerra civil".

Para usar una expresión de González Tuñón, Urondo se resiste a ser un "editorialista en verso". Y parece hacerse eco de las advertencias que Cortázar hacía desde Cuba a comienzos de los ’60: "Cuidado con la fácil demagogia de exigir una literatura accesible a todo el mundo". Si algo no hace Urondo, entonces, es "poesía comunicativa": nunca cae en la ingenuidad de hacer de su obra un auto de fe para despabilar conciencias. Su búsqueda de la "palabra justa" elude cualquier fórmula sobre cómo militar en la literatura. Y es que Urondo sabe que no hay fórmulas, ni recetas, ni prospectos sobre el tema, porque nadie sabe "lo que es realmente una palabra en acción, revolucionando".


Sobre este asunto, precisamente, se mofa en un texto de Cuentos de batalla que comienza diciendo: "¿Soy el Poeta de la Revolución/ acaso, como dice/ por ahí –bromeando–/ un compañero de cárcel? No. El poeta/ de la Revolución es el Pueblo...". Un poema en el que se evidencia cierta distancia irónica con respecto a la retórica militante de izquierda (hacia su costado demagógico, pedagógico y propagandístico: al "Poeta de la Revolución" le terminan cantando "La Marchita Revolucionaria del Pueblo/ como si fuera el Happy Birthday"), y en donde no por nada la palabra "Revolución" aparece por primera (y única) vez en su obra escrita en mayúscula: signo de la cautela con la que Urondo imaginaba las implicancias políticas de su poesía.

De lo que se trata, ante todo, es de corroer el discurso anquilosado de la izquierda a través del humor y la ironía. Sólo así se explica que el poeta continúe a fines de los ’60 tomando para la chacota a las doncellas de Rubén Darío (hay que "pensar en las derrotas/ de la alegría/ en los aplausos y en otras/ cabronadas como el café/ tibio o la princesa está triste"). Un gesto que más que mofarse de una tradición literaria pasada de moda ironiza, de manera desplazada, sobre esa izquierda que veía con horror que una obra no hablara de asuntos sociales. Verdaderos pajueranos que hubieran suscripto sin pensarlo esa ridícula frase de Edgar Morin que decía: "Un escritor que escribe una novela es un escritor, pero si habla de la tortura en Argelia es un intelectual".

Urondo –quien no se imaginaba en las huestes de Sartre, pues acusaba poseer el "oficio de poeta" y una humilde "sabiduría de intemperie"– produce en el cruce de su vida y su obra una crítica de los reaccionarismos de la izquierda revolucionaria. El perfil de mujeriego que cultivó desde siempre (aunque en menor grado que Adolfo Bioy Casares, el máximo playboy de las letras argentinas) no sólo entró en contradicción con el puritanismo de una agrupación como Montoneros (lo que causó la cruenta decisión de su traslado a Mendoza), sino también supo armar en su poesía un contrapunto entre los rigores de la militancia y ese andar "como bola sin manija".

El donjuanismo diseminado en varios de sus textos y el lugar que en ellos lo mundano con frecuencia ocupa ("No descarto la posibilidad/ de la fama y el dinero; las bajas pasiones y la inclemencia", dice en uno de sus poemas) hacen del tándem eros y política la herramienta con la que Urondo crea un imaginario en que la cultura de izquierda y el culto del buen vivir dejan de ser contradictorios. Así es como "la moral revolucionaria no anula el hedonismo pequeñoburgués" ni en su obra ni en su vida, lo que se traduce en una "amalgama de franqueza vitalista, compromiso político y experimentación artística", según marca Daniel García Helder. En Urondo se oyen, de este modo, los últimos estertores de la bohemia sesentista, confundidos con los ruidos de las armas que se cargan. De la vie de bohème a la escalada guerrillera (en un contexto de radicalización progresiva) se juega el destino de una generación de la que la obra de Urondo es por demás emblemática.

No por nada la muerte está tan presente en sus últimos textos. Sobre todo cuando empieza a entretejerse con la idea revolucionaria del martirio. Algo que Urondo no sólo trata en sus poemas sino que también aborda a partir de una frase de José Martí ("Osar morir da vida") en un artículo de 1974 en el que dice: "Cuando se considera a la vida una propiedad privada, sólo el heroísmo, con su carga de posteridad o, en el mejor de los casos, de búsqueda de inmortalidad, permite la osadía de ponerla en riesgo. Pero el sentido de la osadía que propone Martí no es individualista, sino que responde a una concepción ideológicamente más generosa. Porque la vida no es una propiedad privada, sino el producto del esfuerzo de muchos".

Que el poema más conocido de Urondo comience con la frase "Si ustedes lo permiten/ prefiero seguir viviendo" deja ver que detrás de ese ardoroso vitalismo se halla la perspectiva de su propia muerte. Si no ¿por qué hacer de la vida un objeto elegible, cuando es algo que de por sí ya se tiene? No gratuitamente Urondo titula Poemas póstumos al último libro que publica en vida.

Así como Walsh escribe en la "Carta a mis amigos" que la muerte de su hija Vicky "fue gloriosamente suya, y en ese orgullo me afirmo y soy quien renace en ella" (lo que supone una forma de aprehender y conjurar su propia muerte), Urondo desperdiga en algunos poemas la premonición de su deceso. "Estoy/ a punto de morirme –años más, años menos– y aunque no creo/ que sea bueno decirlo, aunque sea yeta, lo repito", se lee en un poema titulado, sugestivamente, "Carta abierta".

Pero si la muerte aparece como un riesgo que se está dispuesto a correr casi sin reparos, el íntimo temor a la tortura es su reverso. Sólo a partir del horror que implica la pregunta ¿qué hacer si me torturan? –un lugar común entre los militantes de izquierda en los años ’70– es que Urondo articula las modulaciones de sus miedos personales con una dimensión política de su literatura."La gente que/peligra/ en las inmediaciones del templo de la delación" atizaba sus lógicos fantasmas. Y fueron esos fantasmas los que un día infausto le acercaron el veneno a su boca muda.

domingo 30 de marzo de 2008

El Hombre Libre


Estaban los dos hombres en un calabozo.

* ¿ Por qué estás preso?- preguntó uno.

* Porque soy libre- contestó el otro.

* ¿ Y qué es la libertad?

* La libertad no existe, como no existe el hombre. Sólo existe el hombre hambriento y el hombre libre.

* ¿ Y qué es ser un hombre libre?

* No decir y no hacer lo que los hombres libres quieren que uno diga y haga.

* ¿ Y si te obligan?

El hombre libre se rió.

* Precisamente – dijo-, ahí está la fuerza del hombre libre. Nadie puede obligarlo a decir ni hacer lo que no quiere.

* Sin embargo – dijo el otro-, ahora, por ejemplo, te obligan a no estar con la mujer que amas.

* ¿ Y quién te dijo – contestó el hombre libre- que no estoy con ella?


Dardo Dorronzoro, viejo herrero, poeta y socialista desaparecido en 1976

sábado 15 de marzo de 2008

HOMBRE PRESO QUE MIRA A SU HIJO


AL PUEBLO URUGUAYO Y TUPAMARO


Cuando era como vos me enseñaron los viejos

y también las maestras bondadosas y miopes

que libertad o muerte era una redundancia

a quién se le ocurría en un país

donde los presidentes andaban sin capangas

que la patria o la tumba era otro pleonasmo

ya que la patria funcionaba bien en las canchas y en los pastoreos


realmente botija no sabian un corno

pobrecitos creían que libertad

era tan sólo una palabra aguda

que muerte era tan sólo grave o llana

y cárceles por suerte una palabra esdrújula


olvidaban poner el acento en el hombre


la culpa no era exactamente de ellos

sino de otros más duros y siniestros

y éstos sí

cómo nos ensartaron

con la limpia república verbal

cómo idealizaron

la vidurria de vacas y estancieros


y cómo nos vendieron un ejército

que tomaba su mate en los cuarteles


uno no siempre hace lo que quiere

uno no siempre puede

por eso estoy aquí

mirándote y echándote

de menos


por eso es que no puedo despeinarte el jopo

ni ayudarte con la tabla del nueve

ni acribillarte a pelotazos


vos sabés que tuve que elegir otros juegos

y que los jugué en serio


y jugué por ejemplo a los ladrones

y los ladrones eran policías


y jugué por ejemplo a la escondida

y si te descubrían te mataban

y jugué a la mancha y era de sangre


botija aunque tengas pocos años

creo que hay que decirte la verdad

para que no la olvides


por eso no te oculto que me dieron picana

que casi me revientan los riñones


todas estas llagas hinchazones y heridas

que tus ojos redondos

miran hipnotizados

son durísimos golpes

son botas en la cara

demasiado dolor para que te lo oculte

demasiado suplicio para que se me borre


pero también es bueno que conozcas

que tu viejo calló

o puteó como un loco

que es una linda forma de callar


que tu viejo olvidó todos los números

(por eso no podría ayudarte en las tablas)

y por lo tanto todos los teléfonos


y las calles y el color de los ojos

y los cabellos y las cicatrices

y en qué esquina

en qué bar

qué parada

qué casa


y acordarse de vos

de tu carita

lo ayudaba a callar

una cosa es morirse de dolor

y otra cosa morirse de verguenza


por eso ahora

me podés preguntar

y sobre todo

puedo yo responder


uno no siempre hace lo que quiere

pero tiene el derecho de no hacer

lo que no quiere


llorá nomás botija

son macanas

que los hombres no lloran

aquí lloramos todos


gritamos berreamos moqueamos chillamos

maldecimos

porque es mejor llorar que traicionar

porque es mejor llorar que traicionarse


llorá

pero no olvides


Mario Benedetti

miércoles 16 de enero de 2008

"El Modo Sencillo Que Tiene El Amor Entre Vos Y Yo"


porque sos como sos

por haber llegado cuando creía no encontrarte nunca

por haberte encontrado

por haber rebalsado mi corazón con ese cachito

grande de amor que aún faltaba

por esa búsqueda de vos que ya se acaba

por hablarnos en silencio

por la alegría de conocerte

por esa tu mirada que simplifica la ternura

por esas viejas dudas que ya comienzan a disiparse

por esa paz contradictoria

por esa paz contradictoria que sentimos

metidos como estamos en esta guerra diaria

por el símbolo que es esto sentados bajo un árbol tu

beso y mi beso y en mi cintura un fierro

por toda la bronca que nos une y también la alegría

por la dulzura de tu sonrisa que arrancaría así como

alguna flor amada

para guardarla junto a mí así

siempre sonrisa

para que no se vaya

y cuidarla tanto como para que nunca muera como

suelen morir las flores que se arrancan

porque te quiero a vos entonces y tenerte siempre

cerca con tu sonrisa y tu mirada con toda vos entera

por tu presencia

por tu cariño

por nuestras ganas de vivir las cosas grandes y

pequeñas

por esta búsqueda total que comenzamos a intentar

juntos hasta la victoria final si hay final

porque sé que puedo darte algo

por todo eso

por todo lo que no puedo sintetizar en este nuevo

intento de poema

por lo que no alcanzo a decirte

porque soy feliz y porque no sé si tengo derecho a

serlo tanto

y quiero seguir siéndolo casi como en el viejo

poema aquel que te mostré

porque tengo menos miedo

por todo eso

por todo eso Bea

por lo que va a venir

por lo que buscamos

por todo eso Bea

te quiero.-


Carlos Aiub-Poema XXI-Versos Aparecidos

miércoles 2 de enero de 2008

Otro año de lucha


ya me caigo
para irme otra vez
cayendo así como ando
con la sangre en el hueso
y el hueso en la piel
ya me largo de la carne
estremecida
y mi nervio se agota en tu sien
caer y morir viviendo siempre
vivir muriendo cada vez
en cada paso en cada golpe
mis huesos se hunden
y se clava tu sangre en mi piel
caíste tan vivo que morir ya es
continuar
morir ya es amar
levanto el cuerpo de tus
restos
y así me marcho con esto
me levanto abriendo mi cuerpo
caigo muriendo en tu seno
para salir girando en un beso
así vivo
tierno el abrazo que me
sostiene y si me suelto
es porque he de seguir
viviendo.

viernes 14 de diciembre de 2007

15 de Diciembre de 1956: Naciste Vos...Tío Nando,Compañero


Si adivino lo que es
vivir
si esclarezco un poco esta inconciencia en la que habito
permitiendo lo incierto de tu beso
la imposibilidad del vuelo entre tu pecho y mi cielo
probando que no se puede ser sin morir por eso que quisiste siempre
que quisiste y quisieron tus huesos
soñando que morís para verlos al menos una vez
junto a vos
junto a esta sangre que se filtra entre tus manos y mis huesos
sin hacer más nada que vivir
por eso

y en ese segundo que brilla entre este tiempo y el de aquellos tan tuyos
también en este segundo precisamente
y sentís que cae
la lágrima que cayó allá
cae en vos y moja
tu inocencia de espectros
y tu virginal esfuerzo de armas y otras cosas
que ya no acuden a mi
como a él

pero será?
será que no estoy entonces condenada a su camino?
porque sin embargo siento cómo me empuja
y me tira y vuelo
cruzo el cielo de su muerte
hacia el sin fin de luchas inconclusas
que me quedaron como única propiedad posible
ganando así la guerra
mugrienta pero justa guerra que cubro con la vida
que desnudo se llevó su pecho
derrumbando monstruos
cayendo sobre mí su vida toda
viviendo por último los dos
con versos y balazos y dolor
y esta posibilidad que registro
tangible en post de nuestra revolución

Nuevamente estoy aquí intentando un poema que me acerque para siempre a vos... pero claro, lo que me unirá por siempre a vos será la lucha y la coherencia...será cada niño que no deje morir, será cada triunfo que logre vivir...triunfando como vos, sobre mi propia vida y más allá de ella... será también más allá de las derrotas y en cada una de ellas en que pueda salir de allí como una mujer nueva... con los sueños de siempre, tus sueños, los de los cumpas...
Pero a veces tanta podredumbre, tantas miserias, tanta falsedad...y pienso que si vos luchaste y si tantos lucharon y eligieron un final...y qué hago entonces yo? cuál será mi final? el más justo, el que tenga que ver con la revolución y el amor... con la muerte que se nace a sí misma.
Pero acá estoy, tratando de sentirte en estos tiempos en que la vida me exige más que definiciones, y mi cuerpo reclama que te dance a vos y a tu lucha, a la lucha de tantos como vos...
Sentir que se abre mi cuerpo y su carne florece en cada herida de tu pecho, en cada herida de dolor causada a cada compañero; tal vez por eso no habrá jamás sepultura posible? aunque tengamos tus huesos, aun nos falta la tierra liberada; aunque tengamos tus ojos, aún nos falta ver el triunfo, la victoria de la vida sobre la muerte a pesar de tu muerte.
Sobre este suelo que ha de volver a sublevarse, con estos restos tuyos que soy también yo...restos incompletos lanzados al mundo para hacerse parte de todos los restos marginados y asesinados lentamente en el día a día... He aquí la revolución que quisiste hacer? He ahí la revolución que debo hacer? Es la Revolución que quiero hacer.
Soy tus huesos y también tu sangre...soy tus ojos y veo que no se puede vivir así sin luchar...soy tu sonrisa y siento que debo amar y rescatar cada instante de ternura.
Soy tu cuerpo que cicatriza y se levanta para volver a dar la vida. Desenterrando la historia que no morirá, porque es hoy que nace para volar y sangrar y caer al corazón del pueblo.
Es que te amo tanto y amarte es luchar y es dar y es besar y es convicción y es revolución.
Aprenderé a amarte con todo el cuerpo, con todo el tiempo y con toda la experiencia.
Aprenderé a amarte en todo niño, en todo pueblo, en toda vida humilde y sencilla.
Aprenderé a amarte con toda la indignación de mi carne y con toda la sensibilidad de mis nervios. Con toda tu sangre y la de los compañeros, con las vísceras que nos arrancaron creyendo que allí acababa nuestra fuerza. Con todos vuestros hijos que son millones.
Con tu abrazo y con el mío, cubriendo este pedazo de vida que tenemos en nuestras manos.
Para siempre tendrás 20 años, aunque hoy cumplieses 51, para siempre serás ese niño en busca del río inquieto, ese niño que cabalgaba contra el viento en su caballo desnudo y libre; para siempre ese niño que se revelaba contra las viejas chusmas y los vitalicios del poder...para siempre serás ese muchacho amigo, ese muchacho enamorado con risas de locura y de ternura...ese muchacho compañero y tenaz, ese hombre decidido a vivir para siempre.
TE AMO COMPAÑERO Y TIO NANDO!

lunes 10 de diciembre de 2007

ISADORA DUNCAN


1915-Buenos Aires

Descalza, desnuda, apenas envuelta en la Bandera Argentina , Isadora Duncan baila el Himno Nacional.
Una noche comete esa osadía, en un café de estudiantes de Buenos Aires y a la mañana siguiente todo el mundo lo sabe: el empresario rompe el contrato, las buenas familias devuelven sus entradas al Teatro Colon y la prensa exige la expulsión inmediata de esta pecadora norteamericana que ha venido a la Argentina a mancillar los símbolos patrios.
Isadora no entiende nada. Ningún francés protestó cuando ella bailó la Marsellesa con un chal rojo, azul y blanco por todo vestido.
Si se puede bailar una emoción, si se puede bailar una idea, ¿por que no se puede bailar un himno?.
La libertad ofende.
Mujer de ojos brillantes, Isadora es enemiga declarada de la escuela tradicional , el matrimonio, la danza clásica, y de todo lo que enjaule al viento.
Ella baila porque bailando goza, y baila lo que quiere, cuando quiere y como quiere, y las orquestas callan ante la música que nace de su cuerpo.


"Mujeres" de Eduardo Galeano


viernes 7 de diciembre de 2007

DESCUBRIENDO TU VIDA Y TU MUERTE


Acabo de ir estos días al lugar donde asesinaron a mi tío y luego lo desparecieron, ...mis viejos hacía 30 años que no pisaban allí, desde la desaparición de mi tío...mirábamos todo, ellos recordando viendo compañeros que ya no están...yo intentando captar tal vez la vida que allí quedó impreganada... me contaron más detalles de su miltancia, de las villas a las que iban, de la casa donde vivían, de tantas cosas.Y al irnos, pasamos por la esquina donde mi tío de tan sólo 20 años, mi tío Nando, resistió el ataque de los milicos...yo siempre tuve una imagen de ese lugar, necesité recrear en mi mente ese momento, o al menos ese paisaje donde la vida de él iba quedandose, ahogándose...hasta poder retomarlo yo en esta nueva vida y en estas nuevas luchas cotidianas que damos tantos... pero no era para nada lo que había imaginado, mis viejos tampoco sabían cómo era el lugar, nos quedamos los tres mirando, tratando de sentir algo tal vez, algo de el, una vibración...no lo sé...esta era una esquina de paredones de ladrillo, con una sola casa antigua abandonada, con pisos de ladrillo también...tan sencillo era el lugar...tan como él...y nos fuimos, y comencé a percatarme de una opresión en mi pecho, de un nudo en la boca del estómago...estuve en donde ellos se hicieron militantes y en donde mi tío se hizo eterno...Y YO LOS AMO... estuve cerca de algo de él, por dónde él pasó y trascendió todo...lo extraño como si lo hubiese tenido siempre...como si lo hubiese besado tantas veces, como si su abrazo me me estrujara el alma... lo siento tan vivo! es una sensación muy rara...y ver a mis papás...yo vengo de ellos!!! ellos vivieron para tenerme a mi y a mis hermanos! para hacernos! para resistir con amor! con bronca y con vida!yo soy de ellos, en ellos... y desde ellos nazco al mundo para dar luz a la vida, para amar a mis hermanos que son millones, siento todo el peso de la vida de los compañeros, siento toda la lucha en mi corazón de esas mujeres y de esos hombres! y siento que estoy donde debo estar, con quienes hay que estar...con los niños, con los más desprotegidos, con los humildes que aun aman...con quienes arden y se encienden ante la injusticia...con ustedes...con mis viejos...CON MI TIO EN MI...ESTAMOS VIVOS Y ESTO ES MARAVILLOSO PORQUE TENEMOS TODO UN MUNDO POR LUCHAR, POR CAMBIAR, HIJAS E HIJOS NUEVOS PARA ESTE MUNDO...YO MISMA DEBATIÉNDOME ENTRE EL ESPANTO Y LA TERNURA...PERO CON UN POQUITO MÁS DE TERNURA...


"me voy siguiendo una estrella" dijo un compañero...

lunes 19 de noviembre de 2007

Violeta:Vida y Sueño


La vida a veces es más simple de lo que une sueña, o teme...
La vida se nos presenta irremediablemente abierta.
Y buscás, intentás vivir de acuerdo a lo que soñás, sólo que a veces el sueño ese no es tuyo y entonces cómo? y hay otros con tu mismo sueño pero el tuyo...tu misma vida abierta que se cierra en esa posibilidad única de salir llorando y riendo porque te espera una paz que se construye con dolor y una guerra a la cual te empuja aquel amor que sí soñabas para vos.
Entonces vivis simplemente queriendo soñar con la vida que soñó también aquel, y este otro y que también soñe yo, o tadavía no imaginás que tu vida está siendo soñada por otros que vendrán y amarás sus pequeñas vidas y sus altos sueños que te invitan de una manera irremediable a vivir tu espacio de ternura y soledad, tu territorio de locura y espanto, tu mundo debatido entre la lágrima y el suspiro de aquella felicidad que te antecedió...pero que es tan tuya como mía...tan nuestra como este día en que de a poco, te voy diciendo que te quiero hermana.

sábado 27 de octubre de 2007

La Gaviota


Corrían los días de fines de guerra


y había un soldado regresando intacto:


intacto del frío mortal de la tierra,


intacto de flores de horror en su cuarto.




Elevó los ojos, respiró profundo,


la palabra cielo se hizo en su boca


y como si no hubiera más en el mundo


por el firmamento pasó una gaviota.




Gaviota, gaviota, vals del equilibrio,


cadencia increíble, llamada en el hombro.


Gaviota, gaviota, blancura del lirio,


aire y bailarina, gaviota de asombro.


¿A dónde te marchas, canción de la brisa,


tan rápida, tan detenida,


disparo en la sien y metralla en la risa,


gaviota que pasa y se lleva la vida?




Corrían los días de fines de guerra,


pasó una gaviota volando, volando


lento, como un tiempo de amor que se cierra,


imperio de ala, de cielo y de cuándo.




Gaviota, gaviota, vals del equilibrio,


cadencia increíble, llamada en el hombro.


Gaviota, gaviota, blancura del lirio,


aire y bailarina, gaviota de asombro.


Corrían los días de fines de guerra,


pasó una gaviota volando


y el que anduvo intacto rodó por la tierra:


huérfano, desnudo, herido, sangrando.

Silvio Rodriguez